"Aunque puedan pasar muchos años antes de que se revele, la verdad siempre sale a luz" Cita del Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 14/05/2020

Sobreviviendo a las calumnias

¿Quién podrá hacerles daño, si ustedes siguen el bien? ¡Dichosos ustedes, si sufren por causa de la justicia! Así que no les tengan miedo, ni se asusten. Al contrario, honren en su corazón a Cristo, como Señor, y manténganse siempre listos para defenderse, con mansedumbre y respeto, ante aquellos que les pidan explicarles la esperanza que hay en ustedes. Tengan una buena conciencia, para que sean avergonzados aquellos que murmuran y dicen que ustedes son malhechores, y los calumnian por su buena conducta en Cristo. Es mejor que ustedes sufran por hacer el bien, si Dios así lo quiere, que por hacer el mal.

1 Pedro 3:13-17

Pedro espera que los cristianos sean avergonzados y calumniados, ¡sin excepción!

Cuando era más joven, no pensaba mucho en el octavo mandamiento: “No darás falso testimonio contra tu prójimo”. Sabía que existía, pero nunca esperé que tuviera un significado realmente personal para mí. Trataba de vivir una vida honesta y abierta, y pensaba que con eso alcanzaría.

¡Qué equivocada estaba! Una gran tormenta estalló en nuestra primera parroquia, y mi familia fue acusada de todo tipo de cosas escandalosas. Fue una pesadilla. Aun así, pudimos demostrar que las cosas que habían dicho sobre nosotros no eran ciertas, y finalmente nos encontraron inocentes. Pero el daño ya estaba hecho. Perdimos amigos. Perdimos el sueño preguntándonos cómo esas calumnias afectarían nuestro futuro. Y perdimos nuestra inocencia, porque quienes se volvieron contra nosotros eran personas de confianza y cercanas a nosotros. Muchos años después, las cicatrices siguen estando.

Pero el consejo de Pedro resultó ser exactamente correcto. Si sufres calumnias, Pedro dice que no les tengas miedo. Pero no es fácil. ¿Cómo podemos lograrlo? Pedro dice: “Honren en su corazón a Cristo como el Señor”. Si mantenemos nuestra mirada en Jesús, perderemos el miedo. Cuando miramos a nuestro Señor santo, fiel y totalmente confiable, seremos capaces de mantenernos erguidos durante las tormentas que nos acosan. Cristo sabe la verdad y no nos abandonará. Al final, nos hará salir triunfadores.

Aunque puedan pasar muchos años antes de que se revele, la verdad siempre sale a luz. A veces es difícil esperar ese alivio. Sin embargo, tenemos todo lo que necesitamos para llegar a ese momento. Tenemos a Jesús, quien sufrió la calumnia y se convirtió en nuestro Salvador. Él sabe cómo es el camino de la cruz; Él puede ayudarnos a caminarlo. Él es la verdad de Dios, brillando incluso a través de las nubes de mentiras. Y Él es nuestra vida, Aquél que nos tiene a salvo en sus propias manos para que nunca perezcamos. Ya sea que suframos calumnias o cualquier otro mal, mantengamos nuestros ojos en Jesús.

ORACIÓN: Señor, conoces los problemas de mi corazón. Por favor, ayúdame. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Has tenido la tentación de mentir o chismear sobre otras personas? ¿Cómo lidias con eso?

2.- ¿Qué cosas haces para aferrarte al Señor cuando estás en problemas?

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“Si Jesús se hubiera quedado muerto, ¿cómo podríamos estar seguros de que nos había liberado del pecado?” - Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "¿Cuán importante es?" - 13/05/2020

¿Cuán importante es?

Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardeció al ver que la ciudad estaba entregada a la idolatría. Por eso en la sinagoga discutía con los judíos y con hombres piadosos, y también con todos los que a diario acudían a la plaza. Algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos discutían con él. Unos preguntaban: «¿De qué habla este parlanchín?». Y otros decían: «Es alguien que habla de dioses extranjeros». Y es que les hablaba del evangelio de Jesús, y de la resurrección.

Hechos 17:16-18

En esta historia de la visita de Pablo a Atenas hay un poco de humor escondido. Algunos de los lugareños estaban tratando de averiguar qué estaba haciendo. Finalmente, llegaron a la conclusión de que estaba predicando sobre dioses extranjeros, y no solo uno, sino más de uno. ¿Cómo llegaron a esa idea? Bueno, Lucas dice que fue porque “él estaba predicando a Jesús y la resurrección”. ¡Parece que Pablo mencionó la resurrección tan a menudo, que algunas personas decidieron que estaba predicando dos dioses, uno llamado Jesús y otro llamado “Resurrección”!

Nosotros sabemos que no es así. Pero esto nos dice que Pablo pasó mucho tiempo hablando de la resurrección, probablemente más de lo que estamos acostumbrados a escuchar, incluso en la iglesia. Por supuesto que es importante. Pero, ¿será que es tan importante?

¡Sí, que lo es! ¿Por qué? Hay muchas razones, aquí van solo algunas. Cuando Dios levantó a Jesús de entre los muertos, fue la primera prueba real de que nuestra larga pesadilla de muerte y destrucción estaba terminando. Jesús había resucitado, venciendo a la muerte para no morir nunca más. ¡Esas son buenas noticias!

Pero hay más. Al resucitar a Jesús de entre los muertos, Dios dejó en claro que todo lo que Jesús dijo e hizo tuvo el sello de aprobación de Dios. ¡Dios nunca levantaría un mentiroso de entre los muertos! Pero resucitó a Jesús. Y entonces Él le dice a todo el mundo: “Este es mi hijo amado. ¡Escúchenlo!” (Lucas 9:35).

Aún hay más. Sabemos que Jesús murió en la cruz para quitar el poder del pecado, la culpa y el mal sobre nuestras vidas. Su muerte nos liberó. Pero el perdón es invisible. Si Jesús se hubiera quedado muerto, ¿cómo podríamos estar seguros de que nos había liberado del pecado? Siempre estaríamos dudando. Pero ya no más, porque ha resucitado de entre los muertos y muchos testigos oculares lo han visto. Y lo primero que dijo a los discípulos reunidos en esa habitación cerrada fue “¡Kairete!”, que generalmente se traduce como “¡Saludos!”. Pero si lo tomamos literalmente, significa “¡Alégrate!”.

Ahora que Jesús ha resucitado de la muerte, tenemos toda razón para alegrarnos. Aquél a quien más amamos en el mundo está vivo para siempre, y ha abierto el paraíso para nosotros y para todos los que le pertenecen. Esto es lo que significa la resurrección.

ORACIÓN: Querido Padre, gracias por resucitar a tu Hijo Jesús de la muerte y por dejarnos saber y creer esta maravillosa noticia. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Con qué frecuencia escuchas hablar, o hablas tú, sobre la resurrección?

2.- ¿Hay más razones por las cuales la resurrección significa tanto para ti?

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“Jesús nos ha advertido que vamos a tener problemas y pruebas: ‘En el mundo tendrás aflicción” - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Somos probados" - 12/05/2020

Somos probados

Tú, Dios nuestro, nos has puesto a prueba; nos has refinado como se refina la plata. Pero nos dejaste caer en la trampa; ¡impusiste sobre nosotros una pesada carga! Caballos y jinetes han pasado sobre nosotros; hemos pasado por el fuego y por el agua, pero al final nos has llevado a la abundancia.

Salmo 66:10-12

¿Por qué permite Dios el sufrimiento? La pregunta es a menudo un obstáculo para los incrédulos y un desconcierto para los creyentes. Al enterarse del asesinato de peregrinos galileanos y de dieciocho personas muertas tras la caída de una torre, Jesús no respondió a la pregunta que pudo haber estado en la mente de sus oyentes (y también en la nuestra): “¿Por qué ellos?”. El propósito de esas muertes seguía siendo desconocido. Sin embargo, Jesús advirtió sobre un desastre mayor y eterno. Quienes habían muerto no eran peores pecadores que otros, dijo, “y si ustedes no se arrepienten, también morirán como ellos” (Lucas 13:5b).

Los propósitos de Dios a menudo están ocultos. “Las cosas secretas pertenecen al Señor nuestro Dios, pero las reveladas son para nosotros” (Deuteronomio 29:29a).

Nuestro salmo nos revela una historia de sufrimiento, ya que describe la tristeza y el dolor soportados por el pueblo de Israel. Habían soportado la “carga aplastante” de la esclavitud y el poder implacable de los enemigos que los oprimían. Pero Dios no abandonó a su pueblo sufriente. Al contrario, los liberó de la esclavitud y los condujo por el desierto durante cuarenta años para probarlos y así saber qué había en sus corazones (Deuteronomio 8:2). Los israelitas pasaron por el agua cuando Dios “convirtió el mar en tierra seca” (Salmo 66:6a). Dios los sacó del desierto a la tierra que les había prometido, “a un lugar de abundancia”.

Hay otra instancia de sufrimiento en la cual el propósito nos ha sido revelado. Dios, por el bien de nuestra salvación, entregó a su Hijo al sufrimiento de la cruz. Jesús fue atrapado en una red de traición y mentiras. Él llevó la carga aplastante de nuestros pecados. Sus enemigos y “el poder de las tinieblas” (Lucas 22:53b) por un tiempo lo vencieron. Soportó el ardiente dolor de la cruz, sufriendo en lugar nuestro la pena de muerte. Aunque Israel a menudo había sido infiel en tiempos de prueba, Jesús permaneció fiel y obediente a su Padre en la vida y en la muerte. Dios levantó a su Hijo de la muerte y lo exaltó a un lugar de abundancia a su diestra como Rey de reyes y Señor de señores.

Jesús nos ha advertido que vamos a tener problemas y pruebas: “En el mundo tendrás aflicción”. El propósito de esa aflicción, las razones de nuestro sufrimiento, pueden no ser conocidas por nosotros. Pero podemos confiar en el poder de conquista y la promesa de nuestro Señor crucificado y resucitado, quien nos dice: “Pero confíen, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). Él soportó todo lo que el mundo le arrojó: rechazo, odio, traición, dolor, pérdida, dolor y la muerte misma, y con su resurrección lo superó todo. Él caminará con nosotros a través del sufrimiento y la prueba y, de acuerdo con su voluntad y tiempo perfecto, nos llevará a un lugar de abundancia en su presencia para siempre.

ORACIÓN: Jesús, sé nuestra ayuda y esperanza en cada prueba y fortalécenos con las promesas de tu Palabra. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿En qué áreas de tu vida te sientes probado o desafiado regularmente?

2.- Cuando surgen dificultades inesperadas, ¿cuál es tu primera reacción? ¿Es esa reacción útil o constructiva? ¿Quisieras reaccionar de manera diferente?

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"Él te quiere así como eres, con tu naturaleza pecaminosa y todas las consecuencias negativas que el pecado ha producido en tu vida" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Una nueva creación" - 11/05/2020

Una nueva creación

De modo que si alguno está en Cristo, ya es una nueva creación; atrás ha quedado lo viejo: ¡ahora ya todo es nuevo! Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo a través de Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación.

2 Corintios 5:17-18

Dios quiere hacerte una nueva persona, tal como lo escribió el apóstol Pablo en el pasaje de hoy. Estar en Cristo significa ser una nueva creación ya en este momento, no en el futuro. Significa vivir una vida centrada en la eternidad y no en las posesiones materiales de la vida que no nos seguirán más allá de la tumba.

La salvación le pertenece a Dios. Es un regalo de su misericordia y amor. Sin embargo, no se impone; Dios la entrega libremente y, por lo tanto, puede ser rechazada. Si aún no eres miembro del pueblo de Dios a través de Jesucristo, Dios quiere que lo seas. No importa quién eres, dónde vives o qué tan malo ha sido tu pasado. Dios quiere vestirte con su misericordia, perdón y amor a través de Jesucristo.

El Dr. Herman Gockel, autor luterano y productor de programas de televisión, cuenta la historia de un pintor del siglo XVI que estaba buscando una modelo para describir lo peor de la humanidad usando la cara de un humano. Una tarde, sentado en una taberna, llega un hombre sucio, sin afeitar, oloroso y de aspecto miserable. Era exactamente el modelo que estaba buscando.

El pintor saltó de su asiento, se acercó al hombre, le ofreció algo de dinero y lo invitó a su estudio al día siguiente para que le sirviera de modelo, lo cual el hombre aceptó. Grande fue la sorpresa del pintor a la mañana siguiente cuando, al abrir la puerta de su estudio, se encontró con un hombre bañado, afeitado y bien vestido. “¡Oh no!”, gritó el pintor, completamente decepcionado: “¡Te quería exactamente como te vi ayer en la taberna!”.

Con Dios es igual: Él te quiere así como eres, con tu naturaleza pecaminosa y todas las consecuencias negativas que el pecado ha producido en tu vida. Él quiere vestirte con su misericordiosa gracia, perdón y amor a través de Jesucristo. Él quiere que seas parte de esa gran multitud que vivirá con Él en la eternidad, donde ya no tendrás hambre ni sed, y donde el sol no te golpee, ni ningún calor abrasador. Porque Jesús será tu Pastor que te guiará a manantiales de agua viva, y Dios enjugará cada lágrima de tus ojos (ver Apocalipsis 21:4).

A través de Jesús, Dios ha hecho posible una nueva vida para cada uno de nosotros. El Padre te invita a esta nueva vida redimida y por su Espíritu Santo te mantendrá y sostendrá en la fe hasta la vida eterna, cuando todos los creyentes se reunirán con Él para siempre.

ORACIÓN: Padre celestial, guíame en el camino eterno que Jesús ganó por nosotros en la cruz y a través de su gloriosa resurrección. En su nombre oramos. Amén.

Tomado de “La Gran Multitud”, Rev. Nilo Figur

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez en tu vida sentiste que podías comenzar de nuevo por completo?

2.- ¿Cómo demuestras en tu vida que eres una “nueva creación”?

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*La foto usada es de Jonathan Rados / Unsplash

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"Y eso es lo que nosotros tenemos: las palabras y promesas de Jesús a las cuales podemos aferrarnos siempre que estemos asustados o tristes. Nunca nos dejará solos" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Consuelo y confianza" - 08/05/2020

Consuelo y confianza

[Dijo Jesús] «No se turbe su corazón. Ustedes creen en Dios; crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos aposentos. Si así no fuera, ya les hubiera dicho. Así que voy a preparar lugar para ustedes. Y si me voy y les preparo lugar, vendré otra vez, y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, también ustedes estén. Y ustedes saben a dónde voy, y saben el camino». Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieran, también conocerían a mi Padre; y desde ahora lo conocen, y lo han visto».

Juan 14:1-7

¿Alguna vez has llevado a un niño pequeño a la guardería o la escuela por primera vez? Si es así, ¿recuerdas cómo se aferraba a ti? No quería que te fueras, y quizás lloraba y lloraba, no importa cuán maravilloso fuera la maestra o cuántos juguetes hubiera. Y tú te esforzabas por asegurarle que estaría bien y que volverías a buscarle, y luego te ibas.

Esto es lo que vemos a Jesús haciendo en Juan 14. Él sabe que está a punto de morir, de dejar este mundo e ir a su Padre en el cielo. Judas ya está yendo a traicionarlo para que los soldados lo arresten. Un día más, y los discípulos estarán aterrorizados y afligidos, pensando que Jesús se ha ido para siempre. Y Jesús sufre por ellos. Y así, como todo padre amoroso, Jesús los tranquiliza hablándoles como tú le hablas a un niño. “Me voy, pero no tengan miedo”, les dice. “Créanme. Voy a preparar las cosas para ustedes y luego volveré y estarán de nuevo conmigo.”

En ese momento los discípulos no lo entendieron. Pero durante los días aterradores por venir, tendrían el recuerdo de las palabras de Jesús para consolarlos. Había prometido regresar, y sabían que siempre cumplía sus promesas.

Y eso es lo que nosotros tenemos: las palabras y promesas de Jesús a las cuales podemos aferrarnos siempre que estemos asustados o tristes. Nunca nos dejará solos. Es cierto que ha ascendido al cielo, pero prometió regresar por nosotros y, mientras tanto, nos ha dado el Espíritu Santo. No nos ha olvidado. Él regresará, tal como lo prometió, y en ese momento habrá un nuevo cielo y una nueva tierra, un lugar preparado para nosotros y todos los hijos de Dios, todos los que lo aman y le pertenecen. Y allí no tendremos más sufrimiento, tristeza, temor o pena. Lo veremos cara a cara y estaremos satisfechos.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a confiar en tus promesas mientras espero que regreses. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Cuál es la parte más difícil para ti acerca de esperar que Jesús regrese?

2.- ¿Cuál es una promesa de la Biblia en la que encuentras consuelo mientras esperas?

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"Una vez que recibas el don de fe de Dios, puedes estar seguro de que Él tiene un plan para ti, y eso puede implicar un cambio en tus planes" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Un cambio radical" - 07/05/2020

Un cambio radical

Mientras Jesús caminaba junto al lago de Galilea, [Jesús] vio a Simón y a su hermano Andrés. Estaban echando la red al agua, porque eran pescadores. Jesús les dijo: «Síganme, y yo haré de ustedes pescadores de hombres». Enseguida, ellos dejaron sus redes y lo siguieron. Un poco más adelante, Jesús vio a otros dos hermanos, Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, quienes estaban en la barca y remendaban sus redes. Enseguida Jesús los llamó, y ellos dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, y lo siguieron.

Marcos 1:16-20

Imagina a un joven llamado Santiago. De niño veía a su padre y a otros en una profesión que había estado en la familia durante generaciones. Era su destino. Estaría en el negocio de la pesca, y probablemente ninguna otra profesión se le pasó por la cabeza.

Esa es la historia registrada en nuestro texto del Evangelio: la historia de un gran cambio en los planes de Santiago y su hermano Juan, al igual que de Simón y Andrés, quienes también fueron llamados por Jesús a una forma de vida completamente nueva. No estoy seguro de cómo Dios preparó a estos cuatro para hacer un cambio tan radical en sus vidas, pero sí sé que aceptaron la invitación de Jesús para unirse a la causa de proclamar el Evangelio. No sé cómo lo hicieron, pero sé que Dios tenía un plan para ellos.

Y Dios también tiene un plan para ti. Quizás el plan de salvación de Dios para ti aún no se ha cumplido. Si aún no has recibido el don de la fe en Jesús como Señor y Salvador, es decir, el mayor regalo que podrías recibir, Jesús todavía te está llamando (ver Apocalipsis 3:20). A él le importas. Él quiere que seas parte de su familia. Una vez que recibas el don de fe de Dios, puedes estar seguro de que Él tiene un plan para ti, y eso puede implicar un cambio en tus planes.

Hay muchas personas con una amplia variedad de antecedentes, habilidades, experiencias y estudios que ahora trabajan en la iglesia porque Dios tenía un plan para ellos, no muy diferente a Santiago, Juan, Simón y Andrés. El responder al llamado de Dios puede implicar ser voluntario en un refugio para mujeres o en un centro para personas sin hogar. O quizás enseñar inglés como segunda lengua, o ayudar a diseñar un hogar de ancianos, actualizar un sistema informático antiguo o tocar la trompeta en tu iglesia. O tal vez trabajar con quienes están enfermos o en cuidados paliativos.

La lista es interminable. Sin embargo, quizás estés pensando que sí podrías hacerlo, pero no tienes el coraje o la confianza necesaria. Si ese es tu caso, te invito a que recuerdes cómo Moisés se resistió a ser quien sacara al pueblo de Dios de Egipto. “Yo no, Dios, ni siquiera puedo hablar con claridad”, dijo. “¡¿Quieres que haga qué?!”. Y, sin embargo, ese aparentemente no preparado y tartamudo Moisés logró grandes cosas, todo por la gracia de Dios.

Hoy, y en los días venideros, te animo a que le pidas a Dios que te dé sabiduría para comprender su plan para tu vida. Pídele que te dé valor y coraje y que te ayude a estar abierto a su dirección. Recuerda que los planes que Dios tiene para ti son los mejores de todos (ver Jeremías 29:11).

ORACIÓN: Padre celestial, cambia nuestras vidas para seguirte y ser cada vez más como Jesús. En su nombre. Amén.

Tomado de “Un cambio en los planes”, Dr. Paul Devantier

Para reflexionar:

1.- ¿Qué tan receptivo serías a alguien que te dijera: “Ven, sígueme”? ¿Qué necesitarías saber primero?

2.- ¿Alguna vez has querido que alguien te siga para su propio beneficio? ¿Resultó ser verdad?

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"¿De dónde viene esa leche pura? Viene del Señor, la fuente de nuestra vida" - Cita del Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Cerca de Jesús" - 06/05/2020

Cerca de Jesús

Busquen, como los niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por medio de ella crezcan y sean salvos, si es que han probado ya la bondad del Señor.

1 Pedro 2:2-3

En su carta, Pedro usa una imagen del Señor realmente interesante: compara a Dios con una madre que alimenta con su leche a sus bebés recién nacidos.

Al nacer, mi hijo pesaba un poco más de cinco libras y al principio tuvo problemas para succionar, por lo que le llevaba una eternidad amamantar. Pasó varios días en cuidados intensivos hasta que lo pudimos llevar a casa. Los meses que siguieron son borrosos. Tenía que amamantarlo cada dos horas, y cada vez le llevaba una hora hasta terminar. Eso significaba que 12 de cada 24 horas las pasaba alimentándose. ¡Puedes imaginar lo poco que podía dormir!

Pero todas esas horas invertidas en alimentarlo nos dieron un maravilloso regalo. Para amamantar a un bebé, hay que sostenerlo bien cerca del cuerpo. Allí el bebé se acurruca y se siente cómodo, seguro y abrigado en los brazos de alguien que lo ama mucho. Creo que Dios quiso que así fuera, y es por ello que diseñó el cuerpo humano como lo hizo.

En nuestra lectura de hoy, Pedro nos invita a tener el mismo tipo de cercanía con Jesús: nos insta a ser como bebés recién nacidos, clamando por pura leche espiritual. ¿De dónde viene esa leche pura? Viene del Señor, la fuente de nuestra vida. Él no solo nos enseña lo que necesitamos saber, sino que también nos acerca a Él, donde podemos estar seguros, abrigados y en paz. Él sabe que necesitamos esto, así como necesitamos crecer en nuestra comprensión de Él.

Por cierto que no siempre nos sentimos cerca de Jesús. Hubo momentos en que mi hijo se durmió en mis brazos. Hubo otros momentos en que estaba ocupado con otras cosas: un dolor de barriga, un ruido extraño, o con su papá que intentaba llamarle la atención. ¡Y está bien! Igual consiguió la leche que necesitaba y seguía creciendo y volviéndose más fuerte. Sabía que estaría allí para él, tanto si se estaba centrando en mí como si no. Sabía que yo lo amaba.

Con Jesús es igual. Hay momentos en que recordamos su presencia y hay momentos en que no. Hay momentos en que lo sentimos cerca y hay momentos en que no sentimos nada. Está bien. Jesús sigue estando a nuestro lado alimentándonos, protegiéndonos y cuidándonos, como siempre lo ha estado. Él no nos va a dejar. Después de todo, Él es quien sufrió, murió y resucitó para hacernos hijos de Dios. Él continuará alimentándonos y ayudándonos a crecer hasta la plena madurez en la familia de Dios.

ORACIÓN: Querido Señor, gracias por darme la comida espiritual que necesito. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- Los bebés recién nacidos necesitan mucho cuidado. ¿Cómo se ocupa Dios por los cristianos recién nacidos?

2.- ¿Qué haces cuando no puedes sentir la presencia de Dios? ¿Dónde buscas ayuda?

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*La foto usada en la imagen es de Bethany Beck / Unsplash

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"¿De dónde nace ese tipo de amor que puede mirar a 'los otros' y verlos como si fueran uno de 'nosotros'? Solo de Jesús" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Amor total" - 05/05/2020

Amor total

En aquellos días el número de los discípulos iba en aumento, pero también comenzaron las murmuraciones de los griegos en contra de los hebreos… Entonces los doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: «No está bien que desatendamos la proclamación de la palabra de Dios por atender a las mesas. Así que, hermanos, busquen entre todos ustedes a siete varones de buen testimonio, que estén llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, para que se encarguen de este trabajo…” Esta propuesta fue del agrado de todos los creyentes, y eligieron a Esteban, que era un varón lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, un prosélito de Antioquía.

Hechos 6:1a, 2-3, 5

Hechos 6 nos dice que la nueva iglesia cristiana tenía la costumbre de repartir comida todos los días a quienes la necesitaban, al igual que nuestros bancos de alimentos modernos. Muchos de los destinatarios eran viudas, mujeres que no tenían esposos ni hijos adultos para cuidarlos. Entonces la iglesia los cuidaba, y esto era bueno.

Pero había grupos que no se llevaban bien entre ellos. Por ejemplo estaban los helenistas, que eran judíos que habían recogido mucha cultura griega extranjera, y también estaban los hebreos, que rechazaban todas esas cosas extrañas. En la primera iglesia cristiana había personas de ambos grupos y, efectivamente, había problemas.

Los helenistas se quejaban de que sus viudas estaban siendo ignoradas en la distribución de alimentos. ¡Pero notemos lo que hizo la iglesia! No ignoraron su queja, no discutieron ni respondieron con sus propias quejas. Al contrario, los escucharon y tomaron en serio el problema. Toda la iglesia lo asumió como si les estuviera sucediendo a ellos mismos, más allá del grupo étnico al cual pertenecieran, y buscaron una solución. Decidieron entonces elegir a siete líderes de buena reputación, que estuvieran llenos del Espíritu y de sabiduría. No eran las primeras siete personas que se les ocurrieron, sino que fueron los mejores para esa tarea. ¿Te has dado cuenta de sus nombres? Cada nombre en esa lista es un nombre griego. Sus corazones estaban tan llenos de amor, que se aseguraron de que las personas elegidas provinieran del mismo grupo étnico que estaba sufriendo.

¿De dónde nace ese tipo de amor que puede mirar a “los otros” y verlos como si fueran uno de “nosotros”? Solo de Jesús. Él es el único que puede derribar las paredes culturales y étnicas de una manera tan completa y maravillosa. Él es nuestra paz con Dios y con los demás. Como escribe Pablo: “Pero ahora, en Cristo Jesús, ustedes, que en otro tiempo estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz. De dos pueblos hizo uno solo, al derribar la pared intermedia de separación… mediante la cruz… Por medio de él, unos y otros tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu. Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, y están edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, cuya principal piedra angular es Jesucristo mismo” (Efesios 2:13-14 , 16b, 18-20).

ORACIÓN: Padre, ayúdanos a amarnos unos a otros con el amor de Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿A quién consideras “los otros”? ¿Qué haría falta para que pienses en ellos como “nosotros”?

2.- ¿Qué podrías hacer hoy para comenzar a verlos como parte de “nosotros”?

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"Nuestro Dios y Creador nos alimenta siempre en la fe. Él continúa cuidando su creación espléndida y ordenada" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Ayuda y esperanza" - 04/05/2020

Ayuda y esperanza

¡Dichosos los que confían en el Dios de Jacob, los que cuentan con la ayuda de Dios, el Señor! El Señor creó los cielos y la tierra, y el mar y todos los seres que contiene. El Señor siempre cumple su palabra.

Salmo 146:5-6

La majestuosidad de la creación siempre está a nuestro alrededor pero a veces no la notamos, hasta que veamos su gloria reflejada en una hermosa puesta de sol, una flor delicada o el poder tenaz de una semilla que se abre paso a través del suelo rocoso.

Gran parte de la maravillosa creación de Dios no es fácilmente visible. Una estrella lejana llamada UY Scuti tiene un radio 1.700 veces mayor que el del Sol. La parte más profunda del océano, en la Fosa de las Marianas del Pacífico, se llama la fosa de Challenger y se sumerge a una profundidad de 36.200 pies o casi 11.000 metros. Sin embargo, todo este esplendor ordenado palidece ante la gloria de su Creador. Con su Palabra Dios creó el Sol y la Luna, los planetas y las estrellas distantes. Con su Palabra reunió las aguas en mares y talló las profundidades del océano.

Nuestro salmo alaba al Creador como nuestra ayuda y nuestra esperanza. El Dios que “creó los cielos y la tierra”, las grandes estrellas y las profundidades del océano está presente para ayudarnos. Él es “el Dios de Jacob” cuyos actos poderosos en la historia de Israel cumplieron su promesa de enviar al Salvador. Cuando llegó el momento adecuado, la Palabra por la cual fueron hechas todas las cosas, y la tierra fue fundada (Hebreos 1:10), se hizo carne. Su nacimiento fue anunciado por una de las estrellas que él había creado. Jesús, la Palabra, vino a vivir entre nosotros. Él vino para tomar sobre sí los pecados del mundo y llevarlos a la cruz. Jesús sufrió la pena de muerte que merecíamos, la pena decretada contra las criaturas humanas perdidas en rebelión deliberada contra su Creador.

Jesús venció la muerte y la tumba. Él es nuestro socorro y nuestra esperanza, nuestra ayuda contra los poderes del pecado y la muerte y nuestra esperanza de vida y resurrección. Gracias al sacrificio de su Hijo, Dios, que creó los vastos océanos, arrojó todos nuestros pecados a las profundidades del mar (Miqueas 7:19). A través del Bautismo, cada uno de nosotros somos una nueva creación, y en Cristo Jesús nos hemos revestido del nuevo hombre que se renueva en conocimiento según la imagen de su Creador (Colosenses 3:10).

Nuestro Dios y Creador nos alimenta siempre en la fe. Él continúa cuidando su creación espléndida y ordenada, haciendo que se “llenen las fuentes con los arroyos” y “que crezca la hierba para los ganados y las plantas para que el hombre cultive” (Salmo 104:10a, 14a). Él hace “salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5: 45b). Y cuando Jesús regrese el último día, nos resucitará de la muerte como lo ha prometido. Él creará un cielo nuevo y una tierra nueva donde viviremos en su presencia para siempre. Pero allí no tendremos necesidad del sol o la luna, porque la gloria de Dios, nuestra ayuda y esperanza, será nuestra luz (ver Apocalipsis 21:22-23).

ORACIÓN: Gracias, Dios nuestro Salvador, por cada regalo de tu creación y gracias porque nos has creado de nuevo en Cristo Jesús. Esperamos con ansias el día en que hagas que todas las cosas sean nuevas. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Qué significa para tu vida que Aquél que creó el universo esté a tu lado dispuesto a ayudarte?

2.- ¿Ha cambiado con el tiempo tu visión del universo y de cómo llegó a ser? ¿De qué manera?

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"Dios no nos dio las verdades dichas por su Hijo para que las tergiversemos y las usemos según cómo creemos que debería ser la victoria con Dios" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Viviendo noblemente" - 29/04/2020

Viviendo noblemente

El soportar sufrimientos injustos es digno de elogio, si quien los soporta lo hace por motivos de conciencia delante de Dios. Porque ¿qué mérito hay en soportar malos tratos por hacer algo malo? Pero cuando se sufre por hacer el bien y se aguanta el castigo, entonces sí es meritorio ante Dios.

Y ustedes fueron llamados para esto. Porque también Cristo sufrió por nosotros, con lo que nos dio un ejemplo para que sigamos sus pasos.

Cristo no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca. Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando sufría, no amenazaba, sino que remitía su causa al que juzga con justicia.

Él mismo llevó en su cuerpo nuestros pecados al madero, para que nosotros, muertos ya al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados. Porque ustedes eran como ovejas descarriadas, pero ahora se han vuelto al Pastor que cuida de sus vidas.

1 Pedro 2:19-25

Es fácil olvidar que la mayoría de los libros de la Biblia fueron escritos por sus propios protagonistas. Los apóstoles escribieron viviendo en un mundo que, en su mayor parte, no simpatizaba para nada con su mensaje. Esa extraña secta de Jesús, vilipendiada por los judíos, incomprendida y oprimida por los romanos y burlada por los griegos, no era bien vista por nadie. Y el mensaje que compartían, que incluía soportar el sufrimiento y los castigos físicos, ciertamente no era el más apropiado para ganar conversos para su causa.

¿Cómo podía ser noble el mantenerse firme ante el ridículo injusto o el soportar la persecución? ¿Acaso no debemos reaccionar contra estas cosas, haciéndole frente al opresor? Después de todo, el Salvador ya sufrió suficiente. ¡Dios sabe que sufrió suficiente! ¿Cuándo podremos derribar a los que se burlan de Dios y nos rebajan por nuestra fe? ¿Cuándo es suficiente?

Podríamos pensar que ya hace mucho tiempo que fue suficiente, pero esa no es la forma en que Dios obra, ¿verdad? Dios no nos dio las verdades dichas por su Hijo para que las tergiversemos y las usemos según cómo creemos que debería ser la victoria con Dios.

No, los caminos de Dios son totalmente diferentes de los nuestros, ¡y por eso le damos gracias!

Pablo, el colega de Pedro, lo dijo bien: “Porque Dios no permitió que el mundo lo conociera mediante la sabiduría, sino que dispuso salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Los judíos piden señales, y los griegos van tras la sabiduría, pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que para los judíos es ciertamente un tropezadero, y para los no judíos una locura, pero para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres” (1 Corintios 1: 21-25).

ORACIÓN: Padre celestial, danos tu Espíritu Santo para levantarnos bajo la tensión de la vida para que podamos vivir como tu pueblo. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo reaccionas cuando alguien te ofende?

2.- ¿Cómo puede Dios ayudarnos a superar las reacciones negativas?

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