Atesorados - Devocional de Navidad de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 31/12/2019

Atesorados

Al ver al niño, contaron lo que se les había dicho acerca de él. Todos los que estaban escuchando quedaron asombrados de lo que decían los pastores, pero María guardaba todo esto en su corazón, y meditaba acerca de ello.

Lucas 2:17-19

Los padres atesoramos las cosas relacionadas con nuestros hijos. María no fue la excepción. Ella atesoró lo que Gabriel le dijo cuando le explicó que iba a tener un Hijo; la historia de los pastores y la canción de los ángeles; las escenas y los sonidos del lugar de nacimiento de Jesús. Muchos años después, ella compartiría estas historias con otros creyentes cristianos, y serían incorporadas en los Evangelios.

¿Por qué atesoramos estas cosas? Probablemente porque son la única forma en que podemos aferrarnos a las personas que amamos. Los niños crecen y salen al mundo; nuestros amigos y parientes envejecen y mueren. Sufrimos pérdidas. Y así atesoramos los vínculos que aún tenemos con aquellos a quienes amamos. Es lo mejor que podemos hacer.

Pero Dios puede hacer algo mejor que eso, y lo hace. Hubo un momento en que Dios se enfrentó con la realidad de poder perdernos, a nosotros, a quienes creó y amó. Y no fue solo por el proceso normal de crecer, sino por algo peor: la muerte y el infierno. Ante eso, Dios tomó medidas. ÉI vino al mundo como nuestro Salvador Jesús. Luchó contra los poderes de la muerte y el diablo para nuestro bien, y resucitó victorioso de la muerte tres días después con el premio firmemente aferrado en sus manos. Nosotros somos ese tesoro.

Gracias a Jesús, Dios no tiene que atesorar objetos o historias relacionadas con nosotros. Nos atesora directamente y para siempre como sus propios hijos.

ORACIÓN: Querido Padre, gracias por atesoramos y hacernos tuyos para siempre. En el nombre de Jesús. Amén.

Para reflexionar:

1.- ¿Qué objeto o historia atesoras de alguien que amas?

2.- ¿Qué significa para ti que Dios te atesore?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Editado por CPTLN-Chile / MGH

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Con amor y misericordia - Devocional de Navidad de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 30/12/2019

Con amor y misericordia

Cuando los ángeles volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: “Vayamos a Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha dado a conocer”. Así que fueron de prisa, y hallaron a María y a José, y el niño estaba acostado en el pesebre.

Lucas 2:15-16

Cuando era niña, casi todos los días escuchaba estas palabras: “¡Date prisa! ¡Vas a llegar tarde! ¡Eres más lenta que una tortuga! ¡Ven aquí ahora mismo!”.

Pero en esta historia nadie tuvo que apurar a los pastores. “Fueron de prisa” a Belén, dice la historia. Se apresuraron a ir. Esperaban llegar a su meta: encontrar al niño Jesús, de quien Dios les había hablado. Y cuando lo vieron, se llenaron de felicidad.

Todavía es así para nosotros ahora, ¿verdad? Si nos dicen que vayamos “de prisa” hacia algo desagradable, no queremos movernos. Nuestros pies pueden moverse rápidamente, pero nuestros corazones se quedan atrás. Pero si nos dan una razón para movernos, como una fiesta, una nueva película, un buffet con todo lo que uno pueda comer, es sorprendente lo rápido que vamos. La casa queda vacía en segundos.

Dios sabe esto de nosotros. Por eso es que nos llama con amor y misericordia, no con ira y amenazas. Jesús dice: “Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar” (Mateo 11:28).

Y en otro lugar dice: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. Del interior del que cree en mí, correrán ríos de agua viva, como dice la Escritura” (Juan 7:37-38).

Dios te ama profunda y verdaderamente. Él te llama, pero no para regañarte o castigarte, sino para darte un regalo, el mejor regalo de todos: nuestro Salvador Jesús, para que sea tuyo.

ORACIÓN: Querido Señor, acércame a ti con confianza y alegría para recibir tus bendiciones. En el nombre de Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Qué te motiva a llegar lo más rápido posible a algún lugar?

2.- Si Jesús se te apareciera hoy, ¿correrías hacia él, caminarías o te quedarías quieto? ¿Por qué?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Editado por CPTLN-Chile / MGH

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

¡Alégrense! - Devocional de Navidad de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 29/12/2019

¡Alégrense!

En ese momento apareció, junto con el ángel, una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios y decían: “¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz en la tierra a todos los que gozan de su favor!”.

Lucas 2:13-14

Me encantan estos ángeles. Están extremadamente contentos con el maravilloso regalo que Dios le está dando a la raza humana: el Salvador, Jesús, Cristo el Señor. Es como si no pudieran controlarse a sí mismos y, una vez que el ángel principal ha dado su mensaje con claridad a los pastores, todos irrumpen en escena celebrando, cantando y alabando con todas las fuerzas de sus pulmones. ¡Es tiempo de celebrar!

Y tienen razón en hacerlo. El libro de Eclesiastés nos recuerda que “Todo tiene su tiempo. Hay un momento bajo el cielo para toda actividad: El momento en que se nace, y el momento en que se muere” (Eclesiastés 3:1-2). Bueno, entonces también hay un momento para festejar, un momento para alegrarse y celebrar, y este es el momento. Este no es un momento para rostros amargos, no es un momento para resolver viejas quejas o preocuparse por el futuro.

Esto es algo que debo recordar, porque por naturaleza me preocupo. Puedo encontrar algo por lo que estar ansiosa aun en la ocasión más feliz. Y si no estoy ansiosa, ¡me pongo ansiosa porque no lo estoy! Es como una serpiente emocional que se traga su propia cola.

“Regocíjense en el Señor siempre. Y otra vez les digo, ¡regocíjense!… El Señor está cerca” (Filipenses 4:4-5). Claro que sí, Jesús está definitivamente cerca, como un pequeño bebé que duerme en un pesebre; como el Señor de la vida que murió y resucitó para salvarnos; como Aquél que ha prometido venir al final de los tiempos para llevarnos a estar para siempre con él. ¡Estas son buenas noticias!

Y entonces decimos con gusto: “¡Este es nuestro Dios! ¡Éste es el Señor, a quien hemos esperado! ¡Él nos salvará! ¡Nos regocijaremos y nos alegraremos en su salvación!” (Isaías 25:9).

ORACIÓN: Señor, me alegra que hayas venido. Gracias por hacerlo. Quédate siempre con nosotros. En tu nombre. Amén.

Para reflexionar:

1.- ¿Qué tipo de preocupaciones te roban el gozo en el Señor?

2.- ¿Qué podrías hacer para acordarte de tomar tiempo para disfrutar de la bondad de Dios y celebrar?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Señales - Devocional de Navidad de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 28/12/2019

Señales

Esto les servirá de señal: Hallarán al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.

Lucas 2:12

Las señales nos indican el camino por donde ir por lo que, idealmente, deberíamos verlas antes de llegar a destino, ¿verdad? Sin embargo, las palabras del ángel a los pastores no hacen eso: “Esto les servirá de señal”, dice. Pero cuando los pastores se encuentran con el bebé en el pesebre… ¡ya lo habían encontrado!

En la Biblia hay otras señales como esta: “El Señor mismo les dará una señal”, le dice Isaías al rey Ajaz. “La joven concebirá” (Isaías 7:14b). Bien, ¡excepto que ambos hombres habían muerto siglos antes de que Jesús fuera concebido! Y luego está la promesa de Dios a Moisés durante el episodio de la zarza ardiente: “Y esto te servirá de señal de que yo te he enviado: Cuando tú hayas sacado de Egipto al pueblo, ustedes servirán a Dios sobre este monte” (Éxodo 3:12). O sea … ¡después de que envíe diez plagas y divida el mar y los rescate en forma milagrosa, cuando Moisés ya no dude de Él! Recién entonces verá esa señal.

Dios no es tonto. Sabe muy bien que esas señales no nos demostrarán nada ni nos ofrecerán mucha orientación práctica mientras todavía estamos en camino. Entonces, ¿por qué darlas?

Quizás, más que señales de tránsito, se parezcan más a una firma: la forma en que Dios escribe “misión cumplida” y firma su nombre en las obras que hace. Entonces, no nos da esas señales para mostrarnos el camino, sino para mostrarnos a Aquél que es nuestro camino.

Estamos acostumbrados a pensar en el nacimiento de Jesús como un comienzo. Pero quizás el Niño en el pesebre es un final para el plan oculto de Dios para vencer al diablo y rescatar a su pueblo. No esperes más. No viajes más lejos. Aquí está la señal, la firma, el Niño en el pesebre.

ORACIÓN: Señor, te agradecemos por la salvación que nos has preparado. Por Jesús. Amén.

Para reflexionar

1.- ¿En qué situación de tu vida hubieras deseado que Dios te diera una guía más clara?

2.- ¿En qué situación de tu vida actual desearías que Dios te guiara?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

“Les ha nacido” - Devocional de Navidad de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 27/12/2019

“Les ha nacido”

El ángel les dijo: “No teman, que les traigo una buena noticia, que será para todo el pueblo motivo de mucha alegría. Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor”.

Lucas 2:10-11

Es una frase extraña la que usó el ángel: “Les ha nacido” un Niño. Pero el ángel tenía razón, porque este era el único niño que nació para cada ser humano en el mundo, cada persona en necesidad de un Salvador. Él es nuestro, tan íntimamente como lo es de María. Dios lo planeó de esa manera.

Los antiguos israelitas tenían un concepto que solemos traducir como “redentor” o “pariente-redentor”. Esa persona socorría al familiar que se metía en problemas o perdía todo su dinero. También podía comprarle de nuevo si a uno lo vendían como esclavo. Se le permitía hacer esto porque era un familiar. Cuanto más cercano era el parentesco, más derecho tenía de rescatarle.

Un pariente-redentor es exactamente lo que necesitábamos como seres humanos. Todos estábamos bajo el poder del diablo, viviendo como esclavos de la culpa, la vergüenza y el pecado. Necesitábamos ayuda. Pero ¿quién podía hacerlo? Ningún ser humano estaba en condiciones de pagar. Dios podía pagar, pero no era humano. Al nacer en nuestra familia humana, Jesús solucionó ese problema: se convirtió en nuestro pariente-Redentor, nuestro pariente de sangre que tiene el derecho y la capacidad de volver a comprarnos de la esclavitud.

Entonces sí, Jesús ha nacido para los pastores, para mí y para ti. Él ha nacido para todos nosotros. Es tan cercano como nuestros hijos, tan generoso y amoroso como el mejor pariente que jamás hayas tenido o soñado. Y gracias a que él se convirtió en nuestro pariente, ahora podemos convertirnos en su pariente. Somos hijos de Dios, y compartimos su vida eterna y su gozo.

ORACIÓN: Querido Señor, gracias por venir a ser mi Redentor. Gracias por haber nacido para mí. En tu nombre. Amén.

Para reflexionar

1.- ¿Tienes un pariente favorito?

2.- ¿Qué significa para ti que Jesús sea tu pariente?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Una noche cualquiera - Devocional de Navidad de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 26/12/2019

Una noche cualquiera

En esa misma región había pastores que pasaban la noche en el campo cuidando a sus rebaños. Allí un ángel del Señor se les apareció, y el resplandor de la gloria del Señor los envolvió. Ellos se llenaron de temor.

Lucas 2:8-9

Dudo que los pastores imaginaran que iban a ver lo que vieron esa noche. Seguramente se despidieron de sus familias y salieron hacia los campos para hacer el mismo trabajo que habían estado haciendo todos los días desde que eran niños: cuidar a las ovejas y vigilar por depredadores. Si había ovejas preñadas, se asegurarían de que ninguna de ellas tuviera problemas en el parto. Aparte de eso, no mucho más.

¡Y entonces! Y entonces una luz gloriosa iluminó los campos como si fuera de día y un ángel, que no se parecía a nada que hubieran visto antes, excepto que sabían que era un ángel; habían escuchado historias de ángeles, y entraron en pánico. Esta no era una noche cualquiera en el trabajo después de todo.

Los pastores, sin embargo, estaban en el lugar y en el momento adecuado para ver al ángel, ¿por qué? Porque estaban haciendo su trabajo de todos los días, fielmente, en silencio, tal como nosotros hacemos el nuestro. Dios vino a encontrarse con ellos en el trabajo, no en el templo, sino en medio del hedor y el sudor de las ovejas y de sus ropas sucias. Fueron a ver al niño Jesús vestido como obreros. Dios entró en sus vidas reales y ordinarias, así como entra en la nuestra.

No hay necesidad de que nos “vistamos de gala” para Dios. Él viene a nosotros donde estamos. Jesús viene a nosotros como nuestro Salvador, en nuestra realidad. Él quiere el verdadero nosotros, y da su propia vida para que eso sea posible. Jesús prometió venir a nosotros, y cumplió.

ORACIÓN: Querido Señor, acércame a ti en verdad y no en ensueño. Quédate conmigo en mi vida diaria y ayúdame a confiar en ti. En el nombre de Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Dónde esperas encontrarte con Dios? ¿Dónde no esperas encontrarlo?

2.- ¿Por qué crees que Dios eligió a los pastores para que fueran los primeros en escuchar las buenas nuevas y no a otras personas?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Lo mejor que pudieron ofrecer - Devocional de Navidad de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 25/12/2019

Lo mejor que pudieron ofrecer

Y mientras ellos se encontraban allí, se cumplió el tiempo de que ella diera a luz, y allí tuvo a su hijo primogénito; y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en ese albergue.

Lucas 2:6-7

María amaba a su bebé. Puedes verlo en sus acciones. Lo envolvió en pañales, que consistían en tiras de tela con las que las madres solían atar a sus bebés para que crecieran derechos y fuertes. Y, por supuesto, ella quería lo mejor para su bebé. Así que debe haberlos empacado antes de salir de Nazaret, en caso de necesidad. No eran de seda o satén, pero eran lo mejor que podía ofrecer.

José también amaba al bebé. Podemos verlo por todo el esfuerzo que hizo para mantener a Jesús y a su madre a salvo. ¿Fue él quien trajo el pesebre para que Jesús pudiera tener un lugar seguro donde dormir y María no tuviera que preocuparse por él? Parece probable. No podía proporcionarle a Jesús una cuna, pero al menos podía sacarlo del piso. Fue lo mejor que pudo ofrecer.

¿Y Dios el Padre? Ah, su amor fue el mejor de todos. Porque él también proporcionó lo mejor que podía ofrecer: Jesús mismo, nuestro Salvador. Dios no nos envió un ángel. No envió a un hombre sabio y santo, ni a un gran líder, ni a un héroe legendario. Envió a su propio Hijo Jesús a la humanidad, Dios encarnado, nacido como un bebé humano.

Jesús se ofreció por nosotros, desde el primer día de su vida hasta el último. Se ofreció a sí mismo en la cruz para destruir el poder del pecado, la muerte, y el diablo. Sacó a toda la raza humana de debajo de esos terribles poderes. Y cuando resucitó de entre los muertos, garantizó que quien confía en él tendrá lo mejor de lo mejor: será hecho hijo de Dios y disfrutará de su amor y de una vida profunda, alegre, y significativa para siempre.

¿Quién podría ofrecer algo más?

ORACIÓN: Padre, gracias por Jesús. Toma mi corazón y ayúdame a confiar en tu Hijo para siempre. En su nombre. Amén.

Para reflexionar

1.- Menciona una cosa que Dios te ha dado esta semana que muestre su amor.

2.- ¿Qué cosa, grande o pequeña, quieres ofrecerle a Dios porque lo amas?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Dios está con nosotros - Devocional de Adviento de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 24/12/2019

Dios está con nosotros

Como José era descendiente de David y vivía en Nazaret, que era una ciudad de Galilea, tuvo que ir a Belén, la ciudad de David, que estaba en Judea, para inscribirse junto con María, que estaba desposada con él y se hallaba encinta.

Lucas 2:4-5

No pudo haber sido un viaje fácil. José necesitaba llegar a Belén por razones legales, y llevó a María con él casi al tiempo del parto. Hay una buena posibilidad de que ambos hayan hecho el viaje de al menos 110 kilómetros a pie. La Biblia no dice nada acerca de un burro.

¿Por qué no dejar a María en casa? Allí estaría más cómoda y tendría una partera de guardia. No lo sabemos. Quizás recordaron la profecía de que Belén sería el lugar del nacimiento de Jesús. Quizás José simplemente no quería dejar a su esposa expuesta a los chismes.

Y luego el trabajo de parto y el nacimiento. Por fin, un bebé adorable y un pesebre rústico para mantenerlo lejos del piso. No era como María y José hubieran querido. Pero era lo que Dios había escogido.

Así es de inmenso el amor de Dios, que envió a su único Hijo al mundo en tales circunstancias. Así es cómo Jesús nuestro Salvador nos ama. Nuestros problemas, sufrimiento, pobreza, penas, él los compartió desde el principio, todos los días de su vida. El vino para ser lo que el profeta predijo: el “hombre más sufrido, el más experimentado en el sufrimiento” (Isaías 53:3). Jesús llevó el sufrimiento a la cruz.

Y luego resucitó de los muertos, triunfante sobre el mal, el pecado, la muerte, el poder del diablo. Lo hizo por ti y por mí, porque nos ama. Así como él compartió nuestro sufrimiento, así también ahora compartimos su alegría y la vida eterna. Jesús vino a ser Emanuel, Dios con nosotros para siempre.

ORACIÓN: Señor, gracias por amamos tanto. Acércame más a ti. En el nombre de Jesús. Amén.

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo puedes saber cuando alguien realmente te ama?

2.- ¿Qué significa para ti estar cerca de Jesús?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Valor - Devocional de Adviento de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 23/12/2019

Valor

Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a su mujer, pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito. Y le puso por nombre JESÚS.

Mateo 1:24-25

Realmente admiro el coraje de José: se despertó y se llevó a su esposa a casa, todo sobre la base de un sueño. María y Zacarías tuvieron el beneficio de una reunión cara a cara con un verdadero ángel. ¿José? Al igual que el José del Antiguo Testamento, recibió las instrucciones en sueños. La mayoría de nosotros nos parecemos más a José que a María en esto.

Dios nos habla de maneras menos extravagantes: a través de la Biblia, a través de la oración, a través de consultas con amigos cristianos maduros. Dios se da a conocer, pero lo hace de maneras más fáciles de confundir. Y eso nos preocupa. ¿Qué pasa si me equivoco? ¿Qué pasa si creo que Dios quiere que haga algo y luego no funciona? Nos inquietamos y preocupamos, como si conocer la voluntad de Dios fuera algún tipo de prueba en la que podríamos obtener una mala nota, como si pudiéramos fallar y decepcionar a Dios.

El rey David escribió: “El Señor se compadece de los que le honran con la misma compasión del padre por sus hijos, pues él sabe de qué estamos hechos; ¡él bien sabe que estamos hechos de polvo!” (Salmo 103:13-14).

No es posible que el mismo Dios, que se convirtió en bebé por amor a nosotros, busque cosas por las cuales culparnos. Con la ayuda del Espíritu Santo tomaremos las mejores decisiones; y si las cosas salen mal (y sabemos que con frecuencia lo hacen), no dudaremos de que Dios todavía está con nosotros y que seguimos siendo sus hijos. Después de todo, él es Emanuel; él es “Dios con nosotros”.

ORACIÓN: Señor, sabes que me confundo fácilmente. Guíame y ayúdame a confiar en ti cuando estoy nervioso y asustado. En el nombre de Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Puede algo “ir mal” desde un punto de vista humano y aún ser usado en los planes de Dios?

2.- ¿Recuerdas alguna ocasión en que te equivocaste y aun así encontraste el amor y la aceptación de otra persona?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Llamarás su nombre Jesús - Devocional de Adviento de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 22/12/2019

Llamarás su nombre Jesús

Mientras José reflexionaba al respecto, un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas recibir a María, tu mujer, porque su hijo ha sido concebido por el Espíritu Santo. María tendrá un hijo, a quien pondrás por nombre JESUS”.

Mateo 1:20-21

“No temas”, le dice el ángel a José. No temas tomar a María como esposa, a pesar de los problemas que eso traerá consigo. No tengas miedo de los chismes, de las personas que sin duda decidirán que tú eres quien la embarazó prematuramente, de las personas que susurrarán que tal vez hubo alguien más. No tengas miedo.

Pero debe haber habido más que eso. No tengas miedo de traer a María a casa como tu esposa, aunque estás a punto de comenzar un matrimonio como ningún otro matrimonio en la historia, que se verá ensombrecido desde el principio por la venida del Hijo de Dios. No tengas miedo, a pesar de que este Niño es encarnado por Dios, aunque criarlo esté más allá de la imaginación, aunque vaya a tener enemigos a diestra y siniestra, y aunque te vaya a romper el corazón. No tengas miedo.

No tengas miedo, porque ella “tendrá un hijo, a quien pondrás por nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Anímate y lleva a María a tu casa como tu esposa, porque con ella viene Jesús y él es Emanuel, el Dios contigo. Ninguno de ustedes dos estará solo. Dios mismo está contigo mediante este Niño en el vientre de María. No tengas miedo.

Este Niño es tu Salvador: él te rescatará a ti y a todas las personas del poder de la muerte y del demonio. Dios ha escuchado los gritos de la raza humana y ha venido a salvarnos. Y lo llamarás Jesús, que significa “el Señor es Salvador”.

No tengas miedo. Jesús es para ti.

ORACIÓN: Querido Jesús, gracias por venir a ser mi Salvador, y el Salvador de todo el mundo. En tu nombre. Amén.

1.- ¿Qué significa para ti la palabra “Salvador?

2.- ¿De qué tienes miedo en estos momentos? ¿Cómo te ayuda Jesús con eso?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail: