"Estaremos tentados a desviarnos y apartar nuestros ojos de Jesús, pero él está con nosotros de principio a fin" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Con los ojos fijos en Él" - 28/02/2020

Con los ojos fijos en Él

Tú, Señor, has ordenado que se cumplan bien tus mandamientos. ¡Cómo quisiera ordenar mis caminos para cumplir con tus estatutos! Así no sentiría yo vergüenza de atender a todos tus mandamientos.

Salmo 119:4-6

Mientras corren por la pista, los corredores deben mantener sus ojos fijos en la meta: un simple vistazo para ver dónde están los otros corredores puede costarles preciosos segundos.

A medida que el salmista va corriendo por la vida, mantiene sus ojos firmemente fijos en los mandamientos de Dios. Los preceptos divinos forman el camino a sus pies, del cual no quiere desviarse.

Mientras corremos la carrera de la fe, oramos para mantenernos firmes en el camino de los mandamientos de Dios. Pero también mantenemos nuestros ojos en la meta final y en Aquél que corrió ese camino antes que nosotros: Jesús, nuestro Señor.

A menudo nos apartamos del camino de los mandamientos de Dios, pero Jesús no lo hizo. En él, la oración del salmista encuentra su cumplimiento. Jesús obedeció a su Padre celestial hasta el punto de la muerte. A través de su sangre derramada en la cruz, somos limpiados de nuestros pecados y tropiezos a lo largo del camino.

Por la gracia de Dios, a través de la fe en Jesús, “la justicia de la ley” se cumple en nosotros (Romanos 8:4a). A los ojos de Dios no somos avergonzados. Dios no ve nuestras caídas y nuestro fracaso en mantener sus preceptos, sino que, cuando nos mira, ve que estamos vestidos con la justicia de Cristo Jesús, con la perfecta obediencia de su amado Hijo.

Por fe hemos sido “creados en Cristo Jesús para realizar buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas” (Efesios 2:10b). ¿Cómo sabemos las buenas obras que debemos hacer? ¡Mirando los mandamientos de Dios! Debemos amar y adorar solo a Dios. Debemos honrar a nuestros padres. Quienes están casados deben vivir en fidelidad y honor el uno con el otro. Debemos respetar el bienestar personal, la propiedad y la reputación de nuestro prójimo, amar a nuestro prójimo como nos amamos a nosotros mismos. Estas obras que agradan a Dios se extienden como un camino ante nosotros, para ser seguidas en fe y con el poder del Espíritu Santo.

No es un camino fácil. Estaremos tentados a desviarnos y apartar nuestros ojos de Jesús, pero él está con nosotros de principio a fin.

Encontramos fortaleza en el perdón que ganó por nosotros a través de su muerte y resurrección. Nos alimentamos de su Palabra y de su cuerpo y sangre en el pan y el vino de su Santa Cena.

Con la ayuda de Dios, nos unimos al salmista para orar por una fe firme hasta que, en el momento en que Dios nos ha designado, lleguemos a la meta. Entonces, por la gracia de Dios, diremos con el apóstol Pablo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, que en aquel día me dará el Señor, el juez justo; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4:7-8).

ORACIÓN: Padre celestial, ayúdanos a caminar firmes en el camino que has puesto delante de nosotros, manteniendo nuestros ojos fijos en Jesús, quien caminó hacia la cruz por nosotros. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Te resulta difícil mantener los mandamientos de Dios?

2.- ¿Cuándo tomaste comunión por última vez? ¿Crees que el participar de la Cena del Señor debe ser parte regular de la vida cristiana? ¿Por qué?

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"Aunque no lo parezca en ese momento, las pruebas son parte de la providencia, instrucción y bendición de Dios" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "A prueba de todo" - 27/02/2020

A prueba de todo

Ese mismo día, al caer la noche, Jesús les dijo a sus discípulos: «Pasemos al otro lado». Despidió a la multitud, y partieron con él en la barca donde estaba. También otras barcas lo acompañaron. Pero se levantó una gran tempestad con vientos, y de tal manera las olas azotaban la barca, que ésta estaba por inundarse. Jesús estaba en la popa, y dormía sobre una almohada. Lo despertaron y le dijeron: «¡Maestro! ¿Acaso no te importa que estamos por naufragar?». Jesús se levantó y reprendió al viento, y dijo a las aguas: «¡Silencio! ¡A callar!». Y el viento se calmó, y todo quedó en completa calma. A sus discípulos les dijo: «¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Cómo es que no tienen fe?». Ellos estaban muy asustados, y se decían unos a otros: «¿Quién es éste, que hasta el viento y las aguas lo obedecen?».

Marcos 4:35-41

Navegar con Jesús y sus discípulos no siempre es fácil.

De hecho, rara vez te encuentras con un creyente que pueda decir honestamente que su vida no ha tenido truenos, relámpagos, viento u olas. A menudo, y sin previo aviso, esas tormentas de vida llegan a la proa de nuestra barca, y podemos llegar a tener miedo.

Aun así, como muestra nuestro texto de hoy, cuando Jesús está con nosotros no debemos tenerle miedo ni al viento ni a las olas. El que dio su vida para salvar nuestras almas no se olvidará de nuestros cuerpos. Por eso estoy convencido de que, con la fe dada por el Espíritu Santo, sé que ni siquiera las olas más peligrosas pueden hundirme, ahogarme o tragarme.

Quizás te preguntes por qué Dios permite que lleguen tormentas. Sin duda eso es lo que sintieron los discípulos en su pequeño bote. Todo lo que puedo decirte es lo que dice la Escritura: estas pruebas y desafíos nos hacen, de alguna manera, más maduros, más resistentes a las tormentas de la vida. Aunque no lo parezca en ese momento, las pruebas son parte de la providencia, instrucción y bendición de Dios. Una prueba y un desafío pueden, de alguna manera, hacernos más maduros.

Eso es lo que José, del Antiguo Testamento, les dijo a sus hermanos que, años antes, lo habían vendido como esclavo. Aunque José podría haber sido un hombre amargado por las tormentas que había enfrentado, les explicó: “Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambió todo para bien, para hacer lo que hoy vemos, que es darle vida a mucha gente” (Génesis 50:20).

Es por eso que hoy te animo, en cualquier problema que estés enfrentando, a mantenerte firme en tu fe. Cree que Jesús enviará a su Espíritu Santo para llevarte a través de cada mala situación. Si lo crees, encontrarás que las tormentas no solo te ponen a prueba, sino que también te bendicen, ya que Dios trabaja a través de ellas y te forma según su divina misericordia y gracia.

ORACIÓN: Señor, concédenos una fe que nos enseñe a estar contentos en cualquier situación o tormenta en la que nos encontremos. En el nombre de Jesús. Amén.

Nam Sang Joon, LHM Corea del Sur

Para reflexionar:

1.- «¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Cómo es que no tienen fe?», Jesús les preguntó a sus discípulos. ¿Cuán a menudo te haces esas preguntas?

2.- ¿Qué prácticas te ayudan a fortalecer tu fe?

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"Tener enojo en contra de alguien es lo mismo que asesinarlo, y Jesús ha llegado a poner esto en claro" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Pagar hasta el último centavo" - 26/02/2020

Pagar hasta el último centavo

Ustedes han oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y que cualquiera que mate será culpable de juicio. Pero yo les digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio, y cualquiera que a su hermano le diga “necio”, será culpable ante el concilio, y cualquiera que le diga “fatuo”, quedará expuesto al infierno de fuego. Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve y reconcíliate primero con tu hermano, y después de eso vuelve y presenta tu ofrenda. Ponte de acuerdo pronto con tu adversario, mientras estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que hayas pagado el último centavo.

Mateo 5:21-26

Jesús realmente nos pone en alerta en Mateo 5. Después de su tentación en el desierto, salió a llamar a sus primeros discípulos y a anunciar las Buenas Nuevas. En el camino, iba sanando a los enfermos, expulsando demonios y ganando rápidamente una gran reputación. “Y lo seguía mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán” (Mateo 4:25).

En Mateo 5, Jesús se encamina a la ladera de una montaña y tiene lo que parece ser una “reunión de gabinete” con sus discípulos. “Cuando Jesús vio a la multitud, subió al monte y se sentó. Entonces sus discípulos se le acercaron” (Mateo 5: 1). Después de enseñarles las Bienaventuranzas, Jesús pasa a otros asuntos como: ser la sal y la luz, su venida al mundo para cumplir la Ley, y luego algunos asuntos importantes en cuanto a cómo sobrevivir en un mundo caído por el pecado.

Y el enojo era uno de sus temas principales.

Jesús menciona la Ley del Antiguo Testamento (el Quinto Mandamiento específicamente) y explica que es ilegal asesinar. Y con esa base, destruye cualquier noción que podamos tener de albergar enojo dentro de nosotros y pensar que de alguna manera este hecho es menos ilegal que el acto de matar a alguien.

Tener enojo en contra de alguien es lo mismo que asesinarlo, y Jesús ha llegado a poner esto en claro. Nos muestra que él tiene la última palabra en cuanto a la ley. Ustedes “han oído que se dijo”, le dijo a la multitud, señalando el Mandamiento de Dios que se le había dado a Moisés, “pero yo les digo” enfatizó, declarando su autoridad sobre todas las cosas (ver Mateo 28:18).

A esto, el escritor del libro de Hebreos da un cordial “¡Amén!”: “Dios, que muchas veces y de distintas maneras habló en otros tiempos a nuestros padres por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio del Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y mediante el cual hizo el universo. Él es el resplandor de la gloria de Dios. Es la imagen misma de lo que Dios es. Él es quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la derecha de la Majestad, en las alturas, y ha llegado a ser superior a los ángeles, pues ha recibido un nombre más sublime que el de ellos” (Hebreos 1: 1-4).

Este es Jesús, el que cumplió la Ley por nosotros y pagó el precio de nuestros pecados.

ORACIÓN: Padre celestial, nos inclinamos ante tu Hijo, nuestro Señor y Salvador. En su nombre oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez te has reconciliado con alguien después de haber tenido una diferencia o discusión grande? ¿Fue un proceso difícil?

2.- ¿Alguna vez has guardado rencor o te has negado a darle el perdón a alguien durante un largo período de tiempo? ¿Se ha resuelto ese problema o simplemente lo has ocultado?

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"Para Pablo había una manera de convertirnos en el hombre o la mujer que podemos ser: la devoción a Jesucristo como Señor y Salvador" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas las Naciones CPTLN Chile "Alimenta tu fe" - 25/02/2020

Alimenta tu fe

Hermanos, yo no pude hablarles como a personas espirituales sino como a gente carnal, como a niños en Cristo.

Les di a beber leche, pues no eran capaces de asimilar alimento sólido, ni lo son todavía, porque aún son gente carnal. Pues mientras haya entre ustedes celos, contiendas y divisiones, serán gente carnal y vivirán según criterios humanos.

Y es que cuando alguien dice: «Yo ciertamente soy de Pablo»; y el otro: «Yo soy de Apolos», ¿acaso no son gente carnal?

Después de todo, ¿quién es Pablo, y quién es Apolos? Sólo servidores por medio de los cuales ustedes han creído, según lo que a cada uno le concedió el Señor.

Yo sembré, y Apolos regó, pero el crecimiento lo ha dado Dios.

Así que ni el que siembra ni el que riega son algo, sino Dios, que da el crecimiento.

Y tanto el que siembra como el que riega son iguales, aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.

Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios.

1 Corintios 3:1-9

Recordemos por un momento cómo aprenden a comer los niños. Comienzan con leche, pasan a la comidita pegajosa en frascos para bebés y luego se mueven lenta y constantemente hacia otros desafíos alimenticios. Pronto sus paladares experimentan bonanzas de sabor como puré de carne, zanahorias batidas y todo lo que hacen con el calabacín para que sea comestible.

En poco tiempo, llega la hora de su primer plato de comida con puré de papas y de manzana. Aunque parezca que falta mucho tiempo, pronto podrán comer alimentos más complejos y sabrosos. Y lo mejor de todo: ¡podrán alimentarse solos!

¡Sería bueno que pudiéramos decir lo mismo en otros aspectos de la vida!

El apóstol Pablo conocía bien esta situación. Al dirigirse a la comunidad de creyentes en Corinto, no pudo hablarles de la manera que hubiera querido. Ellos conocían a Cristo. Lo habían recibido y habían hecho confesión de fe. Pero su caminar en fe se había estancado. Se ensañaron en asuntos que deberían haber superado hacía mucho tiempo: los celos mezquinos y las luchas internas hicieron que su progreso en el camino de la fe fuera insignificantemente pequeño, o que hasta se detuviera.

Es por ello que Pablo tuvo que dedicar tiempo a explicar los fundamentos de la fe, tratándolos como niños que, si bien una vez habían aprendido a consumir alimentos sólidos, ahora no podían consumir nada más que leche.

¿Con qué frecuencia somos como los corintios, atrofiados en nuestro crecimiento porque nuestro alimento espiritual está cargado de aditivos humanos? Para Pablo había una manera de convertirnos en el hombre o la mujer que podemos ser: la devoción a Jesucristo como Señor y Salvador. Lo que dijo a la iglesia en Filipos vale la pena repetir: “… ¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús! Así que, todos los que somos perfectos, sintamos esto mismo; y si ustedes sienten otra cosa, también esto se lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla y sintamos una misma cosa” (Filipenses 3: 14-16).

Sujetémonos firmemente a lo que hemos logrado, y crezcamos en Aquél que es la Cabeza de todos.

ORACIÓN: Padre celestial, ayúdanos para que podamos aprender a vivir como aquellos que son maduros en Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Crees que las vidas de las celebridades influyen en el pensamiento de la sociedad de manera significativa? ¿De qué forma?

2.- ¿A qué persona prominente respetas y admiras?

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"¿Con qué frecuencia el mundo nos hace tropezar, enviándonos precipitadamente a algún pecado en el que hemos caído demasiadas veces?" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Dejando nuestras tonterías a un lado" - 24/02/2020

Dejando nuestras tonterías a un lado

»Fíjate bien: hoy he puesto delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal.

Lo que yo te mando hoy es que ames al Señor tu Dios, que vayas por sus caminos, y que cumplas sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y para que el Señor tu Dios te bendiga en la tierra de la cual vas a tomar posesión.

»Pero si apartas tu corazón y no prestas atención, y te dejas llevar, y te inclinas ante dioses ajenos y les sirves, en este día yo les hago saber que ustedes serán destruidos por completo, y que no prolongarán sus días en la tierra al otro lado del Jordán, de la cual van a tomar posesión.

Hoy pongo a los cielos y a la tierra por testigos contra ustedes, de que he puesto ante ustedes la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida, para que tú y tu descendencia vivan; y para que ames al Señor tu Dios, y atiendas a su voz, y lo sigas, pues él es para ti vida y prolongación de tus días. Así habitarás la tierra que el Señor juró a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob, que les daría a ustedes».

Deuteronomio 30:15-20

Moisés fue muy bien dotado en su servicio a Dios. Ciertamente se habría ganado el título de Orador Público Extraordinario. Aquí vemos al viejo profeta que se dirige al pueblo de Israel en la tierra de Moab, en dirección a la Tierra Prometida. En ese momento, el líder de Israel está indudablemente más que cansado de repetir el mismo mensaje, lamentando la falta de compromiso y fe de Israel ante las dificultades.

Después de haber estado con ellos durante 40 años deambulando por el desierto, y de ver su trabajo y opresión en Egipto antes de eso, Moisés sabía que, aunque eran un pueblo elegido, también eran un pueblo terco. Su malvada idolatría, su necio desprecio por la Palabra de Dios y su debilidad moral fueron los temas de una serie de “conversaciones” que tuvo con ellos.

¿Pero es realmente diferente nuestro caso hoy en día? ¿Con qué frecuencia el mundo nos hace tropezar, enviándonos precipitadamente a algún pecado en el que hemos caído demasiadas veces? Conocemos las debilidades de nuestra carne. Hemos repetido nuestros pecados favoritos una y otra vez. Distraídos por el mundo y sus luces deslumbrantes, es fácil salirnos del camino.

Pero Dios es paciente; él siempre está dispuesto a darle a su pueblo la buena vida, una vida que obtiene su fuerza y sustento al seguirle a él. Y para nosotros, a diferencia de los hijos de Israel, ya no se trata de esperar la promesa: Jesús ya ha venido. Él ha caminado entre nosotros dándonos su vida, llevando nuestros pecados a la cruz. Y luego de eso selló el trato. Se levantó de la muerte tres días después, victorioso sobre Satanás y la tumba.

ORACIÓN: Padre celestial, por tu gracia elegimos la vida; elegimos el camino estrecho y lleno de amor y alegría. Guíanos siempre hacia adelante. En el nombre de Jesús. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Qué tan diferente es tu vida hoy de cómo la imaginabas en tu infancia?

2.- ¿A quién le has dado permiso para hablarte francamente sobre tu manera de vivir y las decisiones que tomas? ¿Te ayudaría si tuvieras a alguien así?

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"Sin Cristo, somos cautivos del pecado y la muerte, sin alivio o solución a la vista" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Malas noticias, buenas noticias" - 21/02/2020

Malas noticias, buenas noticias

Y por eso nunca tendrá tropiezos. El hombre justo siempre será recordado; vivirá sin temor a las malas noticias, y su corazón estará firme y confiando en el Señor.

Salmo 112:6-7

¿Cuál quieres escuchar primero, la mala noticia o la buena?

Puedes oír esta frase común en un libro o una película, o incluso en una broma. Pero esto no es broma. A nuestro mundo no le faltan malas noticias. Nos enfrentamos diariamente con historias de desastres naturales, crímenes violentos y conflictos políticos. Aun así, esas malas noticias se alivian de vez en cuando con buenas noticias: el trabajo heroico de los socorristas, un buen samaritano local que echa una mano a un vecino u organizaciones caritativas que brindan ayuda a los necesitados.

Pero algunas malas noticias pueden ser más delicadas para nosotros: conflictos familiares, problemas laborales o financieros, enfermedad, dolor y pérdida. Tales circunstancias pueden aliviarse con un par de buenas noticias como optar por el arrepentimiento, el perdón y la reconciliación, así como contar con la ayuda y el apoyo de hermanos y hermanas en Cristo.

Pero hay noticias aún más terribles que nos afectan a todos profunda y personalmente. Sin Cristo, somos cautivos del pecado y la muerte, sin alivio o solución a la vista. Pero gracias a Dios, ¡hemos escuchado las Buenas Nuevas, el dulce Evangelio que nos libera! Esta buena noticia fue anunciada por el ángel en la primera Navidad. El ángel les dijo: “No teman, que les traigo una buena noticia, que será para todo el pueblo motivo de mucha alegría. Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor” (Lucas 2: 10-11).

Cristo, nuestro Señor, se hizo hombre por nosotros.

Por nosotros soportó el rechazo, la traición, el arresto y la condena injusta.

Colgado en la cruz, soportó el peso de nuestro pecado, culpa y vergüenza; sufrió la pena de muerte que merecíamos. Fue bajado de la cruz y enterrado.

Luego, al tercer día después de su muerte, en la primera mañana de Pascua, Jesús se levantó de la tumba victorioso sobre el pecado, la muerte y Satanás. Una vez más, un ángel anunció buenas noticias: “¿Por qué buscan entre los muertos al que vive? No está aquí. ¡Ha resucitado!” (Lucas 24: 5b-6a).

Nuestro Señor crucificado, resucitado y reinante sabe que aún experimentaremos malas noticias en nuestras vidas. Él nos dice: “En el mundo tendrán aflicción”. Pero sus buenas noticias tienen poder de conquista: “Pero confíen, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33b).

Como proclama nuestro salmo, somos recordados para siempre, sostenidos de forma segura en las manos con cicatrices de clavos de nuestro Salvador. Vestidos con la justicia de Cristo Jesús, vivimos “sin temor a las malas noticias”, porque sabemos que tenemos mejores noticias. Nuestros corazones permanecen firmes, confiando en nuestro Señor.

¿Conoces a alguien que esté abrumado por las malas noticias del mundo? Comparte con ellos un mensaje que es eternamente diferente.

ORACIÓN: Señor Jesús, en tu nacimiento el ángel anunció buenas noticias de gran gozo. Llénanos de gozo y de un ansioso deseo de contarles a los demás las buenas noticias de salvación. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Cuál es tu primera reacción ante las malas noticias?

2.- ¿Ha habido un momento en tu vida en el que te sentiste abrumado por tu pecado y necesitaste el perdón de Dios?

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"Tenemos muchas oportunidades cada día para servir al pueblo de Dios, ya que bendecimos a otros a través de las cosas que decimos y hacemos" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Fecha de vecimiento" - 20/02/2020

Fecha de vencimiento

Compórtense sabiamente con los no creyentes, y aprovechen bien el tiempo. Procuren que su conversación siempre sea agradable y de buen gusto, para que den a cada uno la respuesta debida.

Colosenses 4:5-6

¿No te da rabia cuando llenas tu tazón con cereal y le viertes la leche… solo para darte cuenta de que tiene un aroma agrio extraño? Inmediatamente buscas la fecha de vencimiento y, con poco asombro, ves que era de ayer.

La mayoría de los alimentos que compramos tienen una fecha de vencimiento impresa en el empaque. Lo que eso significa es que son más frescos y tienen mejor sabor si se usan antes de esa fecha. Para algunos alimentos la fecha de vencimiento no parece demasiado crítica, pero para otros la fecha es realmente de su vencimiento.

Cuando me miro en el espejo, no veo una fecha de vencimiento por ningún lado, y eso es bueno. Con cuánto miedo viviríamos si viéramos una fecha de vencimiento estampada en nosotros.

Pero la realidad es que todos tenemos una fecha de vencimiento y, si bien ella nos recuerda el día en que nos encontraremos con nuestro Creador, hay otra forma en que esta fecha es significativa. Se trata del tiempo que Dios nos da en esta tierra para hacer una diferencia ocupándonos del trabajo del Padre. Como el apóstol Pablo nos insta más arriba: debemos ser sensibles y conscientes de los demás, hablar genuinamente y mostrar amor y empatía a todos. Nuestras palabras deben ser corteses y llenas de gracia para que sean útiles a los demás.

Tenemos muchas oportunidades cada día para servir al pueblo de Dios, ya que bendecimos a otros a través de las cosas que decimos y hacemos. Me pregunto si pensarías en tu día de manera diferente si supieras que tu fecha de vencimiento se acerca rápidamente. Porque la verdad es que se acerca.

Todos sabemos que nuestro testimonio del mensaje del Evangelio no debería reservarse para algún día en el futuro. Por eso, olvidemos preocuparnos por nuestra fecha de vencimiento y, en cambio, vivamos sirviendo a quienes necesitan escuchar las siempre nuevas Buenas Nuevas del amor de Dios.

ORACIÓN: Querido Señor, concede que este día sea especial al compartir la historia de tu salvación con otros. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

Mick Onnen, miembro de la junta directiva de The Lutheran Laymen’s League.

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo ha cambiado tu pensamiento sobre tu propia mortalidad en los últimos 10 a 20 años?

2.- ¿Cómo crees que el apóstol Pablo hizo el mejor uso de su tiempo?

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"Como seguidores de Jesús, podemos y debemos ser vitales, necesarios y beneficiosos para quienes nos rodean" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - "Indispensable" - 19/02/2020

Indispensable

Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo volverá a ser salada? Ya no servirá para nada, sino para ser arrojada a la calle y pisoteada por la gente. Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Tampoco se enciende una lámpara y se pone debajo de un cajón, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en casa. De la misma manera, que la luz de ustedes alumbre delante de todos, para que todos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos.

Mateo 5:13-16

Es bueno saber que podemos hacer una diferencia. A veces nos preguntamos si lo que hacemos importa, si nuestras palabras y acciones realmente tienen algún peso en este mundo. Las palabras de Jesús nos dicen que sí.

Decir: “Tú eres la sal de la tierra” es poner un valor único en tu vida, pues te convierte en esencial. La sal fue un mineral preciado ya miles de años antes de que Jesús entrara en escena. Utilizado por los egipcios y comercializado en todo el antiguo mundo mediterráneo, es un ingrediente esencial en las dietas de humanos y animales.

Y es lo que debemos ser en la vida de los demás. Como seguidores de Jesús, podemos y debemos ser vitales, necesarios y beneficiosos para quienes nos rodean. Pero como la sal, nuestro impacto puede no ser siempre obvio de inmediato. Son las pequeñas cosas las que pueden hacer una gran diferencia: la paciencia que le mostramos a un niño o el tiempo que tomamos para escuchar a un amigo que tiene un problema.

Nuestras palabras, como dice el apóstol Pablo, deben ser cálidas y atractivas para con los demás. Podemos aprender a hablar de manera que bendigan y edifiquen. Podemos señalar la gracia de Dios en nuestras conversaciones cuando el Espíritu Santo nos usa para abrir puertas para el Evangelio. “Procuren que su conversación siempre sea agradable y de buen gusto, para que den a cada uno la respuesta debida” (Colosenses 4: 6).

Y la luz: ¿qué podría ser más crucial que ser luz para otra persona? Eso es lo que Jesús dice que debemos ser: “la luz del mundo”, brillando intensamente, dando “luz a todos en la casa”.

La responsabilidad es asombrosa, y Dios nos la ha confiado. Además, nos ha dado el Espíritu Santo para guiarnos, inspirarnos y mantenernos esenciales en la vida de los demás. Como Él nos ha salvado por gracia a través de la fe en la victoria triunfante de Cristo sobre los poderes de las tinieblas, ahora nos da el poder para compartir libremente Su Evangelio. Él sabe que esta comisión es un desafío, pero nos da la gracia de ser indispensables, salados y brillantes para Cristo.

ORACIÓN: Padre celestial, danos la gracia necesaria para ser tu pueblo en el mundo. En el nombre de Jesús. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Sientes que haces una diferencia en la vida de quienes te rodean?

2.- ¿Qué podrías hacer para hacerte más vital en la vida de otra persona?

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"Cuando consideramos a los millones que tienen poca o ninguna base en la fe cristiana y casi cero entrenamiento en la Biblia como la Palabra de Dios, no es de extrañar que el mundo esté a la deriva…" - Cita del Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Perdido en sí mismo" - 18/02/2020

Perdido en sí mismo

Así que, hermanos, cuando fui a ustedes para anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con palabras elocuentes ni sabias. Más bien, al estar entre ustedes me propuse no saber de ninguna otra cosa, sino de Jesucristo, y de éste crucificado. Estuve entre ustedes con tanta debilidad, que temblaba yo de miedo. Ni mi palabra ni mi predicación se basaron en palabras persuasivas de sabiduría humana, sino en la demostración del Espíritu y del poder, para que la fe de ustedes no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

1 Corintios 2:1-5

Vivimos en una era de flujo continuo de información. Obtenemos datos de nuestras cuentas de redes sociales, los principales medios de comunicación, los chismes que recibimos de familiares y amigos, y los rumores de compañeros de trabajo y otros. Realmente, es demasiado.

También recibimos mucha información sobre las cosas espirituales. La programación basada en la religión en la radio, la televisión y en línea ofrece un menú diario que va desde el fundamentalismo antiguo de la Biblia hasta la enseñanza de la prosperidad de la Nueva Era. Y luego está nuestro enamoramiento con la vida espiritual de las celebridades: lo que creen, a dónde van a la iglesia, quiénes son sus gurús y qué verdades ocultas subyacen a su éxito.

Es todo un poco abrumador. Cuando consideramos a los millones que tienen poca o ninguna base en la fe cristiana y casi cero entrenamiento en la Biblia como la Palabra de Dios, no es de extrañar que el mundo esté a la deriva, perdido en ese lugar al que se retira al lugar que mejor conoce: a sí mismo.

Escuchemos nuevamente la respuesta de Pablo a todo lo que puede desviarnos y descarrilarnos de nuestra fe. Él dice: “Me propuse no saber de ninguna otra cosa, sino de Jesucristo, y de éste crucificado”. Y esto es lo único que predicaría: sobre Jesucristo, que también es Dios. Jesús bajó del cielo para convertirse en uno de nosotros, para vivir y morir como hombre. Y fue crucificado.

¿Pero por qué fue crucificado?

Porque esa era la forma en que Jesús podía rescatarnos a todos del poder del mal. Y luego resucitó de entre los muertos por el poder de Dios. Hoy, Él triunfa para siempre sobre el pecado que azota el mundo y mancha nuestras almas. Ahora podemos confiar en Él cuando nos sucedan cosas malas. Él es el Señor de todos los señores y tiene poder sobre todo. Él es nuestro Salvador.

ORACIÓN: Padre celestial, gracias por la verdad eterna de la obra redentora de tu Hijo en nuestro nombre. En el nombre de Jesús. Amén.

Rev. Minh Chau Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Crees que la educación rabínica de Pablo tuvo que ver con su nueva vida en Cristo?

2.- ¿Cuál sería tu consejo a un nuevo cristiano que quiere ser un buen cristiano?

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"Pero Cristo ha llevado todo esto a la cruz: la pretensión, el amor propio, la búsqueda de la gloria, el juego y la falsa modestia". - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile: ¿A quién queremos engañar? - 17/02/2020

¿A quién queremos engañar?

“¿Qué sentido tiene que ayunemos, si no nos haces caso? ¿Para qué afligir nuestro cuerpo, si tú no te das por enterado?”. Pero resulta que cuando ayunan sólo buscan su propia satisfacción, ¡y mientras tanto oprimen a todos sus trabajadores!

Sólo ayunan para estar peleando y discutiendo, y para dar de puñetazos impunemente. Si quieren que su voz sea escuchada en lo alto, no ayunen como hoy día lo hacen.

¿Acaso lo que yo quiero como ayuno es que un día alguien aflija su cuerpo, que incline la cabeza como un junco, y que se acueste sobre el cilicio y la ceniza? ¿A eso le llaman ayuno, y día agradable al Señor?

Más bien, el ayuno que yo quiero es que se desaten las ataduras de la impiedad, que se suelten las cargas de la opresión, que se ponga en libertad a los oprimidos, ¡y que se rompa todo yugo!

Ayunar es que compartas tu pan con quien tiene hambre, que recibas en tu casa a los pobres vagabundos, que cubras al que veas desnudo, ¡y que no le des la espalda a tu hermano!

Si actúas así, entonces tu luz brillará como el alba, y muy pronto tus heridas sanarán; la justicia será tu vanguardia, y la gloria del Señor será tu retaguardia.

Entonces clamarás, y el Señor te responderá; lo invocarás, y él te dirá: “Aquí estoy. Si quitas de tu medio el yugo, el dedo amenazador, y el lenguaje hueco”.

Isaías 58:3-9

¿Alguna vez has hecho algo sin hacerlo de corazón? Es difícil mantener la fachada, pero forzamos una sonrisa y seguimos adelante con la esperanza de haber podido complacer a la otra persona. Sin embargo, estamos realmente ansiosos por quitarnos la máscara que oculta nuestra falta de sinceridad.

Parece que los seres humanos han estado actuando así durante mucho tiempo. El antiguo Israel no era ajeno a la idea de “mantener las apariencias“. De hecho, hicieron todo lo posible para hacer exhibiciones externas de obediencia a Dios, incluso defendiendo sus acciones. Pero su corazón no estaba puesto en eso, e insultaron la omnisciencia de Dios al pensar que Él no vería a través de su farsa falsa (versículos 6-9).

Jesús también reprendió la adoración falsa cuando criticó a los escribas y fariseos por su espectáculo externo y la dureza de sus corazones. Citando a Isaías, dijo: “Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí; no tiene sentido que me honren, si sus enseñanzas son mandamientos humanos. Porque ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, y se aferran a la tradición de los hombres” (ver Marcos 7:1-13).

Lo triste es que así es nuestra naturaleza también. Este es nuestro orgullo maldito. Miopes y sordos a las necesidades de los demás mantenemos la farsa, nos engañamos a nosotros mismos y estamos más que felices de hacerlo.

Pero Cristo ha llevado todo esto a la cruz: la pretensión, el amor propio, la búsqueda de la gloria, el juego y la falsa modestia. Él puso fin a nuestro pecado, de una vez por todas, a través de Su sangre derramada, de su muerte y de su gloriosa resurrección.

Él nos ofrece una nueva vida de amor a Dios y compasión hacia los demás. Esta vida también puede ser tuya.

ORACIÓN: Querido Jesús, ayúdanos a consagrar nuestra vida a Ti. En tu nombre. Amén.

Esta devoción diaria fue escrita por Paul Schreiber.

Para reflexionar:

1.- ¿Puedes recordar la última vez que hiciste algo por alguien que no querías hacer?

2.- ¿Cuán importante es para ti el ocuparte de los problemas sociales?

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