“...Más vale que uno esté listo para escribir lo inesperado al narrar la vida de Jesús” - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Diciendo la verdad" - 31/07/2020

Diciendo la verdad

Cuando Jesús se enteró, se fue de allí en una barca, a un lugar apartado. Cuando la gente lo supo, lo siguió a pie desde las ciudades. Cuando Jesús salió de la barca y vio a tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos. Ya anochecía cuando sus discípulos se acercaron a él y le dijeron: «Ya es muy tarde, y en este lugar no hay nada. Despide a toda esta gente, para que vayan a las aldeas y compren de comer». Jesús les dijo: «No tienen por qué irse. Denles ustedes de comer». Ellos le dijeron: «Aquí tenemos sólo cinco panes y dos pescados». Él les dijo: «Tráiganmelos acá». Mandó entonces a la gente que se recostara sobre la hierba. Tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo los bendijo, los partió, y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. Todos comieron, y quedaron satisfechos; y de lo que sobró se recogieron doce cestas llenas. Los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y los niños. 

Mateo 14:13-21

Las historias bíblicas acerca de Jesús alimentando milagrosamente a miles de personas con apenas unos pocos alimentos a veces son oscurecidas por quienes dicen que son una exageración. Esto es entendible. Después de todo, alimentar a cinco mil hombres, más mujeres y niños, con cinco panes y un par de peces no es poca cosa. A menos que cada pan y cada pez pesaran cientos de libras cada uno, nos suena altamente improbable.

¿No se le habrá ocurrido a Mateo, mientras escribía el evangelio, que sus lectores ignorarían tal historia cuestionando su recuerdo de los eventos (los cuatro escritores del Evangelio lo incluyen) y descartándola por ser tan descabellada? ¿No tendría más sentido no incluir algo que levantara tantas banderas rojas, sin importar cuán cierto fuera? Pero, ¿cómo podría NO contar esta historia?

De hecho, más vale que uno esté listo para escribir lo inesperado al narrar la vida de Jesús. No olvidemos que este milagro de alimentación fue escrito por el mismo hombre que escribió acerca de Jesús sanando la lepra de un hombre, calmando una tormenta en el mar, resucitando a la hija de Jairo, caminando sobre el agua y alimentando a más de 5.000 hombres, mujeres y niños (ver Mateo 8:1-4, 23-27; 9:18, 23-26; 14:22-33).

Pero Jesús hizo más que estos milagros, y Mateo también escribió sobre ellos. También escribió acerca de la muerte de Jesús (27:50), su entierro (27:60) y su resurrección (28:1-7). Y también escribió que, después de su crucifixión, vio a Jesús: “Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había señalado, y cuando lo vieron, lo adoraron. Pero algunos dudaban” (Mateo 28:16-17).

Algunos lo adoraron. Algunos dudaron de lo que vieron, a pesar de que Jesús estaba justo delante de ellos. Qué duro puede ser el corazón humano.

Gracias, Dios, por tu fiel siervo Mateo, quien dejó registrado todo lo que vio para que el mundo lo pueda saber y para que podamos creer en tu Hijo.

ORACIÓN: Padre celestial, enséñanos a confiar en tu Palabra para que podamos vivir. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- El texto dice: “Todos comieron, y quedaron satisfechos”. ¿Qué significa eso para ti?

2.- ¿De qué manera la lectura sobre los milagros de Jesús fortalece tu fe en Él como tu Salvador?

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"Dios eligió a Jacob para poder elegirnos a todos, para poder enviar a Jesús al mundo a sufrir, morir y resucitar..." - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Elecciones" - 30/07/2020

Elecciones

Y no sólo esto. También sucedió cuando Rebeca concibió de un solo hombre, de nuestro antepasado Isaac, aunque sus hijos todavía no habían nacido ni habían hecho algo bueno o malo; y para confirmar que el propósito de Dios no está basado en las obras sino en el que llama, se le dijo: «El mayor servirá al menor». Como está escrito: «A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí». 

Romanos 9:10-13

Dios dice algo realmente difícil en nuestra lectura de hoy: “A Jacob amé, pero a Esaú aborrecí”. ¿Qué? ¿Cómo puede Dios amar a una persona y odiar a otra, y especialmente cuando hablamos de gemelos no nacidos? ¡Es terrible decir eso!

La respuesta a esto radica en entender lo que significa “amor” y “odio” en este contexto. Dios no está diciendo que tiene fuertes emociones negativas hacia el pobre Esaú, o que iba a maldecirlo. De hecho, si comparamos la vida de Esaú con la de Jacob, parece todo lo contrario: ¡Esaú era mucho más feliz! Mientras ambos hermanos se convirtieron en líderes y antepasados de grandes naciones, Jacob pasó veinte años exiliado de su hogar, tuvo problemas interminables con su familia y luego hizo que sus descendientes se convirtieran en esclavos en Egipto durante 400 años. Hasta donde sabemos, nada de eso le sucedió a Esaú. Humanamente hablando, Esaú tenía un trato mucho mejor.

Entonces, ¿cuál fue la diferencia? Solo esto: Dios eligió a Jacob, Jacob el mentiroso, Jacob el tramposo, para ser el antepasado de Jesús. Fue a través de los descendientes de Jacob que Dios traería su salvación al resto del mundo. En este sentido es que podemos decir que Dios “amaba” a Jacob y, en comparación, podemos decir que “odiaba” a Esaú. Esaú no fue elegido para llevar tal carga, para transmitir tal bendición. Su papel era ser como todos los demás: un simple receptor de la bendición de Dios.

Podríamos pensar que Esaú tiene razones para estar celoso de Jacob; después de todo, ¡quién no querría ser un antepasado de Jesús! Pero no se trata de eso. Dios eligió a Jacob precisamente por el bien de Esaú y por tu bien y el mío. Dios eligió a Jacob para poder elegirnos a todos, para poder enviar a Jesús al mundo a sufrir, morir y resucitar, para que todos los que confiamos en Él podamos convertirnos en hijos de Dios.

Dios amaba a Jacob, sí. Pero a través de él y de su descendiente Jesús, Dios amaba a Esaú y a todos los que Él ha llamado a convertirse en hijos suyos amados a través de Jesús, nuestro Salvador.

ORACIÓN: Padre, gracias por llamarme a ti mismo en Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez no te eligieron para un trabajo difícil? ¿Cómo te hizo sentir eso y por qué?

2.- Al igual que Jacob, Dios te ha elegido para llevar las Buenas Nuevas de Jesús a otras personas. ¿Cómo puedes crecer en tu habilidad para hacerlo?

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"Dios nos ofrece vida, esperanza, alegría, perdón, sanidad, consuelo, un lugar al que pertenecer; y nosotros nos alejamos como compradores nerviosos" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "¿Libres?" - 29/07/2020

¿Libres?

[Dice el Señor] Todos ustedes, los que tienen sed: Vengan a las aguas; y ustedes, los que no tienen dinero, vengan y compren, y coman. Vengan y compren vino y leche, sin que tengan que pagar con dinero. ¿Por qué gastan su dinero en lo que no alimenta, y su sueldo en lo que no les sacia? Escúchenme bien, y coman lo que es bueno; deléitense con la mejor comida. Inclinen su oído, y vengan a mí; escuchen y vivirán. Yo haré con ustedes un pacto eterno, que es el de mi invariable misericordia por David. Yo lo puse como testigo para los pueblos, y como jefe y maestro de las naciones. Por causa del Señor tu Dios, por el Santo de Israel que te ha honrado, llamarás a gente que no conocías; pueblos que nunca te conocieron correrán a ti. 

Isaías 55:1-5

Hace algunos años tuve que hacer muchos trámites de inmigración para la comunidad vietnamita de St. Louis. Hacer el papeleo correctamente es muy difícil: hay páginas y páginas y páginas de cosas para completar. Así que todos los domingos me sentaba en un escritorio en la iglesia y ayudaba a las personas a llenar sus solicitudes, sin cobrarles nada.

Ahora odio el papeleo. Pero me quedé estupefacta al descubrir que algunas personas, incluidos algunos de mis propios parientes, no venían a pedirme ayuda a mí, sino que iban con otras personas de la comunidad que hablaban muy poco inglés… y que les cobraban un disparate por ayudarlas a llenarlos ¡en forma equivocada!

¿Por qué preferirían de esa forma, en vez de buscar la ayuda de alguien que sabía inglés y que no les cobraba nada? Finalmente, alguien me dijo: “Como lo hacías gratis, no pensamos que pudiera ser bueno”.

Eso es más o menos lo que le hacemos a Dios, ¿no? Él nos dice: “Todos los que tengan sed: Vengan a las aguas, los que no tienen dinero, vengan y compren, y coman… Inclinen su oído, y vengan a mí; escuchen y vivirán”. Dios nos ofrece vida, esperanza, alegría, perdón, sanidad, consuelo, un lugar al que pertenecer; y nosotros nos alejamos como compradores nerviosos. ¿Cómo podría ser real? ¡El precio es muy bajo!

Excepto que no lo es. Oh, para nosotros el precio es bajo, de hecho, es completamente gratis. Pero eso solo es posible porque Dios mismo ha pagado ese precio en su totalidad. Eso es lo que Jesús vino a hacer cuando se convirtió en ser humano. Le costó algo dejar a un lado su gloria, nacer entre nosotros en la pobreza, pasar años cubriendo las necesidades de multitudes de personas, sufrir, morir y ser enterrado. Jesús pagó ese precio, y lo hizo con gusto: porque nos ama.

¿Deberíamos sentirnos mal por eso? ¡De hecho no! Lo que Dios quiere de nosotros es simple: “¡Ven… ven… ven!” , nos dice. “Deléitense con la mejor comida… escuchen y vivirán. Yo haré con usted un pacto eterno, que es el de mi invariable misericordia”. No hay ninguna trampa, ni ningún costo oculto, ni ninguna sorpresa final. Lo que Dios quiere es que seas bendecido, que seas su hijo amado, que compartas la vida de resurrección de Jesús, nuestro Salvador. ¡Así que pruébalo!

ORACIÓN: Querido Señor, en un mundo lleno de personas no confiables, ayúdame a confiar en ti. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez te has perdido algo bueno porque creías que era demasiado bueno para ser verdad?

2.- ¿Cómo sabes que Dios es confiable?

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"El amor firme y duradero del Señor de los señores se revela en las grandes maravillas que solo Dios puede hacer" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Su misericordia" - 28/07/2020

Su misericordia

Alabemos al Señor de señores; ¡su misericordia permanece para siempre! El Señor hace grandes maravillas. ¡Su misericordia permanece para siempre! El Señor creó los cielos con sabiduría. ¡Su misericordia permanece para siempre! 

Salmo 136:3-5

En nuestros servicios de adoración a menudo repetimos respuestas como: “El Señor sea contigo… y con tu espíritu”, mientras que algunos de los himnos que cantamos tienen estribillos que se repiten al final de cada verso. En el salmo para hoy, las mismas palabras de alabanza se repiten en cada versículo: “Su misericordia permanece para siempre”.

El amor firme y duradero del Señor de los señores se revela en las grandes maravillas que solo Dios puede hacer. El salmo nos da una lista detallada de muchas de esas maravillas. Con su Palabra, el Señor creó los cielos y la tierra e hizo el sol, la luna y las estrellas. Luego, el salmo continúa describiendo las maravillas hechas por Dios en la historia de Israel. “Hirió de muerte a los primogénitos egipcios” y sacó de la esclavitud “de Egipto a los israelitas” (vs 10-11). Dios dividió el Mar Rojo para que Israel pudiera cruzar, pasando de manera segura por tierra firme. El Señor derrocó al faraón y sus ejércitos. Dios guió a su pueblo a través del desierto en su camino hacia la tierra prometida. Dios luchó por su pueblo, derribando reyes enemigos y dando la tierra a Israel como su herencia. Se acordó y rescató a su pueblo. ¿Por qué hizo el Señor de señores estas grandes maravillas por Israel? “Porque su misericordia permanece para siempre”.

Si tuviéramos que componer nuestros propios versos de alabanza y acción de gracias, ¿qué detalles incluiríamos? ¿Por qué cosas daríamos gracias a Dios? ¿Cómo se nos ha revelado su amor firme y duradero? 

En un maravilloso misterio, el Dios de Israel, el Señor de señores, tomó carne humana y nació entre nosotros para ser nuestro Salvador. Jesús sufrió y murió en la cruz derribando el pecado, la muerte y Satanás, para liberarnos de la esclavitud del pecado. El Salvador crucificado se levantó triunfante de la muerte y nos guía ahora por el “desierto” de esta vida terrenal. Él nos sostiene con su Palabra y nos nutre con su santa Cena, perdonándonos y restaurándonos. Cuando lleguemos al final de este viaje terrenal, tenemos la promesa segura de Jesús: “El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente” (Juan 11:25b-26). ¿Por qué ha hecho todo esto por nosotros? Porque “su misericordia permanece para siempre”.

Finalmente, cuando Jesús regrese en el último día, nos resucitará corporalmente de nuestras tumbas. Dios nuestro Creador hará nuevos cielos y una nueva tierra y nos dará la bienvenida a Su presencia eterna. Allí, delante de su trono, podremos ofrecer en alabanza el estribillo que tan bien conocemos: “¡Su misericordia permanece para siempre!”.

ORACIÓN: Señor Dios, tus maravillas son incontables. Te alabamos por el amor constante y duradero revelado en Jesús, nuestro Salvador. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Qué significa para tu vida que el amor de Dios permanece para siempre?

2.- Completa esta oración: “Experimenté el amor de Dios cuando _______”.

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"Tenemos esta fe sabiendo que, aunque podemos fallar, el poder, la misericordia y el amor de Dios nunca fallarán" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Creando confianza" - 27/07/2020

Creando confianza

Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas. 

Proverbios 3:5-6

Todos queremos que las cosas tengan sentido. Sin embargo, esa certeza no siempre es posible. En la vida a menudo hay más áreas grises que en blanco y negro. Cuando se trata de asuntos de fe, debemos confiar en la Palabra de Dios. Sin embargo, esta es una lucha constante debido a la presencia continua del pecado en nuestra vida. Queremos confiar en Dios y sabemos que debemos confiar en Él exclusivamente en todas las situaciones. Pero también queremos saber que, si debemos hacerlo, podamos manejar la situación nosotros mismos.

En otras palabras, nos gusta cubrir nuestras apuestas. Si nos parece que Dios no dará la respuesta que buscamos, estamos preparados para intervenir y ocuparnos nosotros del asunto. Sin embargo, la fe no es algo provisional, ¿verdad? No es algo que aplicamos en una ocasión y no en otra.

Nuestra relación con Dios se basa en la fe. Por fe lo reconocemos como Creador de los cielos y la tierra. Por fe creemos que envió a su Hijo Jesucristo a morir por nuestros pecados. Por fe confiamos en él y no en nuestro propio entendimiento. Tenemos esta fe sabiendo que, aunque podemos fallar, el poder, la misericordia y el amor de Dios nunca fallarán.

La condición de nuestra fe y la forma en que la ejercitamos concierne mucho a Dios, según el libro de Hebreos. Dice: “Ahora bien, tener fe es estar seguro de lo que se espera; es estar convencido de lo que no se ve. Gracias a ella, nuestros antepasados fueron reconocidos y aprobados. Por la fe entendemos que Dios creó el universo por medio de su palabra, de modo que lo que ahora vemos fue hecho de lo que no se veía… Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan” (Hebreos 11:1-3, 6).

Es importante que alimentemos nuestra fe leyendo la Biblia, reuniéndonos con otros creyentes y tomando tiempo para orar regularmente. Vivimos en un mundo que no considera altamente la fe cristiana. Por lo tanto, como cristianos, es importante proteger nuestra fe para no dejarnos influir por la sociedad y las circunstancias que minimizan nuestra fe y al Salvador que amamos y adoramos (ver 2 Timoteo 1:13-14).

ORACIÓN: Padre celestial, tu Hijo murió por cada uno de nosotros y por el Espíritu Santo nos das fe para creer en ti y vivir para ti. Concédenos una fe que aumente a diario. En el nombre de Jesús. Amén.

Dra. Melissa Salomon

Para reflexionar:

1.- ¿Qué tan difícil te resulta confiar en Dios? ¿Cómo se renueva o fortalece tu confianza en Él?

2.- ¿Qué haces para mostrarles a los demás que eres una persona confiable?

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"Jesús es el comerciante que busca perlas y nosotros somos la perla brillante y preciosa que encuentra y que debe tener..." - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Valiosos para Dios" - 24072020

Valiosos para Dios

[Jesús dijo] … el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo. Cuando alguien encuentra el tesoro, lo esconde de nuevo y, muy feliz, va y vende todo lo que tiene, y compra ese campo. También el reino de los cielos es semejante a un comerciante que busca buenas perlas, y que cuando encuentra una perla preciosa, va y vende todo lo que tiene, y compra la perla. 

Mateo 13:44-46

Cuando mi esposo nació en Vietnam, su padre rompió la costumbre y le dio un nombre encantador. Es que en ese país lleno de espiritismo y preocupación por la mala suerte, a los hijos a menudo se les daban nombres sosos o incluso terribles. Si le ponían un nombre bueno, pensaban que atraería demonios que irían a ver qué era lo bueno y se lo llevarían. Entonces, para proteger a sus amados hijos, los llamaban con nombres como “basura”.

Pero mi suegro era cristiano, por lo que dijo: “Dios va a proteger a mis hijos”, y les dio a todos nombres encantadores. Los nombres reflejaban los tesoros que creía que eran sus hijos. Y a mi esposo, el hijo sobreviviente más joven, le dio el nombre de “Perla brillante y preciosa”, o como diríamos, “perla de gran precio”.

Mi suegro estaba pensando en esta parábola de Jesús, aquella en la que un comerciante descubre una perla increíblemente valiosa y vende todo lo que tiene para comprarla. Es posible que haya escuchado esta historia que habla de cómo debemos atesorar el Evangelio y renunciar a todo lo que tenemos para obtenerlo. Pero eso no es lo que Jesús quiere decir aquí. En esta parábola, Jesús es el comerciante que busca perlas y nosotros somos la perla brillante y preciosa que encuentra y que debe tener, sin importar lo que le cueste.

Y así lo hace. Él deja de lado su gloria celestial y todo su poder, seguridad y consuelo en el cielo y viene a nacer como uno de nosotros, en una familia pobre. Crece para trabajar duro y deambular por el país, enseñando y curando a los enfermos. Cuando las autoridades lo persiguen, se somete a un juicio injusto y una ejecución cruel en una cruz, sabiendo que ese es el camino, el único, para redimirnos del poder del mal. Él paga por nuestro rescate con su propia sangre.

Pero ese no es el final de la historia. No, ahora que ha dado todo lo que tiene, incluso su propia vida, para tenernos, la historia da un giro ascendente. Jesús resucita de los muertos y nosotros con él. Ahora que somos suyos, se niega a dejarnos salir de sus manos. Ni siquiera la muerte nos alejará de él. En su resurrección nosotros también nos levantamos, porque Jesús ha prometido darnos vida eterna con él para siempre. Él levantará nuestros cuerpos en el último día, y viviremos con él en alegría en los nuevos cielos y tierra que está haciendo. Porque somos su tesoro y nunca nos dejará perdernos.

ORACIÓN: Querido Señor, gracias por atesorarme. Ayúdame a atesorarte también. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Cuáles son tus tesoros y por qué?

2.- ¿Qué significa para ti saber que para Dios eres un tesoro y que renunció a todo para tenerte?

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"En medio de la amenaza persistente de esta pandemia, aferrémonos a las riquezas que Dios nos ha dado" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Totalmente suyos" - 23/07/2020

Totalmente suyos

¿Qué podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro, espada? Como está escrito: «Por causa de ti siempre nos llevan a la muerte, somos contados como ovejas de matadero.» Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni las potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor. 

Romanos 8:35-39

En estos días, todos estamos experimentando algún tipo de desconexión de personas y lugares. Ya sea una separación del lugar de trabajo o del aula o de amigos y familiares, es una prueba. Muchos han tenido que estar separados de los seres queridos que están enfermos. Es probable que todos hayamos visto las imágenes conmovedoras de personas que mantienen su distancia y miran a un miembro de la familia o amigo a través de una ventana, para evitar todo posible contagio.

Para los creyentes, el estar alejados de la familia de la fe también tiene sus dificultades, pues al reunirnos en el Nombre de Jesús nos apoyamos y alentamos mutuamente (ver 1 Tesalonicenses 5:10-11; Hebreos 10:24-25; Colosenses 3:16). En el Credo Apostólico hablamos de “la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos”, que nos eleva espiritualmente y nos une unos con otros. De una forma u otra, la reciente suspensión de los servicios religiosos ha impactado de alguna manera nuestra fe.

Qué bueno es saber que no hay nada que pueda interponerse entre Jesús y su amor por nosotros. Cualquier cosa que la vida nos presente (pruebas, persecución, un pandemia), estamos seguros en el amor inquebrantable e inmutable de Dios por sus criaturas. Él nos lo ha revelado claramente al enviar a su Hijo para salvarnos de nuestros pecados. Jesús vino específicamente para salvar la distancia que nos separaba de Dios. Haciéndose carne, Dios entró en nuestro mundo con el único propósito de traernos de regreso a Él para que nunca más estemos separados de Él.

En medio de la amenaza persistente de esta pandemia, aferrémonos a las riquezas que Dios nos ha dado. Nos ha reconciliado consigo mismo (ver 2 Corintios 5:18); nos ha dado todo lo que necesitamos para vivir una vida santa (ver 2 Pedro 1:3) y nos promete estar siempre con nosotros (ver Hebreos 13:5). Estas son las cosas que ha hecho por nosotros, sus hijos, personas que de ninguna manera podremos ser separadas del Dios que nos ama.

ORACIÓN: Padre celestial, recuérdanos por tu Espíritu Santo que estamos firmemente guardados y protegidos en tus manos. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo afecta tu vida el recordar que nada puede separarte del amor de Dios?

2.- ¿Cómo te mantienes en contacto con quienes no están cerca o accesibles?

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“Dios nos ama porque nos ama. Esa es su naturaleza: ser ‘el Dios fiel que cumple con su pacto y su misericordia con aquellos que lo aman’” - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "¿Por qué?" - 22072020

¿Por qué?

Tú eres un pueblo santo para el Señor tu Dios. El Señor tu Dios te ha escogido para que le seas un pueblo especial, por encima de todos los pueblos que están sobre la tierra. El Señor los quiere, y los ha escogido, no porque ustedes sean más numerosos que todos los pueblos, pues ustedes eran el pueblo más insignificante de todos, sino porque el Señor los ama y porque quiso cumplir el juramento que les hizo a sus padres. Por eso el Señor los ha sacado con mano poderosa; por eso los ha rescatado de la esclavitud y del poder del faraón, el rey de Egipto. Sábelo bien: el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel que cumple con su pacto y su misericordia con aquellos que lo aman y cumplen sus mandamientos, hasta mil generaciones…

Deuteronomio 7:6-9

¿Por qué me ama Dios? Esta es una pregunta con la que casi todos tenemos que lidiar en algún momento. ¿Me ama porque soy tan maravilloso? ¿Porque soy tan dotado, hermoso o inteligente? ¿Me ama porque hago muchas buenas obras? Y si me ama por alguna de estas razones… ¿podría perder entonces Su amor? Porque no siempre puedo ser bella, inteligente, respetable o moral.

En nuestra lectura de la Biblia para hoy, está claro que los israelitas estaban pensando en eso. De hecho, Moisés siente la necesidad de abordar esta pregunta directamente, diciéndoles: ¿Acaso Dios los amó y eligió para ser su pueblo porque son la nación más grande y más fuerte de la tierra? ¡No! De hecho, son la nación más pequeña y más débil. Entonces les explica la verdadera razón por la que Dios amó y eligió al pueblo de Israel: “Es porque el Señor los ama”. Básicamente, Moisés está diciendo: “Dios los ama porque los ama, porque esa es su naturaleza”.

La respuesta es la misma para todos los que a través de Jesús nos hemos convertido en hijos de Dios. Dios nos ama porque nos ama. Esa es su naturaleza: ser “el Dios fiel que cumple con su pacto y su misericordia con aquellos que lo aman”. El amor de Dios por nosotros no se basa en nada que hayamos hecho. Se basa en el hecho que Él mismo es amor, y que muestra ese amor a través de Jesucristo, su Hijo. Como dice Pablo, “Dios muestra su amor por nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Nada de lo que podamos hacer podría ganar ese amor, y eso significa que no hay peligro de perderlo. Estamos a salvo en el amor de Dios. Somos amados, de verdad y para siempre, porque así es Dios. Y eso nos libera para amarlo a Él.

ORACIÓN: Querido Señor, gracias por amarme. Siembra tu amor en mi corazón. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Cuáles son las razones humanas para amar a los demás?

2.- ¿Cómo se ha manifestado el amor libre de Dios por ti en tu vida?

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"A través de la fe en Cristo somos inamovibles y fuertes como el Monte Sión" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Rodeado" - 21/07/2020

Rodeado

Los que confían en el Señor son semejantes al monte Sión, que jamás se mueve, que siempre está en su lugar. Son también semejantes a Jerusalén que está rodeada de montes: ¡la protección del Señor rodea a su pueblo desde ahora y para siempre! 

Salmo 125: 1-2

No es necesariamente algo malo estar rodeado. Disfrutamos estar rodeados de amigos y familiares, o estar en medio de un bosque rodeados de la belleza de la creación de Dios. Pero no es necesariamente seguro o cómodo estar rodeado de tráfico en una calle concurrida, o estar presionado por todos lados por una multitud. Cuando un batallón está rodeado en el campo de batalla, la situación puede volverse mortal rápidamente. Pero de acuerdo con nuestro salmo, ¡hay una manera de estar rodeado que es maravillosa y segura!

Sión era una fortaleza en la cima de una colina en Jerusalén que había sido conquistada por David. Allí vivió, llamándola “la ciudad de David” (ver 2 Samuel 5:7-9). El nombre de Sión llegó a ser usado como otro nombre para Jerusalén y eventualmente como un nombre para todo Israel. Se pensaba que Sión era una fortaleza inamovible, fuerte y eterna, una descripción que también se ajusta a las personas a quienes Dios llama suyas. Pero Sión no está sola. La ciudad de Jerusalén se encuentra en terreno montañoso, por eso las Escrituras hablan de “subir” a Jerusalén y dicen que, así que Jerusalén “está rodeada de montes: ¡la protección del Señor rodea a su pueblo desde ahora y para siempre!” Nosotros, el pueblo de Dios, somos una fortaleza rodeada por todos lados por nuestro Señor, a salvo de nuestros enemigos.

Nuestro Dios que nos rodea nos protege con su amoroso cuidado: “Dios está a nuestro favor, nadie podrá estar en contra de nosotros” (Romanos 8:31b). Su santa voluntad rodea nuestras vidas como las montañas rodean a Jerusalén porque hace mucho tiempo, en una colina en las afueras de Jerusalén, Dios no perdonó a su Hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos nosotros. En una colina sagrada de las montañas que rodean Jerusalén, el Rey de reyes fue coronado con espinas y levantado en una cruz, donde sufrió y murió por los pecados del mundo. Su cuerpo fue bajado de la cruz y enterrado en una tumba prestada. Pero la voluntad de Dios rodeó a su Hijo como las montañas rodean a Jerusalén y, en la primera mañana de Pascua, Jesús se levantó de la tumba. Nuestro Señor crucificado y resucitado ha conquistado a nuestros enemigos: el pecado, la muerte y Satanás, enemigos que aún tratan en vano de rodearnos. A través de la fe en Cristo somos inamovibles y fuertes como el Monte Sión, por el Señor mismo nos rodea “de ahora en adelante y para siempre”.

ORACIÓN: Señor Jesús, cuando estamos preocupados o temerosos, ayúdanos a recordar que estamos rodeados por tu compasión y cuidado. Seguros en ti, no podemos ser movidos. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Qué es para ti una fe inamovible? ¿Conoces a alguien con este tipo de fe?

2.- ¿Qué puedes hacer para fortalecer tu fe?

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"“No nos corresponde a nosotros emitir un juicio final y declarar a alguien condenado al infierno…” - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Esperando juicio" - 20/07/2020

Esperando juicio

Jesús les contó otra parábola: «El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras dormían los trabajadores, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando el trigo brotó y dio fruto, apareció también la cizaña… Luego de despedir a la gente, Jesús entró en la casa. Sus discípulos se le acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo.» Él les dijo: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo, la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del maligno. El enemigo que la sembró es el diablo, la cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. Y así como se arranca la cizaña y se quema en el fuego, así también será en el fin de este mundo. 

Mateo 13:24-26, 36-40

“¡Quiero arreglarlo ahora!” ¿Alguna vez has dicho algo así? En la historia de Jesús sobre el trigo y la cizaña, podemos escuchar a los trabajadores decir: “¡Oh, no! ¡Mira toda la cizaña! Vamos a quitarla ahora mismo así no causa más problemas”.

Así es como muchos de nosotros pensamos cuando vemos a alguien comportándose mal: “¡Ese hombre es malo! ¡Esa mujer está haciendo un daño terrible! Señor, ¿por qué no los juzgas ahora? Si quieres, estaré encantado de ayudarte”.

Pero en la historia, el dueño dice que no lo hagan “porque al arrancar la cizaña podrían también arrancar el trigo”. Las malas hierbas y el trigo están creciendo demasiado juntos. Sus raíces están entrelazadas. Arrancas a uno y probablemente arrancarás al otro.

Del mismo modo, Jesús nos dice que no debemos apresurarnos a juzgar. No nos corresponde a nosotros emitir un juicio final y declarar a alguien condenado al infierno, porque incluso si tenemos razón acerca de ellos, sus vidas están entrelazadas con la vida de los hijos de Dios. Tienen familias, vecinos y compañeros de trabajo que dependen de ellos. Lo que les suceda tendrá un efecto en las personas que los rodean, nos guste o no. Al apresurarnos a juzgar, podríamos dañar gravemente la fe de personas por quienes Jesús murió y resucitó, personas que no pueden protegerse contra nuestras buenas intenciones.

Entonces, ¿qué podemos hacer? Podemos rezar. Eso no hará ningún daño. ¿Quién sabe? ¡Incluso podrían arrepentirse y ser perdonados! Y, por supuesto, es correcto para nosotros reprender el pecado, tratar de detener más acciones malvadas y tratar de llevar a la persona al arrepentimiento. Pero el juicio final está reservado a Dios en el último día. Podemos estar seguros de que el juicio de Dios será correcto y no hará daño a los demás.

ORACIÓN: Señor, dame sabiduría cuando estoy manejando situaciones difíciles en las que personas inocentes podrían verse perjudicadas. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿En dónde o en qué situaciones ves que el bien y el mal crecen juntos? ¿Cómo causa esto dificultad?

2.- ¿Cómo controlas tu ira justa?

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