No estamos solos. Tenemos a Dios viviendo en nosotros - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 20/05/2022

Escuchando a Dios

Aún tengo muchas cosas que decirles, pero ahora no las pueden sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará, porque tomará de lo mío y se lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y se lo dará a conocer a ustedes. 

Juan 16:12-15

¿Alguna vez has escuchado a alguien decir: “Ojalá pudiera escuchar a Dios hablándome. Me gustaría que Él me dijera qué hacer”? Mucha gente se siente así. Y, por supuesto, Jesús sabe que necesitamos esa guía y sentido de conexión.

En el texto de hoy, Jesús está hablando con sus discípulos. Es la noche anterior a su crucifixión, y van juntos camino a Getsemaní. Jesús les está dando sus últimas palabras, aprovechando la última oportunidad para decirles lo que necesitarán saber cuando salgan al mundo y comiencen a plantar la iglesia cristiana.

Pero, por supuesto, no queda mucho tiempo, solo un par de horas antes de que arresten a Jesús. Y los discípulos no están preparados para escuchar muchas de las cosas que Jesús quiere decirles. Mucho de esto no tendrá sentido hasta que Él muera y resucite de entre los muertos. Y algo de eso podría aterrorizarlos, por ejemplo, descubrir cuántos de ellos darán sus vidas por Jesús.

Y por eso Jesús promete enviarles el Espíritu Santo. El Espíritu sabrá el momento adecuado para enseñar a los seguidores de Jesús lo que necesitan saber. Él les ayudará a comprender cosas que posiblemente no puedan comprender en el momento: el significado de la crucifixión de Jesús, el don de la resurrección, una comprensión más profunda de la Trinidad. Y Él también los ayudará con las cosas prácticas, como saber qué decir cuando sean acusados en el sistema judicial, en peligro de sus vidas porque siguen a Jesús.

Pero los discípulos no fueron las únicas personas que recibirían este regalo. Jesús también nos prometió el Espíritu Santo a nosotros. El Espíritu obra dentro de nosotros, dándonos fe en Jesús y mostrándonos cómo seguirlo. También nos recuerda las cosas que dijo Jesús. Por eso es tan importante para nosotros leer o escuchar la Biblia; eso le permite al Espíritu Santo trabajar. Él puede recordarnos lo que ya hemos aprendido.

Dios el Espíritu Santo es un regalo maravilloso para nosotros: Dios mismo viviendo en nosotros, ayudándonos a conocer y confiar en nuestro Salvador Jesús, Aquel que murió y resucitó para rescatarnos. No estamos solos. Tenemos a Dios viviendo en nosotros. Y podemos confiar en que Él nos tomará de la mano, nos enseñará, nos guiará y cuidará de nosotros. Padre, Hijo y Espíritu Santo, un solo Dios, y el amor que tiene por nosotros es un solo amor. Compartimos ese amor todos los días.

ORACIÓN: Querido Padre, gracias por darnos el Espíritu Santo. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

* Cuando alguien a quien amas está lejos de casa, ¿cómo te mantienes cerca de otras formas?

* ¿Cómo te ha ayudado el Espíritu Santo cuando estás en problemas o en crisis?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
Dios nos quiere en casa con Él, como sus amados hijos… - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 19/05/2022

Sin mar

Vi entonces un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, y el mar tampoco existía ya. 

Apocalipsis 21:1

Este versículo de Apocalipsis siempre me hace detenerme. ¿Sin mar? ¿Por qué no habría océanos en el cielo nuevo y la tierra nueva? Lo confieso, no estoy nada contenta con esa idea. Crecí junto al Océano Pacífico y lo extraño desesperadamente: la espuma del mar flotando alrededor de mis tobillos, los pequeños cangrejos marrones clavándose en la arena. El cielo azul oscuro cuando el sol se pone sobre las olas y salen las primeras estrellas. ¿Cómo podría Dios no tener océanos en su nueva creación?

Pero tal vez me he enfocado en el extremo equivocado de este asunto cuando tomo este versículo tan literalmente. Después de todo, Apocalipsis es probablemente el libro más simbólico de toda la Biblia. Y de todo este libro, los cielos nuevos y la tierra nueva tienen que ser los más difíciles de describir para Juan. Juan está tratando de explicar con palabras cosas que Dios le transmitió en una visión, y está describiendo un lugar que ni siquiera existe todavía, un lugar que no entenderemos realmente hasta que estemos allí. Es muy probable que sea un símbolo.

Así que tal vez deberíamos ver esto a través de los ojos de Juan. ¿Qué significa el mar para Juan? Bueno, para empezar, significa separación. Juan está en el exilio. El gobierno lo ha condenado a vivir en una pequeña isla, la Isla de Patmos. Todos sus amigos y parientes están del otro lado del mar. Las iglesias que ama y a las que escribió en Apocalipsis 1-2 están allá, en la tierra lejana, apenas visibles más allá del agua. El mar es la prisión de Juan, su carcelero, por causa de él, Juan solo puede imaginar a las personas que ama.

Si pensamos en el mar como una separación, bueno, lo entendemos muy bien, ¿no? Después de dos años de esta pandemia, conocemos muy bien el dolor de la soledad y el aislamiento. Definitivamente no es algo que pertenezca a la nueva creación de Dios. Una de las muchas, muchas cosas que Jesús vino a corregir es nuestra alienación de Dios y de los demás: nuestras relaciones rotas, arruinadas por el pecado y la maldad. “No está bien que el hombre esté solo”, dijo Dios al principio (Génesis 2:18b), y tomó medidas para crear una mujer, otra persona.

Tampoco es bueno que nosotros estemos solos, atrapados en la aflicción, los problemas, la tristeza y el pecado, y por eso Dios envió a Jesús, su propio Hijo amado, para que se convirtiera en uno de nosotros y nos trajera de nuevo a la familia de Dios. Dios nos quiere en casa con Él, como sus amados hijos, no exiliados en una isla desierta en algún lugar por allí, sin nadie que nos ame ni nadie a quien amar. Por eso Jesús murió y resucitó: para destruir el mal que nos separa de Dios y de los demás, y para unirnos en el reino de Dios. Y cuando Él regrese, no habrá más soledad ni separación, solo amor.

ORACIÓN: Señor, ayúdame cuando me sienta sola. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

* ¿De qué formas te ha ayudado Dios cuando te has sentido aislado o solo?

* ¿Cómo podría Dios usarte para alcanzar a alguna persona que se siente aislada?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
A través de la obra del Espíritu Santo, todos confiamos en el mismo Señor Jesucristo - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 18/05/2022

Incómodo

Los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea supieron que también los no judíos habían recibido la palabra de Dios, así que cuando Pedro subió a Jerusalén, los que practicaban la circuncisión comenzaron a discutir con él […] Pedro comenzó entonces a contarles detalladamente lo que había sucedido […] Entonces me acordé de las palabras del Señor, cuando dijo: “Ciertamente, Juan bautizó con agua; pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”. Pues si Dios les concedió a ellos el mismo don que a nosotros, que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién soy yo para oponerme a Dios?». Al oír esto, ellos se callaron y glorificaron a Dios. Decían: «¡Así que Dios también les ha concedido a los no judíos la oportunidad de arrepentirse para que tengan vida!». 

Hechos 11:1-2, 4, 16-18

Ay, Pedro, ¡en qué lío estás! Pedro acababa de permitir que un grupo de gentiles ingresara a la iglesia cristiana recién nacida, y sus miembros están molestos. ¡Él ni siquiera les pidió a esas personas que fueran circuncidadas! ¡No les pidió guardar la ley judía! ¡¿Qué estás haciendo Pedro?! ¿Estás tratando de poner la iglesia patas arriba?

Pero en realidad era Dios mismo quien estaba trastornando a la iglesia. Jesús ya les había dicho a sus discípulos que la salvación de Dios era para el mundo entero; y por supuesto, eso iba a incluir a personas que no eran judías. Pero de alguna manera, a muchos de los primeros cristianos no les cayó bien eso. Esperaban que los recién llegados actuaran y pensaran exactamente como ellos.

Todavía tenemos ese mismo problema hoy, ¿no es así? Nos acostumbramos a hacer las cosas de cierta manera en nuestras iglesias. Tenemos nuestra música y costumbres y procedimientos. “Siempre lo hemos hecho así” es el grito de batalla de muchas congregaciones.

Y luego viene Dios, y con una sola ráfaga de su Espíritu Santo trastorna nuestro mundo. Nos envía refugiados, gente de otros países. O tal vez nos envía personas que son más pobres que nosotros, o más ricas que nosotros. Tal vez Él nos envía a estudiantes universitarios, o personas de otra raza. Y estamos incómodos. ¿Será esta la obra del Espíritu Santo?

Pedro señala lo que une a los cristianos nuevos y a los maduros. Él dice: “Pues si Dios les concedió a ellos el mismo don que a nosotros, que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién soy yo para oponerme a Dios?”. Hay una cosa que todos los cristianos compartimos, sin importar cuán diferentes seamos. A través de la obra del Espíritu Santo, todos confiamos en el mismo Señor Jesucristo. Todos creemos en el Hijo de Dios quien nos amó y se entregó por nosotros, hasta morir en la cruz. Y luego resucitó de entre los muertos, para nunca más morir, y ofrece la misma vida a todos los que confiamos en Él.

Esta es la razón por la que la iglesia cristiana es una, sin importar cuán diferente podamos vernos, hablar, vestirnos o comportarnos. Nuestra unidad es Jesús. Que el Espíritu Santo aclare esto a través de nuestras acciones para que el mundo nos mire y diga: “¡Mira cómo se aman!”.

ORACIÓN: Dios Espíritu Santo, úsame para acoger y amar a los demás, así como Jesús me ha amado a mí. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

* ¿Tienes personas cerca de ti que son diferentes a ti?

* ¿Cómo podría Dios estar llamándote a acercarte a ellos y a darles la bienvenida que les daría Jesús?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
En palabra y canto, en proclamación y testimonio, alabamos al Dios que nos creó y nos redimió - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 17/05/2022

Trabajo y alabanza

¡Que alaben al Señor el sol y la luna! Que alaben al Señor las estrellas refulgentes! ¡Que alaben al Señor los cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos! ¡Alabado sea el nombre del Señor! El Señor dio una orden, y todo fue creado.

Salmo 148:3-5

En el segundo día de la creación, Dios colocó la expansión de los cielos para separar las aguas de arriba de las aguas de abajo. En el cuarto día de la creación, “Dios hizo las dos grandes lumbreras: el sol, para ser el rey del día, y la luna, para ser la reina de la noche. Además, hizo las estrellas” (Génesis 1:16). Estas lumbreras, el sol, la luna y las estrellas, debían gobernar el día y la noche, alumbrando la tierra y separando la luz de las tinieblas. En los versículos de este salmo, el salmista insta a la creación a alabar el Nombre del Señor que las creó.

Sabemos cómo nosotros alabamos a Dios, pero ¿cómo alaban a su Creador el sol, la luna y las estrellas y las “aguas que están sobre los cielos”? Tal vez la creación alaba a Dios de maneras que no podemos conocer ni escuchar, pero una forma en que las aguas y el sol, la luna y las estrellas pueden alabar a su Creador es haciendo aquello para lo que fueron creados. La gran luz del sol gobierna el día y las lumbreras menores, la luna y las estrellas gobiernan la noche. Dios “tú hiciste la luna para medir los tiempos; el sol sabe cuándo debe ocultarse” (Salmo 104:19), y estas lumbreras hacen precisamente eso. La luna marca el cambio de estaciones, y el sol sale y se pone según el diseño de Dios. Cuando Dios envió un diluvio para acabar con un mundo arruinado por el pecado, “se abrieron las cataratas de los cielos,” y las aguas de arriba cayeron durante cuarenta días y cuarenta noches (Génesis 7:11b). Y más suavemente, Dios envía la lluvia y la nieve y “riegan la tierra y la hacen germinar y producir, con lo que dan semilla para el que siembra y pan para el que come” (Isaías 55:10b).

Así como la lluvia y la nieve cumplen el propósito para el cual fueron enviadas, la poderosa y creadora Palabra de Dios cumple su propósito. Jesús, el Verbo hecho carne, Aquel por quien y para quien fueron creadas todas las cosas, cumplió el propósito para el cual fue enviado, sufrir y morir para expiar los pecados del mundo. Ahora el Señor crucificado y resucitado reina en gloria y, ante el Nombre exaltado de Jesús, toda rodilla en el cielo y en la tierra se doblará en adoración. La creación ofrece sus variadas alabanzas, pero ¿cómo alabamos nosotros a nuestro Creador?

En palabra y canto, en proclamación y testimonio, alabamos al Dios que nos creó y redimió. Ofrecemos alabanza cuando confiamos en nuestro Señor para salvarnos y cuando invocamos su Nombre en oración y acción de gracias. Como las aguas de arriba, como el sol, la luna y las estrellas, también alabamos a Dios haciendo aquello para lo que fuimos creados de nuevo en Cristo: obras de amor y servicio en su nombre: “Nosotros somos hechura suya; hemos sido creados en Cristo Jesús para realizar buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas” (Efesios 2:10).

ORACIÓN: Creador mío, en palabras y acciones te ofrezco mi alabanza. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

* ¿Conoces los nombres de las constelaciones donde vives? ¿Cuáles son?

* ¿Crees que Dios creó todo con un propósito, o algunas cosas fueron hechas solo para ser hermosas y misteriosas?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
La Biblia no tiene competidores, ni quien se le compare en su clase - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 16/05/2022

Cómo es la Biblia

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 

2 Timoteo 3:16-17

¿Cuál es el segundo libro más vendido de todos los tiempos? Imagina que el concurso del “libro más vendido de todos los tiempos” fuera una carrera. Si la carrera por el libro más vendido del mundo fuera un maratón, entonces el ganador cruzaría la línea de meta de 42 kilómetros antes de que el corredor del segundo lugar llegara al kilómetro 6,4. Y el tercer lugar ni siquiera habría recorrido 800 metros… En otras palabras, en la carrera por el libro más vendido del mundo, el ganador corre a toda velocidad. Y los demás se arrastran.

Según Russel Ash, autor de la serie de libros Top Ten of Everything (Los diez mejores de todo), el segundo libro más vendido de todos los tiempos es un librito rojo publicado en China. Se titula “Citas del presidente Mao Tse-Tung”. Se publicó por primera vez en 1964. Se han vendido alrededor de 900 millones de copias. En primer lugar está la Biblia, con más de 6 mil millones de copias vendidas, unas 7 veces más que el segundo lugar. El tercer lugar es para “El Señor de los Anillos” de J.R.R. Tolkien, con poco más del 1 por ciento de las ventas totales de la Biblia.

La carrera por el libro más vendido del mundo ni siquiera está lo suficientemente reñida como para que se le considere una carrera. La Biblia no tiene competidores, ni quien se le compare en su clase. Eso es porque es el Libro de Dios. Las palabras de la Biblia son exhaladas por Dios mismo. Eso es lo que dijo uno de los primeros seguidores de Jesús, un hombre judío llamado Pablo, escribiendo a Timoteo, su joven colaborador en la misión de Dios. Pablo dijo que la Biblia es un libro inspirado por Dios, un libro útil para enseñar y corregir, y para entrenar en lo que es correcto. Es un don de Dios, dado para que la persona que sigue a Dios sea competente, equipada para toda buena obra.

Entre todos los libros jamás escritos, la Biblia es claramente el ganador. Pero no es el tipo de ganador que se contenta con descansar en un estante, como un trofeo, regodeándose y acumulando polvo. La Palabra escrita de Dios es la Palabra Personal de Dios, la Palabra hecha Carne, Jesús, quien no vino para ser servido sino para servir (ver Marcos 10:45). Dios inspiró la Biblia no solo para acabar con la competencia, sino para servirnos al sostener nuestra fe, esperanza y amor por Jesús, y fomentar el amor por nuestro prójimo. La Biblia es el rey de todos los libros, el tipo de rey que se levantaría de la mesa, se arrodillaría en el suelo y lavaría nuestros pies sucios (ver Juan 13:5).

ORACIÓN: Jesús, sigue dándonos tu Palabra como lámpara a nuestros pies y lumbrera en nuestro camino. Amén.

Rev. Dr. Michael Zeigler, orador de La Hora Luterana

Para reflexionar:

* ¿Cuál fue la primera copia de la Biblia que consideraste “tuya”? ¿Qué la hizo tan especial?

* Recuerda un momento en que leer o escuchar la Biblia te equipó para una buena obra.

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Editado por CPTLN – Chile / MGH

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
Estamos seguros en las manos de Jesús para siempre - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 13/05/2022

A salvo

Era invierno, y en Jerusalén se estaba celebrando la fiesta de la dedicación. Jesús andaba en el templo, por el pórtico de Salomón. Entonces los judíos lo rodearon y le dijeron: «¿Hasta cuándo vas a perturbarnos el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente». Jesús les respondió: «Ya se lo he dicho, y ustedes no creen; pero las obras que yo hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí. Si ustedes no creen, es porque no son de mis ovejas. Las que son mis ovejas, oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen. Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. El Padre y yo somos uno». 

Juan 10:22-30

Cuando eras pequeño, ¿alguna vez otros niños trataron de robarte dulces o tal vez el dinero de tu almuerzo? Es realmente difícil aferrarse a algo cuando una persona más fuerte que tú está agarrando tus dedos, tratando de quitarte tus cosas de la mano. Los niños pequeños a menudo dejan ir lo que tienen en la mano. No son lo suficientemente fuertes o grandes para protegerlo.

Pero había un niño en mi clase de séptimo grado con quien nadie se metía. Solo tenía 13 años, pero ya medía más de 1,80 metros de altura. ¡Él podía sostener los dulces o el dinero por encima de las cabezas de todos! Nadie podía quitarle sus cosas.

Jesús nos lleva a salvo en sus manos, así mismo. Él es más grande que todos; nadie puede pasar por encima de Él o alrededor de Él para llevarnos. Él es más inteligente que todos nuestros enemigos, incluso el diablo. Nadie puede sacarnos de sus manos.

Y Él es más fuerte, también. Jesús es el Hijo de Dios, quien nos amó tanto que se hizo hombre para vivir, sufrir y morir en una cruz para romper el poder que la muerte tenía sobre nosotros. Ninguno de nosotros podía hacer eso, pero Jesús sí podía, y lo hizo. La muerte no pudo retenerlo. Al tercer día resucitó de entre los muertos, y nunca más morirá. Él nos da esa misma vida a ti y a mí, a todo aquel que confía en Él. Él nos sostiene con seguridad en esas manos fuertes, marcadas por los clavos, y nada puede arrebatarnos de Él, ni el pecado, ni la muerte, ni el diablo. Estamos seguros en las manos de Jesús para siempre.

ORACIÓN: Señor, sé que me sostienes con seguridad. Ayúdame a confiar en ti y relajarme en tu cuidado. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

* ¿Qué te hace sentir seguro? ¿Es una persona, un lugar, una situación?

* Cuando tienes miedo, ¿cómo recuerdas que Jesús te sostiene?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
Él ha sufrido, ha muerto y ha resucitado de entre los muertos, para que todos los que confiamos en Él podamos ser rehechos - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 12/05/2022

Victoria

Después de esto vi aparecer una gran multitud compuesta de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas. Era imposible saber su número. Estaban de pie ante el trono, en presencia del Cordero, y vestían ropas blancas; en sus manos llevaban ramas de palma, y a grandes voces gritaban: «La salvación proviene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero». Todos los ángeles estaban de pie, alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, y delante del trono inclinaron el rostro y adoraron a Dios. Decían: «¡Amén! A nuestro Dios sean dadas la bendición y la gloria, la sabiduría y la acción de gracias, y la honra, el poder y la fortaleza, por los siglos de los siglos. ¡Amén!».

Apocalipsis 7:9-12

El libro de Apocalipsis está lleno de piezas artísticas: imágenes ilustrativas que son como grandes pinturas, las cuales puedes mirar y mirar allí parado durante horas y nunca terminar de ver todos los detalles. En la imagen en particular de este pasaje, vemos la victoria. Vemos el final de todo nuestro sufrimiento y el triunfo de Jesús nuestro Salvador. Estamos viendo el Acto V de la obra de arte que comenzó con la rebelión en el jardín del Edén y llegó a su clímax cuando Jesús sufrió y murió en la cruz.

Vemos personas, millones y miles de millones de personas, todas las personas que Jesús rescató de la muerte con su propia sangre. ¡Y son felices! Llevan ropa nueva y limpia y agitan ramas de palma. Están gritando y celebrando. Ha llegado el gran día, y todos los poderes del mal están muertos y desaparecidos. Dios es el Vencedor, y todo su pueblo con Él.

Pero no son sólo los seres humanos los que están celebrando. Los ángeles también están celebrando. Los ancianos están celebrando, sean quienes sean o lo que sean. Y las cuatro criaturas vivientes ante el trono están celebrando, criaturas tan extrañas que, si las personas modernas las vieran, las llamarían extraterrestres.

Toda la creación es feliz. Toda la creación está agradecida, gozosa y bendecida, ¿por qué? Por lo que Jesús ha hecho para salvar a su creación. Y dicen: «La salvación proviene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero». ¡Es hora de celebrar!

Y nosotros también podemos cantar esas palabras, aunque todavía estemos en la lucha, aunque no estemos del todo en el Acto V de la obra de teatro de la salvación de Dios. Porque sabemos que está por venir. Jesús ya ha venido a rescatarnos. Él ha sufrido, ha muerto y ha resucitado de entre los muertos, para que todos los que confiamos en Él podamos ser rehechos, nuevas creaciones de Dios. Lo veremos ocurrir con nuestros propios ojos. ¿Por qué no celebrar un poco antes?

ORACIÓN: ¡Amado Padre, gracias por tu Hijo, nuestro Salvador! Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

* ¿Cuál es tu celebración favorita? ¿Un día festivo? ¿Un cumpleaños? ¿Otro día?

* ¿Qué es lo que más esperas de la victoria de Dios?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
Jesús dio su vida por ti en la cruz. Él no va a quedarse de manos cruzadas viendo cómo te destruyen - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 11/05/2022

No tiene precio

Desde Mileto Pablo envió un mensaje a los ancianos de la iglesia de Éfeso, para que se reunieran con él. Cuando los ancianos llegaron, les dijo: «Ustedes saben cómo me he comportado todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia […] Yo les ruego que piensen en ustedes mismos, y que velen por el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha puesto como obispos, para que cuiden de la iglesia del Señor, que él ganó por su propia sangre. Yo sé bien que después de mi partida vendrán lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Aun entre ustedes mismos, algunos se levantarán y con sus mentiras arrastrarán tras de sí a los discípulos. Por lo tanto, manténganse atentos y recuerden que noche y día, durante tres años, con lágrimas en los ojos siempre he aconsejado a cada uno de ustedes. Ahora los encomiendo a Dios y a su palabra de bondad, la cual puede edificarlos y darles la herencia prometida con todos los que han sido santificados. 

Hechos 20:17-18, 28-32

Pablo está preocupado. Les está hablando a los ancianos de la iglesia en Éfeso, y sabe que nunca más volverá a ver a las personas de esa iglesia. Y él los ama. Lleva años enseñándoles y cuidándolos. Son preciados para él.

Pablo está preocupado porque sabe cuán poderoso puede ser el pecado. Los líderes que están allí frente a él probablemente sean completamente inocentes en ese momento. Pero estadísticamente hablando, está casi garantizado que algunos de ellos se van a corromper. Serán tentados por el poder o el prestigio o la gloria o el honor. Se darán cuenta de lo fácil que es engañar a la gente con lo que dicen. Y algunos de ellos cederán a la tentación. Este tipo de cosas suceden en todas las congregaciones.

Y por eso Pablo les insta a ser cuidadosos y prestar atención a las responsabilidades que el Espíritu Santo les ha dado. Quiere que estén alerta, como buenos pastores que saben que van a venir los lobos.

Cada vez que leo esto, me sorprende ver cuán fuertemente valora Pablo a este pequeño grupo de cristianos y cuán profundamente valora Dios a cada uno de nosotros, los que confiamos en Jesús. Realmente a Él le importa si alguien pierde la fe, si alguien tiene una discusión con otro cristiano y deja de ir a la iglesia, o si alguien es tentado por el dinero, el sexo o el poder y se aparta de Jesús. Ellos importan, tú importas. Jesús dio su vida por ti en la cruz. Él no va a quedarse de manos cruzadas viendo cómo te destruyen.

Al mirar a los otros cristianos a tu alrededor en tu propia congregación, recuerda que todos ellos también han sido comprados con la sangre de Jesucristo. Son infinitamente valiosos, al igual que tú. También son frágiles y se corrompen o engañan con facilidad, tal como eres tú, tal como soy yo. Que el Espíritu Santo nos dé el amor de Jesús para que nos tratemos unos a otros con el amor, la mansedumbre y la compasión que Jesús ha tenido con nosotros.

ORACIÓN: Querido Señor, abre mis ojos para ver el valor que otorgas a cada uno de nosotros, y ayúdame a amar a tu pueblo como tú me has amado. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

* ¿Estás al tanto de algún conflicto en tu congregación?

* Cuando recuerdas lo que Jesús pagó por ti, ¿cambia la forma en que piensas de ti mismo?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
Incluso ante la muerte, nuestro Pastor está ahí para defendernos y guiarnos - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 10/05/2022

El pastor y el cordero

Aunque deba yo pasar por el valle más sombrío, no temo sufrir daño alguno, porque tú estás conmigo; con tu vara de pastor me infundes nuevo aliento. 

Salmo 23:4

A veces nuestra cultura parece estar obsesionada con la muerte. La muerte se considera algo temible e ineludible y, sin embargo, aparece como tema en canciones, películas y videojuegos. Algunas personas toman la vida de otros sin importarles, mientras que otros buscan controlar las circunstancias de sus propias muertes. No importa lo que pensemos sobre el tema, el hecho es que todos, en algún momento, debemos caminar por “el valle más sombrío”.

El Salmo 23 se usa a menudo en servicios funerarios y conmemorativos; es un salmo amado por el consuelo que trae. Pero es un salmo que también puede usarse en la mañana de Pascua porque expresa nuestra confianza en el Buen Pastor quien murió y resucitó para salvar a sus ovejas. Jesús dijo: “yo pongo mi vida por las ovejas […] Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volver a tomarla” (Juan 10:15b, 18b). Nuestro Pastor es el Cordero que fue inmolado y por su sangre redimió “para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación” (Apocalipsis 5:9b). Jesús, el Cordero de Dios y Buen Pastor, atravesó el valle más sombrío por nosotros. Ahora nuestro Pastor resucitado y reinante espera para guiarnos con seguridad a través de ese mismo valle.

A menos que Jesús regrese primero, todos llegaremos allí, y cuando nos paremos al borde de ese valle tenemos consuelo y esperanza de que la muerte y sus sombras no pueden destruirnos. No temeremos sufrir daño alguno porque Jesús derrotó los poderes del pecado, la muerte y el diablo, enemigos malvados que no pueden dañarnos ni separarnos de Dios. Jesús estará con nosotros porque ha prometido: “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). El Pastor lleva la vara y el cayado de su Palabra, la vara como arma para ahuyentar los peligros que amenazan a sus ovejas y el cayado para guiar a sus ovejas a pastos verdes eternos y aguas de reposo. Incluso ante la muerte, nuestro Pastor está ahí para defendernos y guiarnos.

No tenemos que preguntarnos qué hay al otro lado del valle más sombrío. Después de cruzar ese valle, “en tu casa, oh Señor, viviré por largos días” (Salmo 23:6b). Con todos los santos, veremos y adoraremos al Cordero que es nuestro Pastor, pues: “el que está sentado en el trono los protege con su presencia. No volverán a tener hambre ni sed, ni les hará daño el sol ni el calor los molestará, porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los llevará a fuentes de agua de vida, y Dios mismo secará de sus ojos toda lágrima” (Apocalipsis 7:15b-17).

ORACIÓN: Jesús, mi Pastor, camina conmigo y guíame según tu Palabra. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

* ¿Qué tiene la muerte que la convierte en un tema tan popular en el mundo del entretenimiento?

* ¿Por qué crees que a menudo se presenta a Dios como un pastor cuando se trata de mostrar su cuidado?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -
“Tus palabras son como una llave” - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 09/05/2022

Las tres C del testimonio cristiano

En el año tercero del reinado de Joacín, rey de Judá, el rey Nabucodonosor de Babilonia vino a Jerusalén y la sitió […] Además, el rey Nabocodonosor dio órdenes a Aspenaz, jefe de sus eunucos, de que se llevara a algunos israelitas pertenecientes a la familia real. Debían ser jóvenes bien parecidos y sin defectos físicos, capacitados en todo conocimiento, inteligentes y capaces de aprender, y con las cualidades suficientes para estar en el palacio del rey. A éstos Aspenaz debía enseñarles la escritura y la lengua de los caldeos. 

Daniel 1:1, 3-4

Estábamos en algún lugar de Kansas, en la carretera I-70, al oeste. Y mi papá me dijo: “Michael, prométeme que leerás el libro de Daniel”. Solo estábamos mi mamá, mi papá y yo en el auto. Mis padres me estaban dejando en la base donde comenzaría el entrenamiento militar básico. Y de todos los consejos de última hora que me pudo dar, eso fue lo que me dijo mi papá: “Lee el libro de Daniel”.

Mi papá quería que leyera Daniel porque sabía que me ayudaría a ser un mejor testigo de Jesús. Ahora, a la tierna edad de 18 años, prácticamente yo ya lo “sabía” todo, y sabía que se supone que los cristianos sean testigos de Jesús. También sabía que yo no quería ser testigo. Ni siquiera sabía si creía en Jesús. Aun así, leí el libro de Daniel durante el entrenamiento básico, o la mayor parte del libro. Desde entonces, lo he leído muchas veces más. Mientras lo leo, entiendo tres verdades pertinentes al ser testigos. Las llamo las Tres C del testimonio cristiano. Son 1) COMPETENCIA; 2) CONVERSACIÓN; y 3) CUIDADO.

Para descubrir estas verdades, te animo a leer el libro de Daniel, o la mayor parte. Mientras lees, debes estar atento a esas tres C. Primero, la COMPETENCIA. La competencia encomia tu confesión de fe. Daniel y sus amigos son prisioneros de guerra. Han sido llevados cautivos para servir al malvado rey de Babilonia. Pero aun allí, Dios los hizo sus testigos. Y lo primero que hicieron fue volverse competentes. Aprendieron su trabajo y lo hicieron bien. Y cuando tú y yo hacemos lo mismo en nuestros trabajos y roles, esa competencia encomia nuestra confesión de fe en Jesús.

La segunda C es CONVERSACIÓN. Tus palabras son como una llave. Cuando estás en la puerta correcta pero tienes la llave equivocada, ¿qué sucede? No puedes entrar. Así sucede con las palabras de nuestro testimonio. Cuando Daniel y sus amigos estaban en Babilonia, adaptaron sus palabras a ese contexto. Y esas palabras desbloquearon conversaciones. Y muchos babilonios fueron acercados a la fe en el Único Dios Verdadero.

La tercera C es CUIDADO. Daniel y sus amigos se resistieron a la influencia de Babilonia. Y se resistieron no solo para mantener limpias sus conciencias. Lo hicieron porque tuvieron cuidado de que les importaran sus prójimos paganos, porque ellos conocían al Único Dios Verdadero, y a Dios le importan ellos. Y cuando tenemos cuidado de que genuinamente nos importen las personas con quienes conversamos, ese cuidado que tenemos refleja la compasión de Cristo por ellos y por nosotros.

Cuando entré en el ejército, no estaba listo para ser testigo de Jesús. Entonces, ¿sabes lo que Jesús hizo por mí? ¡Me envió testigos!

ORACIÓN: Jesús, haznos tus testigos, competentes, conversadores y cuidadosos, como tú. Amén.

Rev. Dr. Michael Zeigler

Para reflexionar:

* ¿Cuáles son tus “vocaciones” más importantes? ¿Cómo describirías tus deberes y privilegios?

* ¿Qué tal si te vuelves más competente en una o más de esas vocaciones?

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Editado por CPTLN – Chile / MGH

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Publicado en -