"Cuando Dios nos conoce plenamente podemos sentirnos seguros, porque Él nunca usará eso contra nosotros" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Consuelo en ser conocido" - 16/07/2020

Consuelo en ser conocido

De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues no sabemos qué nos conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Pero el que examina los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. 

Romanos 8: 26-27

No sé si alguna vez lo has pensado de esta manera, pero hay un cierto consuelo en la bata de hospital. Es reconfortante que un profesional te examine y te diga: “Sí, lo que sientes no está bien, necesitamos hacer algunas pruebas”. Por más aterrorizado que uno esté, al menos ya no está en la tierra de “¿Qué pasa si” o “¿Debería ver a alguien?” o “Tal vez solo estoy imaginando cosas”. Ahora está en manos de médicos que harán todo lo posible para mejorarte. Eres conocido.

De la misma manera hay consuelo en ser conocido por Dios. Es cierto que también puede haber miedo, especialmente si llevamos culpa o vergüenza. Pero hay consuelo, porque al fin podemos relajarnos en las manos de Aquel que nos conoce mejor que nadie, Aquel que nunca será engañado o hará un diagnóstico falso. Él sabe lo que está mal, incluso cuando nosotros no, y es capaz de arreglarlo. Y a pesar de todo nos recibe, nos da la bienvenida, nos ama y nos lleva a sí mismo.

Esto último es lo más importante, ¿no? Es increíblemente doloroso estar expuesto a alguien que no se preocupa por uno, que hasta podría burlarse de uno. Todos hemos tenido esas experiencias, y algunos de nosotros estamos tan profundamente marcados por ellas que nos negamos a visitar a otro médico o hablar con un pastor o con un miembro de la familia. Nos volvemos desconocidos y descuidados, porque tenemos miedo.

Pero con el Señor nunca pasamos desapercibidos. Él es gentil y amable y no nos reprende, incluso cuando sabemos que nuestros problemas son 100% nuestra culpa. Como dice Isaías: “No hará pedazos la caña quebrada, ni apagará la mecha humeante” (Isaías 42:3a). Jesús es la única persona que realmente puede prometernos: “Al que viene a mí, no lo echo fuera” (Juan 6:37b).

Cuando Dios nos conoce plenamente podemos sentirnos seguros, porque Él nunca usará eso contra nosotros. A través de la muerte y resurrección de Jesús, quienes confiamos en Él nos hemos convertido en hijos de Dios. Nos ha traído a confiar en Él para que podamos ser sanados y sanados. Y tenemos la promesa de que el Espíritu Santo ora por nosotros, incluso por todas esas necesidades que son tan profundas que no sabemos lo suficiente como para orar por nosotros mismos. En Él tenemos consuelo todos los que sufrimos y anhelamos ser conocidos por Alguien que nos ama.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a descansar en tu amor. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Quién te conoce mejor?

2.- ¿Cómo les demuestras a los demás que los amarás en toda circunstancia?

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"Jesús se llama a sí mismo una puerta. Él es nuestro protector, y es el único a través del cual entramos en el reino de Dios" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "¿Qué piensas de Jesús?" - 30/04/2020

¿Qué piensas de Jesús?

Una vez más Jesús les dijo: «De cierto, de cierto les digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí, son ladrones y salteadores; pero las ovejas no los oyeron. Yo soy la puerta; el que por mí entra, será salvo; y entrará y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Juan 10:7-10

Las puertas hacen una gran diferencia, ¿no? Mantienen a las personas seguras, se abren para permitir entrar a alguien, y luego se cierran para evitar problemas. Una buena puerta es una bendición.

A las personas que entran por la puerta se las consideran legítimas, especialmente si un portero las hace pasar; están allí por una razón adecuada. Pero con las personas que trepan por una pared o que rompen una ventana, las cosas son diferentes: de apuro llamamos a la policía, pues sabemos que no están haciendo nada bueno.

En el texto de hoy, Jesús se llama a sí mismo una puerta. Él es nuestro protector, y es el único a través del cual entramos en el reino de Dios. Mientras esté de servicio, no debemos tener miedo. Nos da vida, libertad y seguridad. Pero hay personas que intentan engañarnos, a menudo a propósito. Quizás traten de vendernos la filosofía más reciente para cambiar nuestra vida, o quizás nos quieran reclutar para estudios bíblicos “especiales”, o para asistir a una nueva iglesia. ¿Cómo podemos saber si son legítimos? Fijándonos en su actitud hacia la puerta Jesús.

Si se les pregunta qué piensan de Jesús, su respuesta dirá mucho sobre lo que creen. Si dicen: “Él es nuestro Salvador que murió y resucitó para que pudiéramos ser hijos de Dios”, ¡es bueno! Quieren llevarte a través de la puerta verdadera. Pero, ¿y si dicen algo como esto? “Jesús es un gran maestro, y debemos seguir sus reglas y enseñanzas”. O, “Jesús era un alma altamente evolucionada, y deberíamos seguir su ejemplo para llegar a un plano superior de vida”. O, “Jesús está bien para quienes quieren seguirlo, pero tenemos algo más importante que compartir con ustedes”. ¡Cuidado! Estas personas no te están invitando a entrar por la puerta verdadera, sino a trepar por encima del muro.

Sabemos que Jesús no fue solo un gran maestro, como cientos de otras personas, ni tampoco un alma altamente evolucionada que nos sirve de ejemplo para tratar de llegar a la perfección. No, Él es Dios mismo, nacido como un hombre entre nosotros para rescatarnos de los poderes del mal. Él es quien murió en la cruz para destruir el poder del mal, y resucitó de la muerte para no morir nunca más. Él es quien ofrece vida libre, gozosa y eterna a todos los que confían en Él. Él es nuestra puerta segura.

ORACIÓN: Señor, mantennos a salvo bajo tu cuidado. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Quién tiene la llave de la puerta de tu casa? ¿Por qué se la has confiado?

2.- ¿Cómo te ha salvado Jesús en tu vida?

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"Él está dispuesto a pagar el precio del dolor para que podamos ser rescatados del poder del mal" - Cita del Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Satisfaciendo necesidades humanas" - 9/03/2020

Satisfaciendo necesidades humanas

Cuando Jesús se enteró, se fue de allí en una barca, a un lugar apartado. Cuando la gente lo supo, lo siguió a pie desde las ciudades. Cuando Jesús salió de la barca y vio a tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos.

Mateo 14:13-14

La libertad tiene un costo y, a veces, no somos nosotros quienes lo pagamos.

Estamos acostumbrados a pensar en Jesús como el único que sufre en la historia de su Pasión, y obviamente él es la persona principal, la que debemos amar, honrar y glorificar. Pero también hubo otros que pagaron un precio, y Jesús sabía que eso sucedería y le dolía. En este caso fue su primo, Juan el Bautista. Dios envió a Juan a preparar el camino para Jesús, y Juan lo hizo con todo su corazón: predicando, enseñando y bautizando, siempre señalando a las personas a Jesús.

Pero entonces el rey Herodes se enojó con Juan porque este lo criticó, y lo echó a la cárcel. Eso fue difícil para Juan y probablemente también para Jesús, especialmente después de que Juan parecía tener dudas sobre él (Mateo 11). Y luego vino el golpe final, cuando Herodes hizo matar a Juan. Y “cuando Jesús se enteró, se fue de allí en una barca, a un lugar apartado”.

Jesús quería estar solo, pero las multitudes no lo dejaron. La gente lo siguió, pensando en sus propios problemas, y Jesús no los rechazó. Los sanó y les enseñó. Así es cómo los amó y así es cómo nos ama a nosotros. Él está dispuesto a pagar el precio del dolor para que podamos ser rescatados del poder del mal. Está también dispuesto a dejar a un lado sus propias necesidades humanas para cuidarnos.

Él te ama a ti con ese mismo amor. Él está al tanto de tus necesidades. Como dice Pablo: “Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la derecha de Dios e intercede por nosotros. ¿Qué podrá separarnos del amor de Cristo?” (Romanos 8:34-35).

ORACIÓN: Querido Señor, gracias por dejar de lado tus propias necesidades para satisfacer las nuestras. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿En qué circunstancias tienes que dejar de lado tus necesidades para atender a las de otra persona?

2.- ¿Cómo te hace sentir saber que Jesús haría esto por ti?

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"Si siempre has vivido en la luz, puede que te resulte difícil valorar lo que siempre has tenido" - Cita del Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Dando con toda libertad" - 6/03/2020

Dando con toda libertad

Jesús envió a estos doce, con las siguientes instrucciones: “No vayan por camino de paganos, ni entren en ciudad de samaritanos… Vayan y prediquen: El reino de los cielos se ha acercado. Sanen enfermos, limpien leprosos, resuciten muertos y expulsen demonios. Den gratuitamente lo que gratuitamente recibieron”.

Mateo 10:5, 7-8

¿Qué valor tiene para ti la nueva vida que Jesús te ha dado? ¿Cuál es el valor de tu fe, tu perdón, tu libertad en Cristo?

Estas son preguntas fáciles de responder para las personas que llegan a la fe más adelante en la vida, porque recuerdan la oscuridad, lo que era vivir sin Cristo; se acuerdan y se estremecen. Pregúntales si alguna vez volverían a su vida anterior y prepárate para el “¡No!” explosivo que te gritarán a la cara.

¿Cuál es tu experiencia? Es probable que hayas nacido de padres cristianos que te bautizaron, te criaron en la iglesia. Si siempre has vivido en la luz, puede que te resulte difícil valorar lo que siempre has tenido.

¿Qué has recibido? Perdón: toda tu culpa fue quitada, quitada para siempre. Una manta para cubrir tu vergüenza: estás vestido de Cristo, toda tu desnudez queda oculta. Fuerza para hoy, ya sea un día ordinario y aburrido o un momento de crisis. Una base sólida bajo tus pies en tiempos de duda y miedo. La seguridad de saber que el brazo de Dios está sosteniéndote, incluso en las tormentas más terribles. Amor: un amor que no depende de que seas digno de ser amado, sino del carácter inmutable de Dios.

Esto es lo que Dios te ha dado. ¡Compártelo con los demás!

ORACIÓN: Señor, ayúdame a ver el valor de lo que me has dado y a ser generoso con las personas que me rodean, las personas que amas. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Qué cosas te resultan fáciles de compartir? ¿Qué cosas te resultan difíciles?

2.- Ora por alguien con quien te gustaría compartir los dones de Dios.

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"Las misericordias de Dios son para todo el mundo, y no solo las bendiciones materiales…" - Cita del Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Una recepción sorprendente" - 04/03/2020

Una recepción sorprendente

Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, y en el día de reposo entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se levantó a leer las Escrituras… Todos hablaban bien de él y se quedaban asombrados de las palabras de gracia que emanaban de sus labios… Al oír esto, todos en la sinagoga se enojaron mucho. Se levantaron, lo echaron fuera de la ciudad, y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el que estaba edificada la ciudad, para despeñarlo. Pero él pasó por en medio de ellos, y se fue.

Lucas 4:16, 22, 28-30

¡Qué reacción tan extraña esa de pasar de que “todos hablaban bien de él y se quedaban asombrados de las palabras de gracia que emanaban de su boca”, a tratar de arrojar a Jesús por un precipicio! Ciertamente, algo los puso furiosos.

Y si prestamos atención al sermón de Jesús, podemos ver de qué se trataba. Estaban felices mientras Jesús proclamara la misericordia de Dios para con ellos. ¡Pero entonces Jesús comenzó a proclamar la misericordia de Dios a los extranjeros! Él dijo: “A decir verdad, en los días de Elías, cuando… hubo mucha hambre en toda la tierra, había muchas viudas en Israel; pero Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a una viuda en Sarepta de Sidón. Y en los días del profeta Eliseo había también muchos leprosos en Israel, pero ninguno de ellos fue limpiado sino Naamán el sirio” (vv 25-27).

Eso sí que no lo querían escuchar. ¡Para ellos, Dios pertenecía solo a Israel! Se pusieron tan furiosos, que intentaron matar a Jesús.

Hoy también hay personas que se comportan así. Nosotros nos comportamos así cada vez que nos negamos a compartir las bendiciones de Dios con otros que las necesitan, solo porque ellos son diferentes a nosotros. En contra de esta actitud, Jesús nos insta: “Den gratuitamente lo que gratuitamente recibieron” (Mateo 10:8). Las misericordias de Dios son para todo el mundo, y no solo las bendiciones materiales, sino también la mayor de todas: su Hijo Jesucristo, nuestro Salvador, quien murió y resucitó por nosotros.

ORACIÓN: Querido Señor, dame un corazón generoso para compartir tu amor con todos. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Qué dones te ha dado Dios? Haz una lista de ellos.

2.- ¿Cómo te ha ayudado Jesús a bendecir a otras personas?

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"Como cristiano tienes a Jesús viviendo en ti, y él se muestra a través de las cosas que haces. Pero muchas veces, ello incluye un costo…" - Cita del Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Jesús es transparente con nosotros" - 03/03/2020

Jesús es transparente con nosotros

Al verse Jesús rodeado de tanta gente, dio órdenes de cruzar el lago. Entonces se le acercó un escriba, y le dijo: “Maestro, yo te seguiré adondequiera que vayas”. Jesús le dijo: “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza”.

Mateo 8:18-20

Las revoluciones no son fáciles. Participar en una rara vez es transparente o agradable. Esto también es cierto para la que Jesús estaba comenzando: la revolución contra el diablo, la ruptura de su poder sobre toda la raza humana y el comienzo de nuestra gloriosa libertad como hijos de Dios.

Pero primero viene el sufrimiento. Por lo tanto, cualquier persona invitada a participar en tal revolución debe saber en qué se está metiendo.

Piensa en el hombre en el pasaje bíblico de arriba. “Maestro, yo te seguiré adondequiera que vayas”, le dice. ¿Pero habrá seguido diciendo lo mismo después que Jesús le advirtió que posiblemente no tendría vivienda fija? Ojalá que sí. Pero no lo sabemos. Jesús quiere que consideremos la misma pregunta, aunque en un sentido más amplio.

¿Cuánto nos cuesta seguir a Jesús? Puede que para ti no sea la falta de vivienda o la persecución o la pérdida de la familia. Puede ser algo más sutil: quizás perder una promoción en el trabajo porque tu conciencia no te permite usar las tácticas que usan otros candidatos. O puede ser que necesites incluir a alguien más en tu familia: un pariente que atraviesa tiempos difíciles o un estudiante que de repente pierde la ayuda económica y no puede pagar un apartamento. Podría significar darle tu auto usado a una madre soltera que lo necesita, en lugar de cambiarlo.

Como cristiano tienes a Jesús viviendo en ti, y él se muestra a través de las cosas que haces. Pero muchas veces, ello incluye un costo: molestia, frustración y cargas que soportar. Sin embargo, pregúntales a los que se toman en serio lo de seguir a Jesús, y te dirán que nunca lo cambiarían por nada.

ORACIÓN: Señor, vive en y a través de mí, y ayúdame a estar feliz de servirte en las formas que tienes preparadas para mí. En Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Cuánto te ha costado ser cristiano?

2.- ¿Qué beneficios has tenido? Sé tan específico como puedas.

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"El vino que Jesús milagrosamente hizo para esa boda en Caná de Galilea anuncia el vino del banquete celestial en el reino de Dios" - Cita del Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Señales" - 02/03/2020

Señales

También Jesús y sus discípulos fueron invitados a la boda. Cuando se terminó el vino, la madre de Jesús le dijo: “Ya no tienen vino”. Jesús les dijo: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta arriba. El catador probó el agua hecha vino… Entonces llamó al esposo, y le dijo: “… ¡tú has reservado el buen vino hasta ahora!”. Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

Juan 2:2-3, 7, 9-11

Cuando Dios llamó a Moisés para que sacara al pueblo de Israel de Egipto, le dio la capacidad de hacer tres señales para que el pueblo supiera que Dios lo había enviado: el bastón de Moisés podía convertirse en una serpiente; su mano podía volverse leprosa; y él podía convertir el agua en sangre.

No sé qué piensas tú, pero yo doy gracias porque la primera señal de Jesús trajo alegría.

Moisés iba a hablar con un rey que, a pesar de experimentar peste tras peste y desastre tras desastre, se negaba a dejar ir a sus esclavos. Tiene sentido que las “señales” iniciales que dio Moisés hayan sido siniestras, aterradoras y amenazantes. Eran un anticipo de las cosas por venir.

La primera señal de Jesús es también un anticipo de lo que vendrá, tanto para él como para nosotros. El vino que Jesús milagrosamente hizo para esa boda en Caná de Galilea anuncia el vino del banquete celestial en el reino de Dios. Es una señal de la celebración que vendrá.

Pero es más que eso. Difícilmente podemos evitar que el vino de la boda nos recuerde el vino de la Comunión, la sangre de Jesús, derramada por nosotros en la cruz. Y así, esta señal nos recuerda el precio que Jesús pagó para liberarnos de la muerte y el mal, y del gozo que tenemos con él al compartir su vida eterna y resucitada.

ORACIÓN: Querido Jesús, oramos para que muchas más personas lleguen a celebrar contigo en el banquete celestial. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez has tenido que lidiar con una crisis en una celebración o fiesta?

2.- Si Dios te dijera que elijas el primer milagro de Jesús, ¿cuál sería y por qué?

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Un pequeño desastre - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 04/11/2019

Un pequeño desastre

En el tiempo en que los caudillos gobernaban el país, hubo allí una época de hambre. Entonces un hombre de Belén de Judá emigró a la tierra de Moab, junto con su esposa y sus dos hijos.

El hombre se llamaba Elimélec, su esposa se llamaba Noemí y sus dos hijos, Majlón y Quilión, todos ellos efrateos, de Belén de Judá. Cuando llegaron a la tierra de Moab, se quedaron a vivir allí.

Pero murió Elimélec, esposo de Noemí, y ella se quedó sola con sus dos hijos. Estos se casaron con mujeres moabitas, la una llamada Orfa y la otra Rut.

Después de haber vivido allí unos diez años, murieron también Majlón y Quilión, y Noemí se quedó viuda y sin hijos. Noemí decidió regresar de la tierra de Moab con sus dos nueras, porque allí se enteró de que el Señor había acudido en ayuda de su pueblo al proveerle de alimento.

Salió, pues, con sus dos nueras del lugar donde había vivido, y juntas emprendieron el camino que las llevaría hasta la tierra de Judá.

Entonces Noemí les dijo a sus dos nueras: ¡Miren, vuelva cada una a la casa de su madre! Pero Rut respondió: ¡No insistas en que te abandone o en que me separe de ti! Porque iré adonde tú vayas, y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Moriré donde tú mueras, y allí seré sepultada”. Entonces las dos continuaron hasta que llegaron a Belén.

Rut 1:1-19

La historia de Noemí y Rut no es inusual. Comienza con una familia de agricultores de Belén que pasan por tiempos de escasez y deciden emigrar con la esperanza de tener una vida mejor. No hay nada de raro en esto, sucede todos los días; hasta puede estar sucediendo en este momento.

Desafortunadamente, en su nuevo país encuentran aún más sufrimiento. Primero muere el padre. Luego los dos hijos se casan con chicas de Moab y también mueren, sin tener hijos. ¡Qué desastre! La pobre Noemí era la única sobreviviente. Afligida y desesperada, decide volver a su casa. No le queda nada, excepto la muestra de agradecimiento de su nuera quien la ama lo suficiente como para irse con ella a un país extranjero donde vivirían las dos como viudas.

Es una pequeña tragedia, la historia de la gente pobre, gente común y corriente. ¿Por qué terminaría así una historia de la Biblia? Esos cuentos son el pan de cada día. Se escuchan en la frontera, en el mar de refugiados desesperados, en campamentos o en vecindarios, donde abundan las muertes. Y nosotros nos alejamos. Hay muchas personas pasando una situación como esta. Pero nos resulta demasiado incómodo y abrumador ver su dolor, así que lo ignoramos.

Pero Dios no ignoró este pequeño desastre.

Aunque te sorprenda, Dios usó esa tragedia para plantar una semilla en el árbol genealógico de su propio Hijo. Esa pequeña familia, que parecía acabada, volvió a tener vida con un matrimonio inesperado y un bebé para alegrar la vida de Noemí. ¿Y Rut, la extranjera? Bueno, ella terminó siendo una antepasada de Jesús, nuestro querido Salvador.

La mayoría de nosotros conocemos pequeñas tragedias de este tipo: personas que han tenido demasiada mala suerte en sus vidas. Quizás esto te describa a ti. Si es así, puedes recibir consuelo sabiendo que Dios no se ha olvidado de ti. Tu dolor y sufrimiento es la misma tierra de donde brota el árbol genealógico de Jesús. Él vino al mundo por ti y por todos los que sufrimos bajo el poder del mal. Él vino para llevar nuestras penas a la cruz y para romper el poder de la oscuridad y la muerte a través de Su propia muerte y resurrección. Él te llama a ser parte de su familia sanada, consolada y con vida eterna.

ORACIÓN: Querido Señor, ven a nuestra oscuridad y tráenos tu luz. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Qué haces cuando alguien que conoces está sufriendo de gran manera?
2- ¿De qué manera confías en Dios cuando sufres?

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Familias devotas - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 29/10/2019

Familias devotas

Al acordarme de tus lágrimas siento deseos de verte, para llenarme de gozo; pues me viene a la memoria la fe sincera que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que habita en ti también.

2 Timoteo 1:4-5

La Biblia nos dice que el apóstol Pablo conoció a Timoteo cuando viajaba por las ciudades de Derbe y Listra en Asia Menor. Cuando se conocieron, Timoteo “era creyente”, y la reputación del joven lo precedía: “Los hermanos (y hermanas) que estaban en Listra y en Iconio hablaban muy bien de él. Así que Pablo quiso que Timoteo lo acompañara”. Mientras viajaban juntos, compartieron con las iglesias en el camino “las reglas que los apóstoles y los ancianos en Jerusalén habían acordado que se pusieran en práctica” (ver Hechos 16: 1-4).

Y mientras compartían juntos el Evangelio, Pablo y Timoteo forjaron un fuerte vínculo espiritual y emocional, tanto, que Pablo se refiere a Timoteo como “mi hijo amado” (2 Timoteo 1: 2b) cuando escribe acerca de la familia devota en la que se crio Timoteo (tanto su abuela Loida como su madre Eunice son elogiadas por su fe). Pablo está convencido que la misma fe de ellas habita en Timoteo.

¡Ese es el poder de una familia devota! Fue en su hogar donde Timoteo no solo escuchó las Escrituras, sino que las vio hechas realidad en las vidas de su madre y su abuela. Allí fue donde estuvo inmerso en la narrativa del Antiguo Testamento al escuchar las historias fantásticas de batallas y conquistas, escuchando atentamente a los profetas y sus predicciones sobre “el Hombre más sufrido” que fue “despreciado y desechado por la humanidad entera” (véase Isaías 53:3-5) que Timoteo llegó a comprender que era Jesús de Nazaret, el Mesías prometido.

Es fácil evitar tener conversaciones espirituales en casa. Después de todo, hablar de Dios, de la fe, de la vida y de Jesús no siempre es fácil. Sin embargo, ésta es una de las marcas de un hogar devoto y espiritual. Hay estudios que indican que hablar sobre nuestra fe no solo es gratificante, sino que trae alegría a quienes lo hacen. Los niños aprenden de sus padres y hermanos (y abuelos en el caso de Timoteo) a hablar sobre estos temas de forma natural. Y aunque los hogares de hoy en día están compuestos por diferentes combinaciones de miembros (padrastros, compañeros de cuarto, amigos, suegros, etc.), el potencial para conversaciones fructíferas es mayor que nunca.

Hacer de nuestros hogares lugares donde se fomentan las conversaciones acerca de la fe los convierte en un oasis de luz para los demás. Si la educación de Timoteo en la fe fue tan evidente para Pablo, es probable que el hogar del joven discípulo fuera un lugar donde otros eran bienvenidos, donde se satisfacían las necesidades y donde se llevaban a cabo discusiones espirituales, tales como “¿Quién es este Jesús del que se oye por allí?” y “¿Qué es eso que llaman ‘fe’?”.

¡Cuán poderosas son las obras que Dios puede hacer por medios ordinarios, y cuán maravillosamente puede preparar a sus siervos para su jornada de fe! Y pensar que gran parte de esto comienza en casa.

ORACIÓN: Padre celestial, abre nuestras vidas para quienes nos rodean. Haz de nuestros hogares lugares donde otros escuchen la verdad de Jesús como Señor y Salvador. En su Nombre oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Quiénes contribuyeron al desarrollo y cuidado de tu fe? ¿De qué manera lo hicieron?
2.- ¿Qué costumbres practicas en tu hogar para promover el estudio y la discusión de las Escrituras?

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Vale la pena - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 05/07/2019

Vale la pena

Así ha dicho el Señor: “Así como alguien que halla un racimo con uvas jugosas dice:’Esto es una bendición. No hay que dañarlo’, así voy a actuar en favor de mis siervos: No los destruiré a todos. Haré que de Jacob salgan descendientes, y que Judá sea el heredero de mis montes. Mis elegidos tomarán posesión de la tierra, y mis siervos la habitarán”.

Isaías 65:8-9

En mi patio trasero cultivo uvas. Si bien a la vid en sí le está yendo bien, los racimos de uvas no han resultado buenos. Las uvas pueden desarrollar enfermedades fúngicas o bacterianas. En nuestro caso, el problema son las aves y las ardillas. Un racimo de uvas que un día está completo y lleno de frutas, al día siguiente no le quedan más que tallos.

En los tiempos de Isaías también hubo problemas como este. Isaías describe a un cosechador de uvas que, cuando se encuentra con un racimo decepcionante y va a tirarlo, otro hombre lo detiene y le dice: “No lo tires, todavía hay algunas uvas buenas. Consérvalo”. Lo usarán para hacer vino.

Este tipo de cosas puede ser extraño para algunos de nosotros, ya que vivimos en una cultura de cosas desechables. Muchas personas no tienen paciencia para clasificar un racimo de uvas y escoger las buenas. Prefieren tirar todo el racimo e ir a buscar otro.

Pero Dios no es así. En este pasaje, Él está usando el racimo de uvas para describir a su pueblo. Aunque la mayoría son infieles y están espiritualmente podridos, todavía hay algunos a quienes Él considera valiosos. A esos los seleccionará y los usará para hacer vino nuevo.

“Está bien”, podemos pensar, “pero conozco mis faltas. Si soy una uva, no soy de alta calidad. ¿Por qué va a quererme Dios?”. Es una pregunta sensata si estamos pensando solo en nosotros mismos y en nuestra propia naturaleza humana, que está viciada y está infectada con el mal. Pero no es así como Dios nos ve.

Jesús nos describe de esta manera: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ustedes ya están limpios, por la palabra que les he hablado. Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid y ustedes los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer” (Juan 15:1-5).

No importa lo que seamos por nosotros mismos. Ahora que el Espíritu Santo nos ha llevado a la fe en Jesús, somos Sus uvas, racimos en Su vid que compartimos la vida eterna que él ganó para nosotros con su sufrimiento, muerte y resurrección. Su vida y bondad fluyen a través de nosotros. Ahora somos buenos frutos, frutos valiosos, porque somos suyos.

ORACIÓN: Querido Señor, gracias por hacerme parte de tu vida. Permite que tu nueva vida fluya a través de mí y hazme fructífero para ti. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

  1. ¿Qué significa que el Padre podará las ramas que no dan fruto?
  2. ¿Cómo “vivimos” en Jesús?

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