Refinado como la plata - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 24/07/2019

Refinado como la plata

Se sentará para refinar y limpiar la plata, es decir, limpiará y refinará a los hijos de Leví como se refinan el oro y la plata, para que ellos le presenten al Señor las ofrendas justas.

Malaquías 3:3

¿Alguna vez has observado a alguien refinando plata? El platero coloca el metal precioso sobre fuego intenso hasta que se derrite. A medida que las impurezas ascienden a la superficie las va eliminando, con mucha paciencia hasta que la plata queda limpia y lista para convertirse en una bella obra de arte.

La Biblia dice que el refinador es Dios y la plata somos nosotros, sus hijos, a quienes él considera de gran valor. Las pruebas de la vida son como la llama intensa que hace que nuestras impurezas suban a la superficie para que el Señor las pueda ir eliminando de nuestro carácter, y así hacer de nuestras vidas algo exquisitamente bello.

Al igual que el platero, Dios sabe que ha logrado su objetivo cuando puede ver su rostro reflejado en la superficie lisa del metal fundido de nuestras vidas. Es por ello que el Padre permite que las pruebas lleguen a nuestro camino, pero no para lastimarnos o desanimarnos, sino para que su efecto nos transforme y así Él vea su pureza y amor reflejados en nuestras vidas. A medida que somos refinados del pecado que nos azota, la imagen de su Hijo se ve más claramente en nuestras vidas. Por duro que sea este proceso, es para nuestro bien (ver Romanos 8:28).

El Señor nos disciplina porque nos ama profundamente: “Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni te desanimes cuando te reprenda; porque el Señor disciplina al que ama, y azota a todo el que recibe como hijo” (Hebreos 12:5b-6).

Las pruebas de la vida hacen que algunas personas se cuestionen si Dios es un Dios amoroso. La Escritura nos permite saber, sin embargo, que Dios puede obrar y lo hace a través de circunstancias difíciles, logrando sus propósitos más grandes. Él nos ama tanto, que no está contento de vernos permanecer en la depravación de nuestro pecado y egoísmo. En cambio, al igual que un buen padre enseña a sus hijos a ser responsables y honestos, nuestro Padre Celestial puede usar las complicaciones de la vida para refinarnos en las personas que Él quiere que seamos: personas a la imagen de Jesús.

A través de los buenos y los malos momentos, hacemos bien en recordar las palabras de Santiago: “Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando estén pasando por diversas pruebas. Bien saben que, cuando su fe es puesta a prueba, produce paciencia. Pero procuren que la paciencia complete su obra, para que sean perfectos y cabales, sin que les falta nada” (Santiago 1:2-4).

Dios se dedica a transformar vidas. ¿Cómo está transformando la tuya hoy?

ORACIÓN: Padre celestial, recuérdanos que continuamente estás obrando en nuestra vida para que día seamos más como el que está sentado a tu diestra: Jesús, nuestro Señor y Salvador. En su Nombre oramos. Amén.

Extraído de ¿Por qué suceden cosas malas? por el Dr. Phil Bickel

Para reflexionar:

¿De qué manera refina Dios a las personas?
¿Qué circunstancias en tu vida muestran que Dios te está refinando?

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