"Y se mantendrá firme como una gran roca cuando el poder de todos los llamados "dioses" se rompa contra Él como las olas del océano" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Soy yo: no tengas miedo" - 15/07/2020

Soy yo; no tengas miedo

Así dice el Señor, el Rey y Redentor de Israel, el Señor de los ejércitos: «Yo soy el primero; yo soy también el último. Fuera de mí no hay otro Dios. ¿Quién puede proclamar lo que está por venir? ¿Quién puede declararlo y ponerlo en orden ante mí, como lo hago yo desde que establecí al pueblo antiguo? ¡Anuncien lo que viene, lo que está por venir! No temas; no te intimides. ¿Acaso no te lo dije y te lo hice saber desde la antigüedad? Por lo tanto, ustedes son mis testigos. No hay más Dios que yo. No hay otro Fuerte; no conozco a ninguno». 

Isaías 44: 6-8

Si alguna vez, estando solo en tu casa, te asustaste al escuchar que se abría una puerta detrás de ti, te dio gran alivio cuando tu cónyuge o amigo dijo: “No tengas miedo. Soy yo”.

Lo mismo sucede en nuestra lectura de hoy. “No temas, no te intimides”, dice, “No hay más Dios que yo. No hay otro Fuerte; no conozco a ninguno”. Todo está bien. Él es el único Dios. No tenemos que preocuparnos de que otros dioses nos sigan sigilosamente.

Eso suena extraño para la mayoría de nosotros, que hemos estado acostumbrados a la idea de un solo Dios desde que nacimos. Pero a lo largo de la historia, la humanidad ha tenido la tendencia de asociar los dioses como malas noticias, como seres a los que hay que aplacar o de lo contrario te enfermarán o matarán a tu familia o destruirán tu granja. Recordemos los dioses de la mitología griega. No eran útiles, amables o benevolentes. Si se involucraban con la humanidad, era porque querían algo.

Es cierto que las cosas han cambiado mucho desde entonces, pero en nuestra cultura también existen dioses: dinero, prestigio, poder. Y quienes poseen una gran cantidad de estas cosas actúan como los antiguos dioses griegos, ¿no? En general, usan su poder para oprimir, dañar, explotar a otras personas. No son dioses seguros. Son peligrosos.

En contraste con todo esto, el verdadero Dios nos dice: “Yo soy el primero; yo soy también el último. Fuera de mí no hay otro Dios. ¿Quién puede proclamar lo que está por venir?… No temas; no te intimides… No hay más Dios que yo. No hay otro Fuerte; no conozco a ninguno”.

No tenemos que temer a los grandes poderes de nuestra cultura: los abusos de poder de los gobernantes, la corrupción, la codicia e indiferencia de los ricos y poderosos. No son dioses, por mucho que deseen que pensemos así. No tienen todo el poder. Eso le pertenece solo al Dios verdadero.

El Señor es nuestra seguridad, el refugio que nunca nos fallará. Y se mantendrá firme como una gran roca cuando el poder de todos los llamados “dioses” se rompa contra Él como las olas del océano. Le pertenecemos a Él; no seremos destrozados. Es por eso que podemos cantar con el escritor del Salmo 46: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en todos los problemas. Por eso no tenemos ningún temor. Aunque la tierra se estremezca, y los montes se hundan en el fondo del mar; aunque sus aguas bramen y se agiten, y los montes tiemblen ante su furia” (Salmo 46:1-3).

ORACIÓN: Padre, ayúdanos a confiar solo en ti. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Qué haces cuando tienes miedo?

2.- ¿De qué manera te fortalece y consuela el saber que el único Dios verdadero está por encima de todo poder?

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