"El vino que Jesús milagrosamente hizo para esa boda en Caná de Galilea anuncia el vino del banquete celestial en el reino de Dios" - Cita del Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Señales" - 02/03/2020

Señales

También Jesús y sus discípulos fueron invitados a la boda. Cuando se terminó el vino, la madre de Jesús le dijo: “Ya no tienen vino”. Jesús les dijo: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta arriba. El catador probó el agua hecha vino… Entonces llamó al esposo, y le dijo: “… ¡tú has reservado el buen vino hasta ahora!”. Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

Juan 2:2-3, 7, 9-11

Cuando Dios llamó a Moisés para que sacara al pueblo de Israel de Egipto, le dio la capacidad de hacer tres señales para que el pueblo supiera que Dios lo había enviado: el bastón de Moisés podía convertirse en una serpiente; su mano podía volverse leprosa; y él podía convertir el agua en sangre.

No sé qué piensas tú, pero yo doy gracias porque la primera señal de Jesús trajo alegría.

Moisés iba a hablar con un rey que, a pesar de experimentar peste tras peste y desastre tras desastre, se negaba a dejar ir a sus esclavos. Tiene sentido que las “señales” iniciales que dio Moisés hayan sido siniestras, aterradoras y amenazantes. Eran un anticipo de las cosas por venir.

La primera señal de Jesús es también un anticipo de lo que vendrá, tanto para él como para nosotros. El vino que Jesús milagrosamente hizo para esa boda en Caná de Galilea anuncia el vino del banquete celestial en el reino de Dios. Es una señal de la celebración que vendrá.

Pero es más que eso. Difícilmente podemos evitar que el vino de la boda nos recuerde el vino de la Comunión, la sangre de Jesús, derramada por nosotros en la cruz. Y así, esta señal nos recuerda el precio que Jesús pagó para liberarnos de la muerte y el mal, y del gozo que tenemos con él al compartir su vida eterna y resucitada.

ORACIÓN: Querido Jesús, oramos para que muchas más personas lleguen a celebrar contigo en el banquete celestial. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez has tenido que lidiar con una crisis en una celebración o fiesta?

2.- Si Dios te dijera que elijas el primer milagro de Jesús, ¿cuál sería y por qué?

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¿Qué hay en las tinajas? - Bodas de Caná | Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN - Chile | 12/03/019

¿Qué hay en las tinajas?

¿Qué hay en las tinajas? - Bodas de Caná | Devocional de Cuaresma de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN - Chile | 12/03/019

Leer Juan 2:1-11

En ese lugar había seis tinajas de piedra para agua, como las que usan los judíos para el rito de la purificación, cada una con capacidad de más de cincuenta litros.

Juan 2:6

En la casa de Caná había varias tinajas con agua para lavarse. Eran bastante grandes, probablemente le llegaban a uno hasta la cintura, por lo que llenarlas de agua llevaba un tiempo. Pero una vez que estaban llenas, las necesidades de la casa quedaban satisfechas durante horas o días… aun cuando se celebrara un casamiento con muchos invitados. Tinajas como esas eran valiosas; humildes, pero muy útiles.

Y esa también es una buena descripción de nosotros, ¿no es cierto? Humildes, pero útiles. O al menos así lo deseamos. Sólo somos tinajas de piedra; no de oro o plata o decoradas con joyas, o siquiera de cobre o bronce. Sin embargo, llenas de agua (luego de mucho trabajo), útiles para tener en la casa.

No hay dudas que esas tinajas bien podrían haber servido toda su vida útil sin que nadie les prestara atención. Y así fue, al menos hasta que Jesús entró en escena.

“Llenen de agua esas tinajas”, dijo a los sirvientes. Y así lo hicieron. Hasta aquí, nada fuera de lo común. Pero luego les dice: “Ahora saquen lo que está allí, y llévenselo al catador”. ¿Qué? ¡Nadie bebe del agua para lavar! Pero obedecieron. Y ya sabemos cómo termina la historia: el agua para lavar se había convertido en el mejor vino.

¡Qué sorpresa para el novio, que sabía que en esas tinajas no debía haber vino! ¡Y qué sorpresa para nosotros cuando Jesús toma el agua aburrida de nuestra vida cotidiana, la convierte en el vino de la gracia y misericordia de Dios, y lo pasa a través nuestro a quienes lo necesitan! “¡No fuimos hechos para llevar eso!”, protestamos. “¡Eso es demasiado bueno para nosotros!”. Y es cierto. Pero Jesús nos da el gran privilegio de ser los portadores de su amor a los demás.

En esta época de Cuaresma, derrama ese amor y misericordia a quienes te rodean: el amor y la misericordia que Jesús te ha mostrado, incluso desde la cruz.

ORACIÓN: Señor, lléname con tu Espíritu Santo y utilízame para que muchas personas más puedan ver tu gloria. Amén.

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