"Nuestro mundo puede no ser cómodo, pero es infinitamente más seguro porque Jesús ha sufrido, muerto y resucitado por nosotros..." - Cita del Devocional de Adviento de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Temor" - 15/12/2020

Temor

Todos sus vecinos se llenaron de temor, y todo esto se divulgó por todas las montañas de Judea. Todos los que oían esto se ponían a pensar, y se preguntaban: “¿Qué va a ser de este niño?”. Y es que la mano del Señor estaba con él.

Lucas 1:65-66.

Es un poco extraño que el milagro del nacimiento de Juan causara miedo en los vecinos de la familia. La alegría tiene sentido, pero ¿miedo? Y los ángeles en la historia de Navidad diciendo: “No tengan miedo”. ¿Qué está pasando?

Me pregunto si el problema no será la profunda extrañeza del nacimiento de Juan, y más tarde del de Jesús. Los milagros causan miedo, nos arrancan la cómoda ilusión que la mayoría de nosotros tenemos de que nuestra vida diaria está bajo nuestro control. Tendemos a esperar que los problemas sean de tamaño humano.

Pero los milagros exponen la verdad que vivimos en un mundo lleno de fuerzas mucho más grandes que nosotros que obran fuera de nuestro control. Este universo no fue hecho para nosotros, sino para Dios, que también nos hizo para sí mismo. Cuando olvidamos esto, es fácil entrar en pánico.

Es bueno saber la verdad, incluso cuando por un tiempo nos dé miedo. En este caso, hay un verdadero consuelo para nosotros: un Dios grande, santo y amoroso que ha enviado a su único Hijo Jesús para ser nuestro Salvador. Nuestro mundo puede no ser cómodo, pero es infinitamente más seguro porque Jesús ha sufrido, muerto y resucitado por nosotros y nos sostiene firmes en la palma de su mano.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a confiar en ti y en nada más. Amén.

Para reflexionar

1.- ¿Cuándo confiaste en algo que al final terminó siendo falso?

2.- ¿Cuándo descubriste que eso no era confiable?

3.- ¿Por qué crees que Dios es confiable?

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"Al igual que los tesalonicenses, Dios quiere que nos aferremos con fe a sus promesas" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Consuelo ante la incertidumbre" - 06/11/2020

Consuelo ante la incertidumbre

Hermanos, no queremos que ustedes se queden sin saber lo que pasará con los que ya han muerto, ni que se pongan tristes, como los que no tienen esperanza. Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios levantará con Jesús a los que murieron en él. Les decimos esto como una enseñanza del Señor: Nosotros, los que vivimos, los que habremos quedado hasta que el Señor venga, no nos adelantaremos a los que murieron, sino que el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que aún vivamos y hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes, para recibir en el aire al Señor, y así estaremos con el Señor siempre. Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras. 

1 Tesalonicenses 4:13-18

Este año ciertamente quedará grabado en los libros de historia. Con la alteración a la vida que ha traído el coronavirus y con tantas personas que han sido afectadas por él, abundan las preguntas y los miedos. En medio de tanta incertidumbre buscamos certeza, pero la certeza es escasa.

A algo así se refería el apóstol Pablo en su carta a la iglesia de Tesalónica, quienes se preguntaban qué pasaba con quienes habían muerto. Querían algo de certeza, algo de claridad. Si bien estos primeros cristianos fueron “un ejemplo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya”, por sus vidas de devoción a Dios y servicio a los demás (ver 1 Tesalonicenses 1), al igual que muchos de nosotros estaban desconcertados por lo que les pasa a quienes mueren.

Entonces Pablo les da un mensaje para centrarlos en la fe. Él conocía bien la lucha que enfrentaban con la cultura pagana circundante y la oposición que encontraron de muchos judíos. Ambos grupos eran hostiles a la salvación ofrecida gratuitamente a todos a través de la obra de Jesús en la cruz y confirmada en su resurrección. Tantos mensajes contradictorios. Tantas fuerzas opuestas a la gracia de Dios en Jesús. El corazón del apóstol debe haber sufrido por los tesalonicenses. Pablo quería que ellos supieran que Dios se preocupaba por ellos no solo en este mundo, sino también en el venidero. La verdad “que Jesús murió y resucitó”, que Pablo compartió con ellos desde el principio, es la misma verdad que un día encontrará cumplimiento en la propia resurrección de los muertos de los creyentes tesalonicenses.

Buenas noticias, sin duda, pero a veces difíciles de aceptar en un mundo donde recibimos tantos mensajes contradictorios. Al igual que los tesalonicenses, Dios quiere que nos aferremos con fe a sus promesas. Como Pablo escribió a la iglesia en Roma: “¡Que el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en la fe, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo!” (Romanos 15:13).

ORACIÓN: Padre Celestial, da certeza a nuestra fe mientras confiamos en tus promesas eternas. En el nombre de Jesús. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿De qué maneras ha cambiado tu vida debido al coronavirus?

2.- ¿De qué maneras te aferras a Dios cuando los mensajes del mundo que te rodea se oponen a tu fe?

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"Quizás tu mundo se está desmoronando y estás exigiendo saber cómo Dios puede permitir que esto suceda. Después de todo, eres su hijo..." - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Dáselo a Dios" - 03/11/2020

Dáselo a Dios

Señor, ¿cuánto más seguirás viendo esto? ¡Salva mi vida de las garras de estos leones! ¡Es la única vida que tengo! 

Salmo 35:17

Recientemente, un amigo me relató un incidente en el que un hombre perdió a toda su familia en un incendio. Me contó que se puso tan mal, que tuvo que ser sedado. El comentario de mi amigo fue: “Todos se preguntaban cómo Dios podía permitir que sucediera algo así“.

De hecho, habló por muchos. Cuando vemos que suceden cosas malas a nuestro alrededor, nos preguntamos cómo Dios no hizo nada. Cuando un desastre natural produce una gran pérdida de vidas, exigimos saber dónde estaba Dios: ¿por qué no intervino?

El salmista quiere saber lo mismo del Señor. Temiendo por su seguridad personal, parece que sus palabras acusan a Dios de complacencia mientras el enemigo trama su destrucción.

De manera similar a veces, cuando nos encontramos con situaciones desagradables, en nuestra angustia acusamos a Dios de ser complaciente, despreocupado y distante. Quizás en estos momentos te estés haciendo esa misma pregunta. Quizás tu mundo se está desmoronando y estás exigiendo saber cómo Dios puede permitir que esto suceda. Después de todo, eres su hijo: fuiste bautizado en el Nombre del Dios Trino y participas de la Santa Comunión. Entonces, ¿por qué Dios permite que te sucedan cosas tan malas? No sé qué te ha pasado, por qué y tampoco sé cuánto dolor estás experimentando. Pero sí sé esto: en los momentos en que me he enfrentado a situaciones difíciles, siempre he encontrado el consuelo de Dios en el libro de los Salmos.

Es por ello que me gustaría llamar tu atención sobre el Salmo 42, donde su autor lamenta lo malo que le ha sucedido y dice que la gente le pregunta dónde está su Dios. Sus críticas y comentarios indican que creen que si Dios lo amara, todas esas cosas malas no le estarían sucediendo. Sin embargo, y a pesar de todo eso, el salmista se niega a enfocarse en lo malo. En cambio, dice: “¿Por qué te desanimas, alma mía? ¿Por qué te inquietas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún debo alabarlo. ¡Él es mi Dios! ¡Él es mi salvador!” (Salmo 42:11).

Por supuesto que no podemos hacer la vista gorda ante el sufrimiento o fingir que no es real. Pero sí podemos encontrar la ayuda y la fuerza de Dios para seguir adelante. A Él le importamos tanto, que envió a su hijo Jesús a sufrir y morir para darnos esperanza eterna. Parados ante el pesebre, la cruz y la tumba vacía sabemos, sin lugar a dudas, que nuestro Dios nos ama y siempre hará lo mejor para nosotros.

ORACIÓN: Querido Señor, cuando la vida es dolorosa y estoy lleno de dudas ayúdame a recordar que puedo contar contigo. En el nombre de Jesús. Amén.

Tshepo G. Kutumela, LHM Sudáfrica

Para reflexionar:

1.- Cuando estás pasando por tiempos difíciles, ¿a qué o a quién recurres en busca de ayuda?

2.- ¿Cuál es tu pasaje favorito de la Biblia cuando necesitas ser fortalecido y consolado?

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"Cuando Dios nos conoce plenamente podemos sentirnos seguros, porque Él nunca usará eso contra nosotros" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Consuelo en ser conocido" - 16/07/2020

Consuelo en ser conocido

De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues no sabemos qué nos conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Pero el que examina los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios. 

Romanos 8: 26-27

No sé si alguna vez lo has pensado de esta manera, pero hay un cierto consuelo en la bata de hospital. Es reconfortante que un profesional te examine y te diga: “Sí, lo que sientes no está bien, necesitamos hacer algunas pruebas”. Por más aterrorizado que uno esté, al menos ya no está en la tierra de “¿Qué pasa si” o “¿Debería ver a alguien?” o “Tal vez solo estoy imaginando cosas”. Ahora está en manos de médicos que harán todo lo posible para mejorarte. Eres conocido.

De la misma manera hay consuelo en ser conocido por Dios. Es cierto que también puede haber miedo, especialmente si llevamos culpa o vergüenza. Pero hay consuelo, porque al fin podemos relajarnos en las manos de Aquel que nos conoce mejor que nadie, Aquel que nunca será engañado o hará un diagnóstico falso. Él sabe lo que está mal, incluso cuando nosotros no, y es capaz de arreglarlo. Y a pesar de todo nos recibe, nos da la bienvenida, nos ama y nos lleva a sí mismo.

Esto último es lo más importante, ¿no? Es increíblemente doloroso estar expuesto a alguien que no se preocupa por uno, que hasta podría burlarse de uno. Todos hemos tenido esas experiencias, y algunos de nosotros estamos tan profundamente marcados por ellas que nos negamos a visitar a otro médico o hablar con un pastor o con un miembro de la familia. Nos volvemos desconocidos y descuidados, porque tenemos miedo.

Pero con el Señor nunca pasamos desapercibidos. Él es gentil y amable y no nos reprende, incluso cuando sabemos que nuestros problemas son 100% nuestra culpa. Como dice Isaías: “No hará pedazos la caña quebrada, ni apagará la mecha humeante” (Isaías 42:3a). Jesús es la única persona que realmente puede prometernos: “Al que viene a mí, no lo echo fuera” (Juan 6:37b).

Cuando Dios nos conoce plenamente podemos sentirnos seguros, porque Él nunca usará eso contra nosotros. A través de la muerte y resurrección de Jesús, quienes confiamos en Él nos hemos convertido en hijos de Dios. Nos ha traído a confiar en Él para que podamos ser sanados y sanados. Y tenemos la promesa de que el Espíritu Santo ora por nosotros, incluso por todas esas necesidades que son tan profundas que no sabemos lo suficiente como para orar por nosotros mismos. En Él tenemos consuelo todos los que sufrimos y anhelamos ser conocidos por Alguien que nos ama.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a descansar en tu amor. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Quién te conoce mejor?

2.- ¿Cómo les demuestras a los demás que los amarás en toda circunstancia?

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"Y eso es lo que nosotros tenemos: las palabras y promesas de Jesús a las cuales podemos aferrarnos siempre que estemos asustados o tristes. Nunca nos dejará solos" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Consuelo y confianza" - 08/05/2020

Consuelo y confianza

[Dijo Jesús] «No se turbe su corazón. Ustedes creen en Dios; crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos aposentos. Si así no fuera, ya les hubiera dicho. Así que voy a preparar lugar para ustedes. Y si me voy y les preparo lugar, vendré otra vez, y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, también ustedes estén. Y ustedes saben a dónde voy, y saben el camino». Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieran, también conocerían a mi Padre; y desde ahora lo conocen, y lo han visto».

Juan 14:1-7

¿Alguna vez has llevado a un niño pequeño a la guardería o la escuela por primera vez? Si es así, ¿recuerdas cómo se aferraba a ti? No quería que te fueras, y quizás lloraba y lloraba, no importa cuán maravilloso fuera la maestra o cuántos juguetes hubiera. Y tú te esforzabas por asegurarle que estaría bien y que volverías a buscarle, y luego te ibas.

Esto es lo que vemos a Jesús haciendo en Juan 14. Él sabe que está a punto de morir, de dejar este mundo e ir a su Padre en el cielo. Judas ya está yendo a traicionarlo para que los soldados lo arresten. Un día más, y los discípulos estarán aterrorizados y afligidos, pensando que Jesús se ha ido para siempre. Y Jesús sufre por ellos. Y así, como todo padre amoroso, Jesús los tranquiliza hablándoles como tú le hablas a un niño. “Me voy, pero no tengan miedo”, les dice. “Créanme. Voy a preparar las cosas para ustedes y luego volveré y estarán de nuevo conmigo.”

En ese momento los discípulos no lo entendieron. Pero durante los días aterradores por venir, tendrían el recuerdo de las palabras de Jesús para consolarlos. Había prometido regresar, y sabían que siempre cumplía sus promesas.

Y eso es lo que nosotros tenemos: las palabras y promesas de Jesús a las cuales podemos aferrarnos siempre que estemos asustados o tristes. Nunca nos dejará solos. Es cierto que ha ascendido al cielo, pero prometió regresar por nosotros y, mientras tanto, nos ha dado el Espíritu Santo. No nos ha olvidado. Él regresará, tal como lo prometió, y en ese momento habrá un nuevo cielo y una nueva tierra, un lugar preparado para nosotros y todos los hijos de Dios, todos los que lo aman y le pertenecen. Y allí no tendremos más sufrimiento, tristeza, temor o pena. Lo veremos cara a cara y estaremos satisfechos.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a confiar en tus promesas mientras espero que regreses. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Cuál es la parte más difícil para ti acerca de esperar que Jesús regrese?

2.- ¿Cuál es una promesa de la Biblia en la que encuentras consuelo mientras esperas?

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Consuelo en la tristeza_Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones (CPTLN) - Chile. 26112018

Consuelo en la tristeza

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación. (2 Corintios 1:3)

 

 

Hay veces en que necesitamos la ayuda de otros.

 

Para tratar su depresión y encontrar paz para su vida, una persona buscó la ayuda de un psiquiatra a quien le explicó los traumas de su juventud y los fracasos de su vida que tanta angustia y dolor le causaban.

 

Una de las maneras en que el profesional le aconsejó que manejara la tristeza que lo embargaba, fue diciéndole que encarara la vida desde una perspectiva diferente: que disfrutara y se alegrara con las cosas positivas y buenas que le rodeaban.

 

Como sugerencia práctica, le dijo que quizás le ayudaría ir a ver a un comediante que aparentemente era muy bueno para hacer reír a las personas. Grande fue la sorpresa del médico cuando el hombre, luego de dar un gran suspiro, le dijo: “Si el ir a ver a ese comediante me va a hacer feliz, entonces estoy perdido, porque yo soy él”.

 

Al igual que el hombre de nuestra historia, muchas personas viven pretendiendo ser felices, y lo hacen bien, ya que la sociedad no está interesada en escuchar sus quejas. Muchas veces no queremos escuchar los problemas de los demás, porque con los nuestros ya tenemos más que suficiente.

 

Sin embargo, hay alguien que nos conoce muy bien y que nos ama tanto, que no necesitamos esconder de él nuestros problemas ni tristezas. El amor de Dios nos da la fuerza necesaria para recobrarnos de cualquier crisis y nos ayuda a seguir adelante con nuevos ímpetus.

 

En Jesucristo, Dios demostró que no sólo se preocupa por nosotros, sino que también se identifica con nuestros dolores y necesidades. Gracias al sacrificio de Jesús conocemos la compasión perfecta de Dios y su consuelo eterno.

 

Cuando los problemas y las dificultades le agobien recuerde que, con la ayuda de Jesucristo, podemos descansar en él, disfrutar de su consuelo y recibir la fuerza necesaria para vencer nuestras crisis y sufrimientos.

 

ORACIÓN: Padre celestial, ayúdanos a volvernos a ti para todas nuestras necesidades, y a darte gracias por todo lo que nos das. En el nombre de Jesús. Amén.

 

 

Biografía del autor: Esta devoción está basada en un texto escrito por Alexander Jesús Pérez León, de Venezuela.

 

 

 

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