"Jesús ofrece su salvación a aquellos que saben que no tienen nada que ofrecer y todo para recibir" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Libertad para todos" - 12/01/2021

Libertad para todos

Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, y en el día de reposo entró en la sinagoga, como era su costumbre, y se levantó a leer las Escrituras. Se le dio el libro del profeta Isaías, y al abrirlo encontró el texto que dice: «El Espíritu del Señor está sobre mí. Me ha ungido para proclamar buenas noticias a los pobres; me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos, a dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a proclamar el año de la buena voluntad del Señor». 

Lucas 4:16-19

Este pasaje de Lucas describe el día en que Jesús se presentó en la sinagoga de Nazaret. Estaba allí para explicar un plan. Dios lo había puesto allí para deshacer la gran tragedia causada por la desobediencia de la humanidad. Había sido ungido con el poder del Espíritu Santo para ser un Siervo obediente hasta el final de su misión. Las antiguas profecías de bendición, dadas a los patriarcas y profetas, se cumplirían en Él.

La venida de Jesús fue una buena noticia para los que representaban a los sectores menos favorecidos de la sociedad. Eran los que gozaban de menos privilegios. Eran los que, según el judaísmo tradicional, estaban excluidos del Reino. Eran los que tenían poco que perder y todo por ganar. La primera generación de creyentes fue parte de ese sector social. A ellos se les anunciaba ahora un jubileo, un tiempo en el que se cancelaban las deudas y los oprimidos recuperaban su dignidad.

La realidad de la salvación es la misma hoy en día. Sin embargo, todavía hay muchos que se pierden por completo las Buenas Nuevas de Jesucristo. Hay quienes piensan que pueden ver, pero son ciegos; quienes piensan que son ricos, pero están vacíos; y quienes piensan que son libres, pero todavía están atados a los poderes de este mundo. Jesús ofrece su salvación a aquellos que saben que no tienen nada que ofrecer y todo para recibir. Es hermoso ver cuando Dios, a través de la obra redentora de Jesús, restaura las vidas de aquellos que son rechazados a una relación eterna con Él mismo.

ORACIÓN: Padre Celestial, dame un corazón pobre y humilde para recibir el regalo de Tu salvación. Líbrame de mi orgullo y ayúdame a mirar con misericordia a aquellos a quienes amas, compartiendo tu amor a todos quienes me rodean. En el nombre de Jesús. Amén.

Esta devoción se basa en el texto “Buenas noticias para los pobres”, escrito por el Rev. Dr. Antonio Schimpf, profesor del Seminario Concordia en Buenos Aires, Argentina

Para reflexionar:

1.- ¿Cuáles son tus libertades favoritas?

2.- ¿Crees que quienes escucharon a Jesús leer a Isaías se dieron cuenta de que se trataba de Él? ¿Crees que tú te habrías dado cuenta?

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"A los ojos de Jesús, nadie es demasiado pequeño para no ser tenido en cuenta..." - Frase del Devocional de Adviento de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "El Dios de las cosas pequeñas" - 24/12/2020

El Dios de las cosas pequeñas

Por esos días, Augusto César promulgó un edicto en el que ordenaba levantar un censo de todo el mundo. Este primer censo se llevó a cabo cuando Quirino era gobernador de Siria, por lo que todos debían ir a su propio pueblo para inscribirse. Como José era descendiente de David y vivía en Nazaret, que era una ciudad de Galilea, tuvo que ir a Belén, la ciudad de David, que estaba en Judea, para inscribirse junto con María, que estaba desposada con él y se hallaba encinta.

Lucas 2:1-5

Es fácil pasar por alto las cosas pequeñas. El César no tenía idea de lo que estaba sucediendo en la pequeña Judea que habían conquistado. Todo lo que sabía era que quería un registro de impuestos, por lo que ordenó que se hiciera uno. ¿A quién le importaban las insignificantes personas a quienes cargaba con sus impuestos?

Entre ellos había una joven pareja de Nazaret. Ella estaba avanzada en su embarazo, no era un buen momento para viajar. Aun así, obedecieron la orden, como todos los demás. ¿Quién los miraría dos veces?

Dios lo haría. Este fue el nacimiento que Dios eligió para su propio Hijo Jesús: que él experimentara los sacudones producidos por el camino de tierra mientras su madre caminaba o cabalgaba por el largo sendero hacia Belén; que el trabajo de parto de su madre comenzara en el peor momento posible, antes de que tuvieran

un lugar decente donde quedarse; que lo acostaran a dormir en un pesebre en lugar de una cuna. A los ojos de Jesús, nadie es demasiado pequeño para no ser tenido en cuenta, ni tú ni yo. Jesús se hizo pequeño para nosotros, para poder ser nuestro Salvador.

ORACIÓN: Gracias, Señor, por reconocernos, amarnos y salvarnos. Amén.

Para reflexionar:

1.- ¿Qué estás esperando en este momento?

2.- ¿Qué es lo más difícil de tener que esperar?

3.- Cuenta una historia de cómo Dios te ayudó cuando estabas a la espera de algo y te costaba esperar.

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