“Dios nos ama tanto, que nos ofrece ser parte de su vida eterna y resucitada” - cita del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Un muchacho de pueblo" - 11/02/2021

Un muchacho de pueblo

De allí Jesús se fue a su tierra, y sus discípulos lo siguieron. Cuando llegó el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga. Al escuchar a Jesús, muchos se preguntaban admirados: “¿De dónde sabe este todo esto? ¿Qué clase de sabiduría ha recibido? ¿Cómo es que con sus manos puede hacer estos milagros? ¿Acaso no es éste el carpintero, hijo de María y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón? ¿Acaso no están sus hermanas aquí, entre nosotros?”. Y les resultaba muy difícil entenderlo […] y […] se quedó asombrado de la incredulidad de ellos. 

Marcos 6:1-3, 6a

Hay veces en que los conocimientos o sabiduría no sirven mucho o no son tenidos en cuenta. Cuando mi hijo tenía ocho años quise ayudarlo con sus tareas de gramática, pero su respuesta fue: “Tú solo eres mi mamá, pero mi maestra es una maestra de verdad”.

Algo similar le sucedió a Jesús. Los habitantes de Nazaret escucharon su sabiduría y vieron sus milagros, pero nada de eso les fue suficiente. No podían pasar por alto el hecho de que Jesús había crecido con ellos. no era más que un simple muchacho de su pueblo cuya familia todavía vivía entre ellos.

Nosotros también le hacemos esto a Jesús. Mientras Dios esté creando mundos y disparando rayos, lo escuchamos con los ojos bien abiertos. Pero que venga a nuestro mundo como un ser humano como nosotros, ¡eso es diferente!

Sin embargo, ese es el milagro más grande de todos: que Dios nos ame tanto que se rebaje al punto de hacerse hombre para vivir, sufrir y morir en una cruz para convertirnos en su familia. Nos ama tanto, que nos ofrece ser parte de su vida eterna y resucitada.

ORACIÓN: Señor, gracias por rebajarte por mí. Amén.

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez alguien te subestimó porque te conocía demasiado bien?

2.- ¿Te resulta fácil confiar en un extraño en asuntos importantes?

3.- ¿Qué dificulta que las personas que conoces confíen en Jesús?

© Copyright 2021 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

"La sabiduría piadosa, un don del Espíritu Santo que habita en nosotros, nos enseña a mirar al futuro con esperanza en Cristo..." - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Sabiduría de lo alto" - 11/11/2020

Sabiduría de lo alto

Setenta años son los días de nuestra vida; ochenta años llegan a vivir los más robustos. Pero esa fuerza no es más que trabajos y molestias, pues los años pronto pasan, lo mismo que nosotros. ¿Quién conoce la fuerza de tu ira, y hasta qué punto tu enojo debe ser temido? ¡Enséñanos a contar bien nuestros días, para que en el corazón acumulemos sabiduría! 

Salmo 90:10-12

Si bien estas no son palabras muy alentadoras, debemos reconocer que es difícil estar en desacuerdo con el salmista. Algunas personas viven más de 100 años, aunque es raro, y si bien muchos celebran 90 años o más, el salmista observa acertadamente que los años de nuestra vida son 70 u 80. Cualquiera que sea el número de años involucrados, podemos estar de acuerdo en que la duración de una vida no es más que “trabajos y molestias”.

¿Vivimos con temor de la ira y el juicio de Dios? ¿Es esa la fuente de nuestro problema? El salmista está preocupado por eso: “Tienes ante ti nuestras maldades; ¡pones al descubierto nuestros pecados!” (Salmo 90:8). Con él oramos por una comprensión realista de nuestra limitada esperanza de vida, “para que en el corazón acumulemos sabiduría”. Pero, ¿buscamos y seguimos la sabiduría divina revelada en la Palabra de Dios o la del mundo?

La sabiduría del mundo nos dice (como se expresa en la parábola de Jesús): “Ya puede descansar mi alma, pues ahora tengo guardados muchos bienes para muchos años. Ahora, pues, ¡a comer, a beber y a disfrutar!” (Lucas 12:19b). La sabiduría de lo alto nos dice: “Más bien, anímense unos a otros día tras día, mientras se diga ‘Hoy’, para que el engaño del pecado no endurezca a nadie” (Hebreos 3:13). La sabiduría del mundo afirma que el arrepentimiento y la fe son innecesarios y que la cruz es una tontería. ¿Qué puede importar, dice, que un rabino judío fuera crucificado por los romanos hace siglos? La sabiduría de la Palabra responde: “Porque Dios no permitió que el mundo lo conociera mediante la sabiduría, sino que dispuso salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Corintios 1:21). Ante el desprecio del mundo, predicamos con valentía a Jesucristo crucificado (ver 1 Corintios 2:2).

La sabiduría del mundo encuentra la felicidad para hoy y la esperanza para el futuro en actividades egocéntricas, pero como dijo sabiamente Pablo: “Si nuestra esperanza en Cristo fuera únicamente para esta vida, seríamos los más desdichados de todos los hombres” (1 Corintios 15: 9). Esta esperanza es una esperanza mundana y tristemente limitada. La sabiduría piadosa, un don del Espíritu Santo que habita en nosotros, nos enseña a mirar al futuro con esperanza en Cristo, a esperar con confianza el día de su regreso y la resurrección de nuestro cuerpo glorificado (¡y sin edad!). Cada año que el Señor nuestro Dios nos concede, con sabiduría piadosa y con humilde arrepentimiento nos unimos al salmista en agradecimiento: “¡Sácianos de tu misericordia al empezar el día, y todos nuestros días cantaremos y estaremos felices!” ( Salmo 90:14).

ORACIÓN: Señor, a lo largo de nuestros años, ayúdanos por tu Espíritu a crecer en la sabiduría de tu santa Palabra. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Le temes a la vejez? ¿Cómo vives de manera diferente ahora que cuando eras más joven?

2.- ¿Qué haces para acumular sabiduría en tu corazón? ¿Qué significa para ti tener sabiduría en tu corazón?

© Copyright 2020 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

"El clímax de la inteligencia emocional es la sabiduría" - Cita de Mandy Riquelme, psicóloga y educadora - Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile

“El clímax de la inteligencia emocional es la sabiduría”

De acuerdo con la psicóloga y educadora Mandy Riquelme, “el clímax de la inteligencia emocional es la sabiduría”, la cual es mucho más que un equilibrio entre la razón y la emoción.

“El clímax de la inteligencia emocional es la sabiduría. Sin embargo, la sabiduría no es solamente el equilibrio entre la emoción y la razón. Tiene que ver con algo que va más allá, hacia lo espiritual. Es un concepto que habla del hombre y la mujer íntegros, que es capaz de supeditar sus necesidades a los demás, si es necesario; de vivir en la incertidumbre y tolerarla, de entregar al otro lo que requiere y no solamente lo que yo quiero dar”, dijo.

Mandy, que fue la ponente en la charla “Inteligencia emocional” el pasado sábado 3 de octubre de 2020, agregó que la sabiduría “tiene que ver con la justicia, con la capacidad de amar y con la madurez, y hacia allá es que nosotros, como seres humanos, es que debemos caminar en el desarrollo de la inteligencia emocional”.

Además, citando los pasajes bíblicos de Proverbios 1:7 y Santiago 1:5, expresó que, en caso de no poseer sabiduría, “Él (Dios) nos las puede entregar”.

“La sabiduría parte por el temor, por el conocimiento de Dios”, enfatizó.

Separadas

Esta charla fue un evento virtual transmitido conjuntamente y por primera vez por los Centros de Ministerio de Cristo Para Todas Las Naciones Argentina, Uruguay y Chile.

El tema fue muy bien recibido por la audiencia, compuesta por asistentes de los tres países.

Mandy explicó que el término “inteligencia emocional”, que significa saber controlar las emociones propias y reconocerlas en las otras personas, se popularizó a partir de 1995, cuando Daniel Goleman, escritor, periodista y psicólogo, publicó un libro respecto a este tema.

Sin embargo, otros teóricos ya habían hablado acerca de las socioemocionales e inteligencias múltiples, pues a lo largo de la historia la inteligencia y las emociones se habían considerado de manera separada.

“La sociedad ha valorado más el coeficiente intelectual que el emocional, pero este último hoy día vemos que intenta equipararse. ¿Qué es lo que queremos lograr con esta nueva concepción? Queremos que estas funciones que, por un lado, son de índole intelectual, caminen de la mano con estas funciones de tipo afectivo o emocional”, precisó Mandy.

¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional?

Nuestra experta invitada hizo hincapié en la necesidad de desarrollar la inteligencia emocional no solo como adultos, si no también en los niños, pues “las emociones son una herramienta para la vida”.

Por eso, compartió las siguientes recomendaciones generales:

Para los adultos:

  • Autoevaluarse. ¿Cómo te sientes contigo mismo? ¿Puedes pasar un tiempo a solas contigo mismo?
  • Reconocer mis emociones, ponerles nombres. ¿Tengo una pena muy profunda o estoy enojado?
  • Buscar un equilibrio entre mi mente racional y la emocional. Debemos funcionar de una manera integrada. Cuando yo estoy pensando también estoy sintiendo.
  • Ejercitar la escucha activa, tanto personal como de quienes nos rodean.
  • Activar relaciones nutritivas y comunitarias. Cuando estamos sanos queremos estar con personas más sanas.
  • Practicar la empatía y la misericordia, es decir, ponerse en lugar del otro y renunciar a lo mío.
  • Practicar la honestidad.
  • Practicar la perseverancia.

De los padres hacia sus hijos:

  • Construir un vínculo de apego seguro.
  • Establecer un patrón de crianza valórica consistente.
  • Conservar la autoridad de madre o padre. No convertirse en “amigos” de los hijos.
  • Entregar un modelo de madre o padre misericordioso y empático, es decir, no hablar mal de los vecinos, criticar a otros, y no permitir los lenguajes verbal y no verbal irrespetuosos.
  • Pasar tiempo con los hijos.
  • Trabajar de forma progresiva la autonomía vs. la dependencia.
  • Crear situaciones de vida comunitaria amorosa y colaboradora.
  • Permitirles equivocarse, reflexionar sobre ello y animarlos a superarlos.
  • Entregar lo que necesitan y no todo lo que quieren.
  • Impulsarlos a trabajar por lo que quieren y retardarles la gratificación o recompensa.

Si deseas ver todos los puntos desarrollados, te invitamos a ver el video de la charla:

¿Te gustó el artículo? Suscríbete y recibe contenidos como este en tu e-mail:

“Bendíceme con tu sabiduría, claridad de pensamiento y espíritu receptivo. Ayúdame a ver tu voluntad y dame el coraje para hacerlo” - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Oración en tiempos de incertidumbre" - 01/06/2020

Oración en tiempos de incertidumbre

“…Bendito el hombre que confía en mí, que soy el Señor, y que en mí pone su confianza. Ese hombre es como un árbol plantado junto a los arroyos; echa sus raíces junto a las corrientes, y no se da cuenta cuando llega el calor; sus hojas siempre están verdes, y en los años de sequía no se marchita ni deja de dar fruto”.

Jeremías 17:7-8

Y, Señor, ¿qué hacemos ahora? Me has demostrado una y otra vez que me amas y que tienes un plan para mi vida. Quiero seguir tu plan, Señor, porque confío en tu sabiduría y amor mucho más de lo que confío en mí. Pero una espesa niebla se ha asentado en mi mente, oscureciendo tu voluntad y nublándome el pensamiento. Aun así, necesito tomar pronto esta decisión.

Me siento un poco como Abraham: le dijiste que se fuera de su tierra y prometiste bendecirlo, pero había muchos detalles que Abraham no sabía al principio (ver Génesis 12:1-3). Y Abraham se fue sin saber exactamente a dónde, pero confiando en ti para que le mostraras el camino, porque prometiste ir con él. Y porque fue en fe, lo bendijiste (ver Hebreos 11:8-10).

Yo también te miro con fe, confiando en Jesús como mi Señor y Salvador, y en que el Espíritu Santo me guiará (ver Juan 14:16). Con tu promesa de guía, no saber el resultado final no parece tan aterrador cuando tengo en mente tu Palabra (ver Salmo 27; Juan 14:1-27). Dame la fe que confía totalmente en ti, Señor. Me has mostrado los pros y los contras de esta situación, ya que lo hemos hablado juntos en oración, me has dado amigos cristianos con quienes compartir mis sentimientos. Gracias por tu paciente preocupación y sabiduría divina.

Pero ellos solo pueden aconsejar: al final, se trata simplemente de confiar en Ti. Como nos dice el escritor de Proverbios: “Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas” (Proverbios 3: 5-6).

Bendíceme con tu sabiduría, claridad de pensamiento y espíritu receptivo. Ayúdame a ver tu voluntad y dame el coraje para hacerlo. Y solo una cosa más, Señor Jesús: dame tu paz mientras busco tu dirección para mi vida. Necesito sentirme seguro de tu presencia. Gracias por escuchar, Señor, y por tu ayuda.

ORACIÓN: Padre celestial, la vida está llena de contratiempos y cosas que nos dejan ciegos. Entrena nuestros corazones en tu Palabra y mantennos allí, seguros y confiados en Tu guía y protección en nuestras vidas. En el nombre de Jesús. Amén.

The Lutheran Layman, 1978, Jane Fryar.

Para reflexionar:

1.- ¿Cuánto demoras en recurrir a Dios cuando las cosas se vuelven locas?

2.- Avanzar con fe pero sin saber a dónde ir es algo difícil de hacer. ¿Cómo encuentras paciencia para buscar lo que Dios quiere para tu vida?

© Copyright 2020 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

"Dios no nos dio las verdades dichas por su Hijo para que las tergiversemos y las usemos según cómo creemos que debería ser la victoria con Dios" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Viviendo noblemente" - 29/04/2020

Viviendo noblemente

El soportar sufrimientos injustos es digno de elogio, si quien los soporta lo hace por motivos de conciencia delante de Dios. Porque ¿qué mérito hay en soportar malos tratos por hacer algo malo? Pero cuando se sufre por hacer el bien y se aguanta el castigo, entonces sí es meritorio ante Dios.

Y ustedes fueron llamados para esto. Porque también Cristo sufrió por nosotros, con lo que nos dio un ejemplo para que sigamos sus pasos.

Cristo no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca. Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando sufría, no amenazaba, sino que remitía su causa al que juzga con justicia.

Él mismo llevó en su cuerpo nuestros pecados al madero, para que nosotros, muertos ya al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados. Porque ustedes eran como ovejas descarriadas, pero ahora se han vuelto al Pastor que cuida de sus vidas.

1 Pedro 2:19-25

Es fácil olvidar que la mayoría de los libros de la Biblia fueron escritos por sus propios protagonistas. Los apóstoles escribieron viviendo en un mundo que, en su mayor parte, no simpatizaba para nada con su mensaje. Esa extraña secta de Jesús, vilipendiada por los judíos, incomprendida y oprimida por los romanos y burlada por los griegos, no era bien vista por nadie. Y el mensaje que compartían, que incluía soportar el sufrimiento y los castigos físicos, ciertamente no era el más apropiado para ganar conversos para su causa.

¿Cómo podía ser noble el mantenerse firme ante el ridículo injusto o el soportar la persecución? ¿Acaso no debemos reaccionar contra estas cosas, haciéndole frente al opresor? Después de todo, el Salvador ya sufrió suficiente. ¡Dios sabe que sufrió suficiente! ¿Cuándo podremos derribar a los que se burlan de Dios y nos rebajan por nuestra fe? ¿Cuándo es suficiente?

Podríamos pensar que ya hace mucho tiempo que fue suficiente, pero esa no es la forma en que Dios obra, ¿verdad? Dios no nos dio las verdades dichas por su Hijo para que las tergiversemos y las usemos según cómo creemos que debería ser la victoria con Dios.

No, los caminos de Dios son totalmente diferentes de los nuestros, ¡y por eso le damos gracias!

Pablo, el colega de Pedro, lo dijo bien: “Porque Dios no permitió que el mundo lo conociera mediante la sabiduría, sino que dispuso salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Los judíos piden señales, y los griegos van tras la sabiduría, pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que para los judíos es ciertamente un tropezadero, y para los no judíos una locura, pero para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres” (1 Corintios 1: 21-25).

ORACIÓN: Padre celestial, danos tu Espíritu Santo para levantarnos bajo la tensión de la vida para que podamos vivir como tu pueblo. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo reaccionas cuando alguien te ofende?

2.- ¿Cómo puede Dios ayudarnos a superar las reacciones negativas?

© Copyright 2020 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

La sabia ayuda que necesitamos - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 21/12/2019

La sabia ayuda que necesitamos

José, su marido, era un hombre justo y quiso dejarla secretamente, pues no quería denigrarla. Mientras José reflexionaba al respecto, un ángel del Señor se le apareció en sueños.

Mateo 1:19-20a

Muchas veces deseo que Dios me hable desde lo alto. Que abra los cielos, grite (o susurre) un poco de guía. O que me envíe un ángel, una carta o un mensaje de texto. Cualquier cosa sería buena, porque simplemente no sé qué hacer.

Pero, por supuesto, Dios generalmente no hace eso. Los ángeles no han venido a despertarme ninguna noche; al menos, no me di cuenta. En cambio, nos queda hacer lo que hizo José: permanecer despiertos, “reflexionando al respecto” con la mejor sabiduría que tenemos disponible. Tenemos que averiguar qué hacer.

¡Pero la buena noticia es que no tenemos que “reflexionar al respecto” por nuestra cuenta! La mayoría de nosotros somos dolorosamente conscientes de los límites de nuestra propia sabiduría. Sin embargo, tenemos un recurso mejor para confiar. El apóstol Pablo dice: “Cristo es poder de Dios, y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24b).

Santiago también nos dice esto: “Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche” (Santiago 1:5).

Podemos pedir la ayuda que necesitamos. Podemos pedir por cualquier cosa, incluso por una situación aparentemente tan desordenada como la de José, quien pensó que su futura esposa lo había engañado. Dios no nos juzgará por estar en esa situación. Él no dirá: “Mira, si me hubieras escuchado, ¡no necesitarías pedir ayuda!”.

Jesús no es así. No. Él nos escucha cuando estamos en problemas y lloramos, y nos da la ayuda del Espíritu Santo para tomar decisiones, incluso las terriblemente difíciles. Después de todo, él sabe cómo son nuestras vidas. ¿Acaso no se convirtió en un ser humano como nosotros para sufrir, morir y resucitar por nuestro bien?

ORACIÓN: Señor, cuando estoy en problemas, ayúdame a buscar tu ayuda. Gracias por escucharme siempre. En el nombre de Jesús. Amén.

Para reflexionar:

1.- Cuando necesitas ayuda, ¿es Dios tu primer recurso, o el último?

2. ¿Cuándo te ha ayudado Dios a tomar una decisión difícil?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Editado por CPTLN – Chile / MGH

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Amando a Dios con toda nuestra mente - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 18/10/2019

Amando a Dios con toda nuestra mente

(Jesús dijo) “Y el amo elogió al mal mayordomo por haber actuado con tanta sagacidad…”

Lucas 16:8

La parábola del mayordomo deshonesto nos muestra a un hombre que está a punto de ser despedido porque el hombre rico para quien trabaja se enteró de que está haciendo un mal trabajo. Este es generalmente el momento en que los guardias de seguridad aparecen en la escena y escoltan al empleado fuera de las instalaciones, ¿verdad? Pero eso no sucede en esta historia. Para su sorpresa, el hombre rico le da uno o dos días para ordenar sus expedientes y, efectivamente, el mayordomo encuentra una manera de amortiguar su propia caída.

Con la autoridad que aún le quedaba, el mayordomo llamó a todos los que le debían dinero a su jefe. Entonces rebajó drásticamente sus deudas y ellos se fueron agradecidos. Lo más probable es que no tenían idea de lo que realmente estaba sucediendo ¡Seguramente pensaron que el hombre rico estaba de muy buen humor ese día y por eso había ordenado tal rebaja!

Y, por supuesto, una vez que el hombre rico se enteró de las rebajas, ya era demasiado tarde para hacer algo al respecto. Indudablemente, toda la aldea lo alababa por su generosidad. Intentar revertir la condonación de la deuda habría sido una pesadilla de relaciones públicas. Así que el mayordomo deshonesto escapó del destino que le esperaba, al menos por un tiempo. Sin duda se hizo popular, al menos mientras duró la gratitud de los deudores. Y el jefe tuvo que admirar su astucia.

Es una historia interesante, cierto. Pero, ¿por qué la contaría Jesús? ¿Qué podemos aprender de ella?

En este mayordomo solo vemos algo bueno: la gran velocidad con que enfrentó la realidad de su situación, examinó cuáles eran sus opciones y se le ocurrió un plan para salvar su pellejo. En otras palabras, el hombre tenía cerebro, y lo usaba bien. No perdió el tiempo dando vueltas, pensando en el pasado. Se le ocurrió un plan viable y lo implementó de manera brillante.

Tristemente, como dijo Jesús, “en el trato con sus semejantes los hijos de este mundo son más sagaces que los hijos de la luz” (Lucas 16: 8b). ¿Con qué frecuencia has visto desastres en la iglesia que pudieron haberse evitado usando el sentido común? ¿Con qué frecuencia se desperdician recursos, se ofende a las personas o se realizan grandes cantidades de trabajo, solo para tener que volver a hacerlo todo, porque nadie pensó en todas las consecuencias posibles?

Los cristianos a menudo disculpamos este tipo de comportamiento porque pensamos que las personas “tenían buenas intenciones”. Eso puede ser cierto, pero estamos llamados a amar al Señor nuestro Dios con todo nuestro corazón, y con toda nuestra alma, y con toda nuestra mente (Mateo 22: 37b). Jesús no era un tonto; no habría sobrevivido para ir a la cruz en el momento elegido por Dios si no hubiera tenido el sentido común de saber exactamente cómo lidiar con las autoridades antagónicas como Herodes y los sumos sacerdotes.

Pablo nos recuerda que Jesús no es solo el amor de Dios, sino la sabiduría de Dios para nosotros. Él es la luz de nuestras mentes y corazones. Sigamos a Jesús, nuestra sabiduría, con corazones sinceros y mentes claras, confiando que en Él nos mostrará el camino.

ORACIÓN: Querido Señor, abre mi mente para entender tu voluntad. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Crees que a Dios le importa nuestro pensamiento y sentido común? ¿Por qué sí o por qué no?
2.- ¿Cómo sirves al Señor con tu mente?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones


Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Confianza humilde - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 01102019

Confianza humilde

Señor, mi corazón no es vanidoso, ni son altaneros mis ojos; no busco realizar grandes proezas, ni hazañas que excedan a mis fuerzas. Me porto con mesura y en sosiego, como un niño recién amamantado; ¡soy como un niño recién amamantado que está en brazos de su madre! Israel, ¡confía en el Señor desde ahora y para siempre!

Salmo 131

Los discípulos le hicieron a Jesús una pregunta sobre un tema que a menudo discutían entre ellos y que Jesús ya había discutido con ellos en más de una ocasión: “¿Quién es el más grande en el reino de los cielos?” (Mateo 18:1b).

Esta vez, el Señor presentó su lección de una manera diferente. Llamó a un niño y les dijo a sus vanidosos seguidores: “De cierto les digo, que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humilla como este niño es el mayor en el reino de los cielos” (Mateo 18:3-4).

No sabemos la respuesta de los discípulos a la lección. Dado que en la noche en que Jesús fue traicionado volverían a discutir entre ellos cuál de ellos era el más grande, lo más probable es que aún no habían comprendido completamente el concepto de humildad (y, si somos honestos, debemos admitir que es un concepto difícil para todos nosotros). Tampoco sabemos lo que pensó el niño de la lección, pero el Salmo 131 bien podría ser su oración, porque es la oración de todo hijo humilde de Dios. No es un pedido (¡o una demanda!) de grandeza, sino una oración de satisfacción y paz.

A veces podemos sentirnos tentados a tratar de ver más allá del velo de majestad que oculta la sabiduría de nuestro Padre Celestial de nuestra razón humana. Entonces, en humildad arrepentida oramos: “Ni son altaneros mis ojos”, sabiendo que los caminos de Dios no son nuestros caminos y que sus pensamientos no son nuestros pensamientos.

Para los hijos de Dios, este salmo es una humilde oración de confianza en nuestro Padre. Nuestra sabiduría, y toda la sabiduría del mundo, falla y cae ante Cristo crucificado quien es “es poder de Dios, y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24b).

Para salvarnos, Dios eligió actuar en la debilidad y humildad de un bebé en un pesebre, en una víctima inocente clavada en una cruz.

Con humilde confianza reconocemos su sabiduría, la sabiduría que el mundo considera tontería.

Por fe lo sabemos mejor. Nos arrepentimos de nuestros tontos intentos de buscar la grandeza en el Reino.

Con humilde confianza descansamos en el perdón y el cuidado amoroso de nuestro Padre Celestial y, al hacerlo, nuestras almas se portan con mesura.

ORACIÓN: Padre celestial, perdónanos cuando caemos en altanera tentación de juzgar tu voluntad de acuerdo con nuestra razón humana. Enséñanos a confiar humildemente en tu sabiduría en todas las cosas. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Crees que tu vanidad se interpone en tu servicio a los demás?

2.- ¿Buscas momentos tranquilos para estar con Dios en pensamiento o meditación?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Vanidad vs. sabiduría

Vanidad vs. sabiduría

¡Vanidad de vanidades! ¡Vanidad de vanidades! ¡Todo es vanidad! —Palabras del Predicador…
Yo soy el Predicador, y reiné sobre Israel en Jerusalén. Me entregué de corazón a investigar y a estudiar minuciosamente todo lo que se hace bajo el cielo. Este penoso trabajo nos lo ha dado Dios, para que nos ocupemos de él. Por lo tanto, escudriñé todo lo que se hace bajo el sol, y pude darme cuenta de que todo es vanidad y aflicción de espíritu…
Aborrecí también el haber trabajado tanto bajo el sol, pues todo lo que hice tendré que dejárselo a otro que vendrá después de mí.
¿Y cómo saber si será sabio o necio el que se quedará con todos mis trabajos y afanes, a los que tanto trabajo y sabiduría dediqué bajo el sol? ¡También esto es vanidad!
El desánimo volvió a dominar mi corazón al ver todos mis afanes y trabajos, a los que tanta sabiduría dediqué bajo el sol.
¿Tiene uno que dedicar sabiduría, conocimientos y rectitud, para luego dejarle el fruto de su trabajo a quien nunca se lo ganó? ¡Eso también es vanidad, y un mal muy grande!
¿Qué saca uno de tanto trabajar y fatigarse y afanarse bajo el sol?
¡Todo el tiempo es de dolores, trabajos y molestias! ¡Ni siquiera de noche encuentra uno reposo! ¡Y esto es también vanidad!

Eclesiastés 1:2, 12-14; 2:18-23

En el libro de Eclesiastés, Salomón convierte su gran sabiduría en considerar la vida humana “bajo el sol”, en la vida todos los días, buscándole significado y valor a las cosas que hacemos. Pero se decepciona. No importa lo que hagamos, eventualmente morimos y el fruto de todo el arduo trabajo será disfrutado por otro. A esto lo llama vanidad.

Salomón tiene razón, ¿no es cierto? Lo vemos todos los días. Alguien invierte años en un negocio que de golpe desaparece durante una recesión. O dedica su vida a cuidar de su familia, para perderla en un horrible accidente.

Un joven estudia durante veinte años y se encuentra con que no hay sueldo que alcance para pagar las cuentas. Incluso la vida más feliz termina con la muerte. Esto lleva a Salomón a la desesperación: “¡Vanidad de vanidades!”, dice, “¡Todo es vanidad!”. Nada dura para siempre, nada vale la pena; Salomón no tiene una buena respuesta para todo esto.

Pero Dios sí. Ante la falta de sentido de la vida humana Dios envía a Jesucristo, quien viene a nuestro mundo como Rey y Salvador y nos llama al reino de Dios.

Con su muerte y resurrección, Jesús destruye el poder de la muerte. Ahora tenemos un futuro que esperar. Como dice Pablo: “Si nuestra esperanza en Cristo fuera únicamente para esta vida, seríamos los más desdichados de todos los hombres; pero el hecho es que Cristo ha resucitado de entre los muertos, como primicias de los que murieron… Pues así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: en primer lugar, Cristo; y después, cuando Cristo venga, los que son de él. Entonces vendrá el fin, cuando él entregue el reino al Dios y Padre… Porque es necesario que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies, y el último enemigo que será destruido es la muerte” (ver 1 Corintios 15:19-26).

ORACIÓN: Padre, ayúdame a retener la esperanza en Jesucristo, tu Hijo. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- La mayoría de nosotros tendemos a preocuparnos. ¿Qué crees que logras con preocuparte?

2.- ¿Cómo puedes hacer para ocuparte en vez de preocuparte?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones


Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

oración-de-su-agrado-devocional-24102018-cristo-para-todas-las-naciones-chile-foto-de-mujer-en-protesta-con-megáfono

Oración de su agrado

Ante todo, exhorto a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo y en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador. 1 Timoteo 2:1-3

 

La mayoría de los grupos que van al Congreso del Estado de Missouri son manifestantes disgustados por alguna decisión tomada por el mismo, o representantes de organizaciones activistas que están en contra de alguna propuesta de ley.

Pero esta vez fue distinto. El grupo que se presentó al Capitolio no estaba tratando de persuadir a los legisladores a que votaran a favor de sus causas, sino que abogaban por los legisladores delante de Dios.

Liderados por Anne Graham Lotz, la hija de Billy Graham, este grupo de cristianos le pedía al Señor que les diera sabiduría a los legisladores para poder resolver el déficit proyectado de $500 millones de dólares en el presupuesto del estado.

Vale aclarar que estos “oradores” no estaban tratando de persuadir a los legisladores de cómo invertir el dinero. Como dijo Anne Graham: “A mí me cuesta manejar hasta mi propio presupuesto, pero sé que Dios puede hacerlo, sé que él puede mostrarnos cómo resolver nuestros problemas”.

Me gusta esa actitud, porque generalmente lo único que escuchamos son críticas y quejas contra nuestro gobierno y nuestros líderes, y no es así como el Señor quiere que los tratemos.

Fijémonos nuevamente en el texto bíblico para la devoción de hoy, donde Dios dice que quiere que hagamos plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos a quienes él ha puesto en autoridad sobre nosotros.

Me pregunto cuántas cosas cambiarían si los cristianos a través del mundo diariamente presentaran a sus líderes ante el trono de Dios… y lo hicieran con bendiciones y no con maldiciones.

Esa es la razón por la cual hoy oramos por aquéllos a quienes Dios ha encargado la tarea de liderar.

ORACIÓN: Señor, te pido que guíes y guardes a quienes tú has puesto en posición de autoridad. Otorga a estos líderes de la iglesia y estado una gran sabiduría y dirección. Permite que superen su naturaleza pecadora y que caminen sin desviarse por el camino de tu aprobación. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

 

Originalmente publicado en Paraelcamino.com

© Copyright 2018 Cristo Para Todas Las Naciones