"El amor requiere que tengamos paciencia con aquellos que son más débiles y que todavía no ven las cosas con claridad" - Cita del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Preocuparse por los demás" - 11/02/2021

Preocuparse por los demás

En cuanto a lo que se ofrece a los ídolos, es cierto que todos sabemos algo de eso. El conocimiento envanece, pero el amor edifica […]. Sabemos que un ídolo no tiene valor alguno en este mundo, y que solamente hay un Dios […]. Pero no todos tienen este conocimiento […]. Tengan cuidado de que esa libertad que ustedes tienen no se convierta en motivo de tropiezo para los que son débiles. Porque si a ti, que tienes conocimiento, te ve sentado a la mesa, en un lugar de ídolos, alguien cuya conciencia es débil, ¿acaso no se sentirá estimulado a comer de lo que se ofrece a los ídolos? En tal caso, ese hermano débil, por quien Cristo murió, se perderá por causa de tu conocimiento. Y así, al pecar ustedes contra los hermanos y herir su débil conciencia, pecan contra Cristo. Por lo tanto, si la comida es motivo de que mi hermano caiga, jamás comeré carne, para no poner a mi hermano en peligro de caer.

1 Corintios 8:1, 4b, 7a, 9-13

Mi esposo y yo visitamos una vez a una familia vietnamita. Por costumbre, estaban obligados a ofrecernos comida, pero no había nada en la casa que no requiriera una larga cocción. Entonces la madre se acercó al pequeño santuario familiar en la pared, tomó uno de los mangos de sacrificio, lo cortó en rodajas y nos lo ofreció.

¿Qué debíamos hacer? Por un lado, era algo que se había utilizado en la adoración de ídolos. Por otro, no queríamos ofender a la familia negándonos a comerlo. Afortunadamente, ambos recordamos esta parte de la Biblia. Mi esposo Chau y yo nos miramos, dijimos “San Pablo” al unísono y comenzamos a masticar el mango. A la señora le agradó que tuviéramos buenos modales, y eso nos permitió entablar una amistad y hablar con ella sobre Jesús.

El mismo principio a la inversa surgió en una fiesta posterior. Por una larga costumbre, solo los hombres bebían alcohol en público; las mujeres bebían té o refrescos. Pero yo no soy vietnamita. Por eso, en las fiestas, nuestros anfitriones me ofrecían cerveza y refrescos; ¿cuál debería elegir?

Podría haber ido con cerveza; tengo derecho a beber lo que quiera. Pero Dios no nos envió para ofender a los demás por hacer valer nuestros derechos, sino a compartir el amor y la salvación de Jesús. Así que elegí la gaseosa y se sintieron cómodos y pudieron escuchar. Sus necesidades eran más importantes que mis derechos.

Esto es lo que Pablo nos está enseñando: prestar atención a las necesidades de los demás, incluso si pensamos que están equivocados, y estar dispuestos a sacrificarnos cuando sea necesario para compartir el amor de Jesucristo. Entonces, ¿qué pasa si están equivocados sobre el vegetarianismo o la política, o si es moral fumar? Esas cosas no son lo suficientemente importantes como para destruir la fe de alguien. El amor requiere que tengamos paciencia con aquellos que son más débiles y que todavía no ven las cosas con claridad, y que los tratemos con el mismo amor que Jesús ha tenido por nosotros.

Porque eso es lo que Él ha hecho por nosotros, ¿no es así? Jesús vino a nosotros en nuestra oscuridad e ignorancia, y nos salvó. Él dio su vida por nosotros y nos hizo hijos de Dios mediante su muerte y resurrección. No esperó hasta que “nos portáramos bien”. Nos encontró donde estábamos. Y luego, con amor, nos llevó a sí mismo.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a amar a los demás como tú me amas a mí. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez has renunciado a tus derechos para mostrar amor a otra persona?

2.- ¿A qué derechos renunció Jesús para hacerte suyo?

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“Él es el único que nunca desaparecerá, que nunca nos defraudará ni nos dejará” - Cita del devocional cristiano de hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Desapareciendo" - 04/02/2021

Desapareciendo

Pero quiero decirles, hermanos, que el tiempo se acorta; por lo tanto, el que tiene esposa debe vivir como si no la tuviera; el que llora, como si no llorara; el que se alegra, como si no se alegrara; el que compra, como si no tuviera nada; y el que disfruta de este mundo, como si no lo disfrutara; porque el mundo que conocemos está por desaparecer.

1 Corintios 7:29-31

Tengo una confesión que hacer: no he revisado mi cuenta de jubilación desde que la bolsa de valores se cayó al comienzo de la pandemia. Tampoco tengo la intención de hacerlo; no hasta que haya pasado el tiempo suficiente para que las cosas comiencen a recuperarse, para no entrar en pánico cuando vea cuánto he perdido. Es la primera vez en mi vida que tengo una cuenta de jubilación y no quiero convertirla en un ídolo y construir mi confianza y esperanza en el futuro en algo que, como todos sabemos ahora, puede desaparecer.

A eso se refiere Pablo cuando nos dice que vivamos como si no tuviéramos todas las cosas que tenemos. Buenas o malas, todas esas cosas desaparecerán. Incluso el matrimonio más largo llega a su fin; el dinero, los bienes, la salud, el placer, y hasta el dolor no dura para siempre. Un día, todas esas cosas desaparecerán. No es seguro confiarles todo nuestro corazón, como lo hacemos con Jesucristo.

Él es el único que nunca desaparecerá, que nunca nos defraudará ni nos dejará. Él es Aquel que murió por nosotros una vez para rescatarnos del poder de la muerte y llevarnos al reino eterno de Dios. Y ahora que ha resucitado de entre los muertos, no debemos temer que alguna vez lo perdamos. Él está con nosotros para siempre y nosotros estaremos con Él para siempre, compartiendo la misma vida eterna que Él tiene, porque confiamos en Él. Somos suyos y Él es nuestro, y eso nunca pasará.

ORACIÓN: Señor, todo lo que me rodea está desapareciendo. Ayúdame a aferrarme a ti, que eres el único que nunca desaparecerá. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo encuentras esperanza y ayuda en Dios cuando sufres una pérdida?

2.- ¿Qué está guardando Dios para ti que nunca desaparecerá?

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"Jesús rompió los lazos que nos mantenían esclavizados al mal, nos rescató con su propia vida y nos ofrece ahora la oportunidad de regresar a Dios" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Ya no somos más esclavos" - 15/01/2021

Ya no somos más esclavos

Todo me está permitido, pero no todo me conviene. Todo me está permitido, pero no permitiré que nada me domine (…) ¿Acaso ignoran que el cuerpo de ustedes es templo del Espíritu Santo, que está en ustedes, y que recibieron de parte de Dios, y que ustedes no son dueños de sí mismos? Porque ustedes han sido comprados; el precio de ustedes ya ha sido pagado. Por lo tanto, den gloria a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios. 

1 Corintios 6:12, 19-20

Pablo está lidiando con un problema común: cuando confundimos permiso con libertad. Tener permiso es creer que podemos hacer lo que queramos, satisfacer cada impulso. Pero la libertad implica un cierto control, ya sea autocontrol o control de otra persona. Y eso es lo que Dios nos ofrece.

Esto lo podemos ver en cada área de nuestra vida. Cuando le enseñamos a un niño a cocinar le damos reglas e instrucciones que por lo general no incluyen un cuchillo y una cocina. Sin esas reglas, nunca tendrá la libertad de hacer tacos, costillas o la cena de Navidad; solo podrá hacer un lío (¡y tal vez una visita al hospital!).

De la misma manera, cuando uno aprende a conducir memoriza las reglas de tráfico y luego pasa un examen. Solo entonces podemos conducir libremente a la playa, a la casa de un amigo o incluso al supermercado. El control es lo que hace posible la verdadera libertad.

Cuando se trata de nuestra vida personal, tratar de vivir completamente libre de todo control es un desastre garantizado. Lo vemos a nuestro alrededor: vidas arruinadas por adicciones, relaciones rotas, roces con la ley, oportunidades perdidas. Pablo llama a eso ser esclavo del pecado y rebelde contra Dios. Es cierto que en eso hay una especie de “libertad”, pero es una libertad que nadie en su sano juicio querría. Es una libertad ser infeliz y afligido, probar placer tras placer, nunca estar satisfecho, pasar la vida buscando no se sabe qué, hasta que morimos y todo está perdido. ¿Quién quiere esa libertad?

Contra eso, Jesús nos ofrece verdadera libertad. Con su sufrimiento, muerte y resurrección, Jesús rompió los lazos que nos mantenían esclavizados al mal, nos rescató con su propia vida y nos ofrece ahora la oportunidad de regresar a Dios, ya no como esclavos, sino como hijos libres y amados. Es la libertad de llegar a ser todo lo que Dios soñó cuando nos creó para vivir con la fuerza, el gozo y la paz profunda de los hijos de Dios. Es la libertad de hacer el bien, no porque alguien nos obligue a hacerlo, sino porque queremos hacerlo, porque eso nos hace felices a nosotros y a Dios. Es la libertad de ser verdaderamente humano. La oferta de Jesús está abierta: todo lo que tenemos que hacer es recibirla.

ORACIÓN: Querido Señor, quiero vivir como tu hijo libre. Dame la ayuda de tu Espíritu Santo. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Qué cosas te impiden vivir en la libertad de Dios?

2.- ¿Cómo saben los demás que vives en la libertad de Dios?

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Editado por CPTLN – Chile / MGH

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"Lenta pero constante, la comunión de los creyentes en todo el mundo crece a medida que el toque milagroso de Dios transforma vidas de oscuridad en hijos de la luz" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "El ladrón de Dios" - 13/11/2020

El ladrón de Dios

En cuanto a los tiempos y las ocasiones, no hace falta, hermanos míos, que yo les escriba. 

Ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como ladrón en la noche. De repente, cuando la gente diga: «Paz y seguridad», les sobrevendrá la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores, y no escaparán. Pero ustedes, hermanos, no viven en tinieblas, como para que ese día los sorprenda como un ladrón, sino que todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día. 

No somos de la noche ni de la oscuridad, así que no durmamos como los demás, sino mantengámonos atentos y sobrios. Los que duermen, de noche duermen; los que se embriagan, de noche se embriagan; pero nosotros, los que somos del día, debemos ser sobrios, ya que nos hemos revestido de la coraza de la fe y del amor, y tenemos como casco la esperanza de la salvación. 

Dios no nos ha puesto para sufrir el castigo, sino para alcanzar la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que, despiertos o dormidos, vivamos unidos a él. Por lo tanto, anímense y edifíquense unos a otros, como en efecto ya lo hacen. 

1 Tesalonicenses 5:1-11

Las Escrituras a menudo hablan de la obra de Dios con un elemento de sorpresa. Dios hace las cosas en su propio tiempo y términos, sin tener en cuenta nuestros tiempos o conveniencia. Sin embargo, quiere que estemos atentos a las cosas que vendrán, como su futura venida, y sobre todo, que estemos preparados para ello.

Con respecto a esto, el apóstol Pablo sintió que los tesalonicenses estaban en buena forma. Sabían que el regreso de Jesús podría llegar “como ladrón en la noche”, sin importar cómo fuera el mundo a su alrededor o lo que la gente estuviera diciendo. A ellos, el regreso de Jesús no los tomaría desprevenidos, no los iba a sorprender. Si el amado ladrón de Dios entraba en su casa, sin importar la hora, estarían listos. Jesús los encontraría preparados.

Mientras esperamos a nuestro Salvador, vamos viendo la obra de Dios a medida que su Palabra se va abriendo camino en la vida de las personas en todo el mundo. Algunos lo encuentran por primera vez; otros están echando un segundo vistazo y descubren que sus vidas están cambiando a medida que el Espíritu de Dios los lleva al arrepentimiento, creando sed de las aguas vivas que solo Jesús puede proveer (ver Juan 7:37-39).

Lenta pero constante, la comunión de los creyentes en todo el mundo crece a medida que el toque milagroso de Dios transforma vidas de oscuridad en hijos de la luz. “Dios no nos ha puesto para sufrir el castigo, sino para alcanzar la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que, despiertos o dormidos, vivamos unidos a él.”

El ladrón está viniendo. Estemos listos para cuando llegue.

ORACIÓN: Padre Celestial, gracias por tu paciencia y misericordia al salvarnos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Por qué crees que las Escrituras usan el ejemplo de estar borrachos para quienes no están listos para el regreso de Jesús?

2.- ¿Cómo te mantienes preparado para la llegada repentina de Jesús? ¿Algún consejo que puedas compartir?

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Foto de imagen principal: Marko Obrvan – Pexels

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"La sabiduría piadosa, un don del Espíritu Santo que habita en nosotros, nos enseña a mirar al futuro con esperanza en Cristo..." - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Sabiduría de lo alto" - 11/11/2020

Sabiduría de lo alto

Setenta años son los días de nuestra vida; ochenta años llegan a vivir los más robustos. Pero esa fuerza no es más que trabajos y molestias, pues los años pronto pasan, lo mismo que nosotros. ¿Quién conoce la fuerza de tu ira, y hasta qué punto tu enojo debe ser temido? ¡Enséñanos a contar bien nuestros días, para que en el corazón acumulemos sabiduría! 

Salmo 90:10-12

Si bien estas no son palabras muy alentadoras, debemos reconocer que es difícil estar en desacuerdo con el salmista. Algunas personas viven más de 100 años, aunque es raro, y si bien muchos celebran 90 años o más, el salmista observa acertadamente que los años de nuestra vida son 70 u 80. Cualquiera que sea el número de años involucrados, podemos estar de acuerdo en que la duración de una vida no es más que “trabajos y molestias”.

¿Vivimos con temor de la ira y el juicio de Dios? ¿Es esa la fuente de nuestro problema? El salmista está preocupado por eso: “Tienes ante ti nuestras maldades; ¡pones al descubierto nuestros pecados!” (Salmo 90:8). Con él oramos por una comprensión realista de nuestra limitada esperanza de vida, “para que en el corazón acumulemos sabiduría”. Pero, ¿buscamos y seguimos la sabiduría divina revelada en la Palabra de Dios o la del mundo?

La sabiduría del mundo nos dice (como se expresa en la parábola de Jesús): “Ya puede descansar mi alma, pues ahora tengo guardados muchos bienes para muchos años. Ahora, pues, ¡a comer, a beber y a disfrutar!” (Lucas 12:19b). La sabiduría de lo alto nos dice: “Más bien, anímense unos a otros día tras día, mientras se diga ‘Hoy’, para que el engaño del pecado no endurezca a nadie” (Hebreos 3:13). La sabiduría del mundo afirma que el arrepentimiento y la fe son innecesarios y que la cruz es una tontería. ¿Qué puede importar, dice, que un rabino judío fuera crucificado por los romanos hace siglos? La sabiduría de la Palabra responde: “Porque Dios no permitió que el mundo lo conociera mediante la sabiduría, sino que dispuso salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Corintios 1:21). Ante el desprecio del mundo, predicamos con valentía a Jesucristo crucificado (ver 1 Corintios 2:2).

La sabiduría del mundo encuentra la felicidad para hoy y la esperanza para el futuro en actividades egocéntricas, pero como dijo sabiamente Pablo: “Si nuestra esperanza en Cristo fuera únicamente para esta vida, seríamos los más desdichados de todos los hombres” (1 Corintios 15: 9). Esta esperanza es una esperanza mundana y tristemente limitada. La sabiduría piadosa, un don del Espíritu Santo que habita en nosotros, nos enseña a mirar al futuro con esperanza en Cristo, a esperar con confianza el día de su regreso y la resurrección de nuestro cuerpo glorificado (¡y sin edad!). Cada año que el Señor nuestro Dios nos concede, con sabiduría piadosa y con humilde arrepentimiento nos unimos al salmista en agradecimiento: “¡Sácianos de tu misericordia al empezar el día, y todos nuestros días cantaremos y estaremos felices!” ( Salmo 90:14).

ORACIÓN: Señor, a lo largo de nuestros años, ayúdanos por tu Espíritu a crecer en la sabiduría de tu santa Palabra. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Le temes a la vejez? ¿Cómo vives de manera diferente ahora que cuando eras más joven?

2.- ¿Qué haces para acumular sabiduría en tu corazón? ¿Qué significa para ti tener sabiduría en tu corazón?

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"Al igual que los tesalonicenses, Dios quiere que nos aferremos con fe a sus promesas" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Consuelo ante la incertidumbre" - 06/11/2020

Consuelo ante la incertidumbre

Hermanos, no queremos que ustedes se queden sin saber lo que pasará con los que ya han muerto, ni que se pongan tristes, como los que no tienen esperanza. Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios levantará con Jesús a los que murieron en él. Les decimos esto como una enseñanza del Señor: Nosotros, los que vivimos, los que habremos quedado hasta que el Señor venga, no nos adelantaremos a los que murieron, sino que el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que aún vivamos y hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes, para recibir en el aire al Señor, y así estaremos con el Señor siempre. Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras. 

1 Tesalonicenses 4:13-18

Este año ciertamente quedará grabado en los libros de historia. Con la alteración a la vida que ha traído el coronavirus y con tantas personas que han sido afectadas por él, abundan las preguntas y los miedos. En medio de tanta incertidumbre buscamos certeza, pero la certeza es escasa.

A algo así se refería el apóstol Pablo en su carta a la iglesia de Tesalónica, quienes se preguntaban qué pasaba con quienes habían muerto. Querían algo de certeza, algo de claridad. Si bien estos primeros cristianos fueron “un ejemplo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya”, por sus vidas de devoción a Dios y servicio a los demás (ver 1 Tesalonicenses 1), al igual que muchos de nosotros estaban desconcertados por lo que les pasa a quienes mueren.

Entonces Pablo les da un mensaje para centrarlos en la fe. Él conocía bien la lucha que enfrentaban con la cultura pagana circundante y la oposición que encontraron de muchos judíos. Ambos grupos eran hostiles a la salvación ofrecida gratuitamente a todos a través de la obra de Jesús en la cruz y confirmada en su resurrección. Tantos mensajes contradictorios. Tantas fuerzas opuestas a la gracia de Dios en Jesús. El corazón del apóstol debe haber sufrido por los tesalonicenses. Pablo quería que ellos supieran que Dios se preocupaba por ellos no solo en este mundo, sino también en el venidero. La verdad “que Jesús murió y resucitó”, que Pablo compartió con ellos desde el principio, es la misma verdad que un día encontrará cumplimiento en la propia resurrección de los muertos de los creyentes tesalonicenses.

Buenas noticias, sin duda, pero a veces difíciles de aceptar en un mundo donde recibimos tantos mensajes contradictorios. Al igual que los tesalonicenses, Dios quiere que nos aferremos con fe a sus promesas. Como Pablo escribió a la iglesia en Roma: “¡Que el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en la fe, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo!” (Romanos 15:13).

ORACIÓN: Padre Celestial, da certeza a nuestra fe mientras confiamos en tus promesas eternas. En el nombre de Jesús. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿De qué maneras ha cambiado tu vida debido al coronavirus?

2.- ¿De qué maneras te aferras a Dios cuando los mensajes del mundo que te rodea se oponen a tu fe?

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"Hoy se nos ofrece generosamente la misma gracia y misericordia que Pablo experimentó" - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Liberados" - 23/10/2020

Liberados

Pero sabemos que todo lo que dice la ley, se lo dice a los que están bajo la ley, para que todos callen y caigan bajo el juicio de Dios, ya que nadie será justificado delante de Dios por hacer las cosas que la ley exige, pues la ley sirve para reconocer el pecado. Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, y de ello dan testimonio la ley y los profetas. 

La justicia de Dios, por medio de la fe en Jesucristo, es para todos los que creen en él. Pues no hay diferencia alguna, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios; pero son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que proveyó Cristo Jesús, a quien Dios puso como sacrificio de expiación por medio de la fe en su sangre. 

Esto lo hizo Dios para manifestar su justicia, pues en su paciencia ha pasado por alto los pecados pasados, para manifestar su justicia en este tiempo, a fin de que él sea el justo y, al mismo tiempo, el que justifica al que tiene fe en Jesús. Entonces, ¿dónde está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley. 

Romanos 3:19-28

¿Alguna vez te has liberado de algo? Tal vez te dieron una advertencia en vez de una multa por ir un poco más rápido de lo permitido, o quizás la reunión de negocios que te tenía tan nervioso fue cancelada, o las pruebas médicas que tanto temías dieron negativo. Cuando algo así sucede, sentimos un gran alivio.

En realidad, las palabras de Pablo para hoy son la manera en que Dios nos dice: “Has sido liberado”. Pero esta liberación del juicio de la Ley divina tuvo un precio: el que Jesús pagó en el Calvario. ¡Imagina el gozo de Pablo cuando descubrió cómo Dios, en Su gracia y misericordia, había perdonado todos sus pecados! Tal vez recuerdes cómo Pablo persiguió a los primeros cristianos, llevándolos a las autoridades religiosas en Jerusalén para ser interrogados y puestos en prisión (ver Hechos 8-9).

Ante los ojos humanos, Pablo era un pecador de primer orden; sin embargo, no fue peor que nadie. “Pues no hay diferencia alguna, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios; pero son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que proveyó Cristo Jesús, a quien Dios puso como sacrificio de expiación por medio de la fe en su sangre”.

Nosotros también hemos sido liberados, absueltos de nuestra culpa. Hoy se nos ofrece generosamente la misma gracia y misericordia que Pablo experimentó. Como escribe Pablo más adelante en Romanos, “Pues la Escritura dice: «Todo aquel que cree en él, no será defraudado». Porque no hay diferencia entre el que es judío y el que no lo es, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que lo invocan, porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo” (Romanos 10:11-13).

ORACIÓN: Padre Celestial, límpianos de nuestros pecados y condúcenos por el camino eterno. En el nombre de Jesús. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Por qué Dios el Padre tuvo que hacer morir a su Hijo para que pudiéramos ser libres de la Ley?

2.- ¿Conoce a alguien que se sienta culpable por algo que ha hecho? ¿Cómo podría serles de consuelo Romanos 3:19-28?

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"El que sufrió y murió por ti y que resucitó de entre los muertos para darte la vida eterna, nunca te dejará ni te desamparará" - CIta del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "El Señor está cerca" - 09/10/2020

El Señor está cerca

Regocíjense en el Señor siempre. Y otra vez les digo, ¡regocíjense! Que la gentileza de ustedes sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. No se preocupen por nada. Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. 

Por lo demás, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo honesto, en todo lo justo, en todo lo puro, en todo lo amable, en todo lo que es digno de alabanza; si hay en ello alguna virtud, si hay algo que admirar, piensen en ello. Lo que ustedes aprendieron y recibieron de mí; lo que de mí vieron y oyeron, pónganlo por obra, y el Dios de paz estará con ustedes. 

Filipenses 4:4-9

Pablo escribe: “El Señor está cerca”. Solía imaginar cómo sería tener a Jesús cerca como lo tenían los discípulos, pudiendo verlo, oírlo y tocarlo. Se me ocurre que sería difícil tener miedo; después de todo, él estaría presente con todo su poder, compasión y sabiduría. ¿Y si me enfermo? Podría pedirle que me sanara. ¿Y si me muero? No importa, solo será temporal. Jesús me levantará de entre los muertos, ¡sin problemas! Tener a Jesús cerca es sentirse en libertad.

Y Pablo nos recuerda que, en realidad, así es como estamos ahora mismo y todos los días. Es cierto que no tenemos la ventaja de poder verlo, tocarlo o escucharlo con nuestros oídos, pero el Señor está cerca ahora mismo, sin importar lo que esté sucediendo. Por eso Pablo dice: “No se preocupen por nada. Que sus peticiones sean conocidas delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”.

Es bueno practicar. Sé que para mí realmente hace una diferencia cuando recuerdo entregar las cosas que me preocupan a Jesús tan pronto como suceden. Es como decir: “Señor, ¿podrías lidiar tú con esto? Porque yo simplemente no puedo”. Él sabe que no puedo y está listo para ayudarme y darme paz.

Que el Señor te bendiga en tu momento de angustia y te fortalezca en su amor. El que sufrió y murió por ti y que resucitó de entre los muertos para darte la vida eterna, nunca te dejará ni te desamparará. 

Dios te guarde siempre.

ORACIÓN: Señor, cuando esté ansioso, ayúdame a depender de ti. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- Si pudieras ver a Jesús en persona ahora mismo, ¿qué le preguntarías?

2.- ¿Cómo puedes adquirir el hábito de llevar tus ansiedades al Señor en oración?

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"Dios es quien proporciona el alimento y el crecimiento. No hay lugar para nuestros egos y nuestro tonto orgullo" - Cita del Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Manteniendo a Jesús en el centro" - 7/10/2020

Manteniendo a Jesús en el centro

Así que ni el que siembra ni el que riega son algo, sino Dios, que da el crecimiento.

1 Corintios 3:7

Algunas personas viven esperando recibir elogios por las cosas buenas que hacen. Lamentablemente, a veces esto logra infiltrarse también en la iglesia. Quizás hayas conocido a personas, ya sean clérigos o laicos, cuya ansia de alabanza pública desvía la atención de Dios y la dirige hacia ellos mismos.

Se me ocurre que si alguna vez hubo alguien que mereciera un desfile de halagos por su trabajo, fue el apóstol Pablo. Pablo fue un obrero incansable del Evangelio, pero en lugar de recibir elogios por sus esfuerzos fue vilipendiado, encadenado, encarcelado e incluso puesto a las puertas de la muerte.

A pesar de todo esto, Pablo mantuvo que Cristo debía ser el centro de todo. No minimizó ni descartó el trabajo realizado por él mismo o por otros en sus viajes misioneros, especialmente en Corinto, pero sí señaló que todos son meramente siervos, obreros a quienes Dios usó para llevar Su mensaje de salvación al mundo.

Del mismo modo, aquellos de nosotros que somos obreros en la iglesia de Cristo, clérigos y laicos, no servimos a Dios para nuestra gloria, ni buscamos llamar la atención sobre nosotros mismos, quitándole el honor a Aquél a quien por derecho se lo debemos: nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Este tipo de actitud fue lo que Pablo enfrentó en la iglesia de Corinto. Había creyentes allí que no vivían con la mentalidad de Cristo primero y antes de todas las cosas, sino que actuaban como niños, compitiendo entre sí, buscando su propio camino, actuando de manera inmadura. Pablo escribe: “…porque aún son gente carnal. Pues mientras haya entre ustedes celos, contiendas y divisiones, serán gente carnal y vivirán según criterios humanos” (1 Corintios 3:3).

Como parte de sus deberes ministeriales, Pablo se tomó el tiempo para advertir a los cristianos corintios acerca de poner énfasis en el trabajador humano y no en su divino Creador, Salvador y Santificador. Dios es quien proporciona el alimento y el crecimiento. No hay lugar para nuestros egos y nuestro tonto orgullo.

Hacemos bien en prestar atención a estas palabras. Después de todo, somos los destinatarios de la gran gracia de Dios como se nos mostró en la vida de Jesús, su sufrimiento y cruel muerte en la cruz del Calvario. Es por su sacrificio que somos salvos, y es al Señor a quien se le debe toda la gloria.

ORACIÓN: Padre celestial, mantennos firmes en tu Palabra, conscientes de vivir como humildes siervos ante un Dios maravilloso. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Elias Thejoane, LHM África

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo reaccionas ante las personas que deberían ser más maduras de lo que son según su edad y experiencia?

2.- ¿Es posible hacer nuestro trabajo y evitar estar “demasiado llenos de nosotros mismos” cuando trabajamos duro y tenemos éxito?

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"Solo Jesús te ama lo suficiente como para dar Su vida en la cruz por ti..." - Cita del Devocional de Hoy de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile "Todos los huevos en una cesta" - 2/10/2020

Todos los huevos en una cesta

Aunque también yo tengo de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: fui circuncidado al octavo día, y soy del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín; soy hebreo de hebreos y, en cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que se basa en la ley, irreprensible. Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida, por amor de Cristo. Y a decir verdad, incluso estimo todo como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por su amor lo he perdido todo, y lo veo como basura, para ganar a Cristo y ser hallado en él, no por tener mi propia justicia, que viene por la ley, sino por tener la justicia que es de Dios y que viene por la fe, la fe en Cristo; a fin de conocer a Cristo y el poder de su resurrección, y de participar de sus padecimientos, para llegar a ser semejante a él en su muerte, si es que de alguna manera llego a la resurrección de entre los muertos. No es que ya lo haya alcanzado, ni que ya sea perfecto, sino que sigo adelante, por ver si logro alcanzar aquello para lo cual fui también alcanzado por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo alcanzado ya; pero una cosa sí hago: me olvido ciertamente de lo que ha quedado atrás, y me extiendo hacia lo que está adelante; ¡prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús! 

Filipenses 3:4-14

Cuanto mayor me hago, más apuesto por Jesús. Para usar el viejo proverbio, estoy poniendo todos mis huevos en su cesta y estoy empezando a ver cuán importante es eso. Las apuestas son cada vez mayores. También amaba y confiaba en Jesús cuando era más joven; pero ahora estoy empezando a ver morir a amigos y familiares, algunos de ellos más jóvenes que yo. Yo misma me estoy volviendo cada vez más discapacitada. Estoy viendo a mi hijo crecer y mudarse a un mundo que parece cada vez más peligroso. A medida que las cosas se vuelven más oscuras, me resulta más claro lo importante que es dónde pongo mi confianza. ¿Qué cesta va a proteger estos preciosos huevos míos?

Pablo tenía muchas cestas para elegir: su ascendencia entre el “pueblo escogido” de Dios; su celo religioso; su educación de alto nivel; su conciencia limpia, por lo que podría haber hecho lo que muchos de nosotros hacemos: poner uno o dos huevos en cada cesta, para así minimizar la pérdida si una cesta se caía. Pero no lo hizo. En cambio, puso todos sus huevos en la cesta de Jesús; le apostó todo a Jesús, sin retener nada, y confió en que Jesús no lo defraudaría.

Quizás tú también tengas muchas cestas para elegir. ¿Tienes fortuna? Esa es una cesta. ¿Haces ejercicio y te alimentas bien? Esa es otra cesta. Luego están cosas como amigos y familiares, educación, buen gobierno, trabajo duro y ahorros.

Contra todo esto, Pablo nos insta a poner nuestros huevos en la cesta de Jesús. No es que las otras cosas no sean buenas, pero no son ni eternas, ni completamente confiables. Solo Jesús lo es. Solo Jesús te ama lo suficiente como para dar Su vida en la cruz por ti, para resucitar de entre los muertos por ti y para prometer compartir Su vida eterna contigo. Solo Jesús estará contigo en todo momento, no importa cuán profunda sea la oscuridad, no importa cuán fuerte sea la tormenta. Porque él es tu Salvador.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a aferrarme a ti, porque tú me aferras con amor. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿En qué cesta estás más tentado a depositar tu confianza?

2.- ¿Cómo puedes saber en qué estás realmente confiando?

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