Lo que solo Dios puede hacer - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 10/10/2019

Lo que solo Dios puede hacer

Esta palabra es fiel y digna de ser recibida por todos: Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui tratado con misericordia, para que en mí, el primer pecador, Jesucristo mostrara toda su clemencia para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. Por tanto, al Rey de los siglos, al inmortal e invisible, al único y sabio Dios, sean el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

1 Timoteo 1: 15-17

¿Conoces a alguien que “lo haya cambiado todo”?

Por lo general son personas destacadas que nos inspiran a revisar los planes, ya sea para encontrar un nuevo trabajo o para hacer cambios en la forma en que nos cuidamos, ayudándonos a cambiar la forma en que vemos nuestra vida al mostrarnos lo que hicieron con las suyas. No es que simplemente hayan tomado una clase a la noche, sino que analizaron seriamente lo que significa un cambio duradero y persiguieron sus objetivos día tras día, sin perder de vista su estrategia y ejecución.

La mayoría de nosotros quisiéramos cambiar una o dos cosas de nosotros mismos. Y, si somos honestos, quizás sean más que una o dos. Si consideramos todo lo que hemos dejado sin hacer o lo que nos gustaría hacer de manera diferente, quizás hasta nos dé vergüenza.

Con el apóstol Pablo no fue así: él expuso todo su pasado. No lo endulzó; de hecho, no podia endulzarlo. Su estilo de vida precristiano había dejado una mancha sangrienta en la vida de muchos: había servido brutalmente a la causa de una religión con estricta adhesión a la ley judía, una ley contra la cual orgullosamente se consideraba “irreprensible” (ver Filipenses 3:4-6). Para cualquier “estrella” farisaica prometedora bajo su ala, Pablo era auténtico, frío, duro, insensible… todo lo que un fariseo estridente debía ser.

Pero los planes de Dios para ese extraordinario pecador eran más grandes. Al final, sus logros como fanático religioso no llegaron a nada. De hecho, la vida del apóstol lejos de Dios antes de su conversión se convirtió en una lección de la “paciencia perfecta” de Dios hacia los pecadores, pecadores como tú y yo.

Tal es el Dios al que servimos, alabamos y adoramos. Él entra en nuestras vidas y hace algo nuevo de nosotros. Y no se trata de una remodelación superficial. No, es una transformación de principio a fin, dada como un regalo y envuelta en su misericordia.

“Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Romanos 6:23).

ORACIÓN: Padre celestial, a través de tu Hijo nuestros pecados son perdonados y la muerte ha sido conquistada. Concédenos la gracia de vivir esta victoria cada día de nuestras vidas. En el nombre de Jesús. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Crees que Pablo mantuvo algo de su antigua vida como fariseo en su nueva vida en Cristo?
2.- ¿Qué haces para mantener presente tu testimonio cuando conversas con otras personas?

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Pidiendo y obteniendo lo imposible - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 03/10/2019

Pidiendo y obteniendo lo imposible

Por eso, y aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene, más bien te ruego por amor. Yo, Pablo, que ya soy anciano, y además prisionero de Jesucristo, te ruego por mi hijo Onésimo…

Filemón 8-10a

Filemón parece haber sido un hombre cristiano bastante acomodado con una familia y una casa lo suficientemente grande como para que la iglesia cristiana local se reuniera en ella.

Aparentemente también tenía esclavos, incluido un joven llamado Onésimo. Según parece, Onésimo se escapó de su patrón Filemón, posiblemente robando algo de dinero al mismo tiempo. Por algún milagro, solo Dios sabe cómo, Onésimo terminó en contacto con Pablo, que estaba en prisión por su amor a Jesús. Pablo le enseñó a Onésimo acerca de Jesús, y pronto Onésimo fue un creyente. Luego, los dos acordaron que era hora de que él regresara a su casa a afrontar las consecuencias.

Eso tuvo que ser aterrador. ¿Qué haría Filemón frente a su esclavo y ladrón fugitivo? No podían estar seguros. Pero Pablo confiaba en el Espíritu Santo que obraba en el corazón de Filemón, por lo que escribió esta breve carta para que Onésimo se la llevara.

Si aún no lo has hecho, lee la carta completa. Es bien corta. Pablo explica que ha llegado a conocer y amar a Onésimo como a su propio hijo y que ahora lo está enviando a casa, pidiéndole a Filemón que “si me consideras tu compañero, recíbelo como si fuera yo mismo” (vs. 17).

¡Qué! ¿Recibir un fugitivo con la misma bienvenida que le daría al propio Pablo? Pero Pablo pide más que eso. Dice: “Y si algún daño te causó, o si te debe algo, ponlo a mi cuenta… yo te lo pagaré” (vs. 18), lo que debe haber hecho girar la cabeza de Filemón. Incluso le dice a Filemón que debería darle libertad a Onésimo: “Tal vez para esto se apartó de ti por algún tiempo; para que lo recibieras para siempre, no ya como a un esclavo, sino como a alguien más que un esclavo, como a un hermano amado” (vs. 15-16).

Ahora seamos realistas. En el mundo en que vivimos, esto simplemente no sucede, nadie perdona así. Nadie acepta a un ladrón y un fugitivo sin castigo, ¡y menos promoviéndolos a miembro de la familia!

Pero parece haber sucedido. Hay rastros en la historia de un líder de la iglesia primitiva llamado Onésimo, un obispo. Si este es el mismo hombre, es probable que Filemón hizo exactamente lo que Pablo le pidió: hizo lo imposible y amó a Onésimo con el amor de Jesucristo.

¿Cómo pudo ser? Solo una razón: porque el Espíritu Santo estaba obrando en el corazón de Filemón para sincronizarlo con la naturaleza de Jesús. Después de todo, Jesús es quien dio su vida por nosotros, quienes éramos sus enemigos, y quien resucitó de los muertos para darnos vida eterna. Si él puede amar así, también puede crear esa clase de amor en nosotros. No es fácil, pero es posible porque es obra de Jesús.

ORACIÓN: Querido Señor Jesús, obra en mi corazón para que se parezca cada vez más al tuyo. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Recuerdas alguna vez en que alguien te mostró misericordia o bondad inmerecida?

2.- ¿Con qué conflicto imposible te gustaría que Dios te ayudara?

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¿Dónde pones la mira? - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 28/08/2019

¿Dónde pones la mira?

Puesto que ustedes ya han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Pongan la mira en las cosas del cielo, y no en las de la tierra. Porque ustedes ya han muerto, y su vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria.

Colosenses 3:1-4

¿Quiénes han ejercido una influencia poderosa y duradera en tu vida?

Quizás te hayan sorprendido con su gracia… su talento… su imaginación… o incluso con su misericordia. ¿Su misericordia? ¿Alguna vez has visto la misericordia en acción? Sucede. Sucede cuando el dueño del auto perdona al vecino adolescente que golpeó de refilón su auto estacionado. O cuando la mujer perdona al trabajador de la lavandería que arruinó el vestido que tanto le gustaba.

Esas personas que van más allá de lo que generalmente esperamos de los seres humanos nos impresionan, ¿no es cierto? Nos muestran una manera de reaccionar que sale de lo común. Cuánto debe haber impactado esta cualidad inesperada al apóstol Pablo cuando Jesús se encontró con él y le mostró misericordia de una manera que ni merecía ni esperaba.

Después de su conversión en el camino a Damasco, seguramente el apóstol Pablo tuvo que luchar con la culpa que sentiría por su previa persecución y menosprecio de los cristianos, y su forma intimidante de avivar la mala voluntad de otros en su contra y aprobar su ejecución. ¡No es fácil salir de ese pasado! Por más que Pablo supiera que sus pecados habían sido perdonados en la cruz, el mundo es un capataz brutal que trata de ahogarnos y condenarnos con nuestros fracasos anteriores.

Es por ello que Pablo le dice a la iglesia en Colosas (y a nosotros) que busquemos las cosas de Cristo, que está a la diestra de Dios. Allí es donde Pablo debía ir, y seguramente allí iba todos los días. Allí es donde encontraba confirmación de su nueva vida y donde dejaba atrás su vida anterior, muerta en la cruz, “escondida con Cristo en Dios”. Pablo sabía que, aunque su vida anterior estaba plagada de pecado e ignorancia, Dios lo había reclamado a través de la sangre de su Hijo para un nuevo comienzo.

Y ese nuevo comienzo puede ser tuyo también. Busca “las cosas de arriba, donde está Cristo” y confía en él para tu redención.

ORACIÓN: Señor Jesús, gracias por darnos nueva vida a través de tu muerte en la cruz. Ayúdanos a ser cada vez más como tú. En tu nombre. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Qué puedes hacer para recordar de buscar primero y siempre “las cosas de arriba”?

2.- ¿Qué verdades del texto bíblico de hoy vas a compartir con otra persona?

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¡Gracias, Epafras! - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile

¡Gracias, Epafras!

No permitan, pues, que nadie los juzgue por lo que comen o beben, o en relación con los días de fiesta, la luna nueva o los días de reposo. Todo esto no es más que una sombra de lo que está por venir; pero lo real y verdadero es Cristo. No permitan que los condenen esos que se ufanan de humildad pero rinden culto a los ángeles. Los tales se meten en cosas que no han visto y están envanecidos por su razonamiento humano; no están unidos a la Cabeza, que es quien nutre y une a todo el cuerpo mediante las coyunturas y ligamentos, y lo hace crecer con el crecimiento que da Dios.

Colosenses 2: 16-19

Me pregunto si la iglesia en Colosas había escuchado las enseñanzas de Pablo acerca de cómo “un poco de levadura fermenta toda la masa” (Gálatas 5:9).

Con qué frecuencia el apóstol debe haber hablado estas palabras a aquellos que se reunieron como creyentes en los diversos lugares que visitó en sus viajes misioneros. En un mundo como el nuestro, inundado de todo tipo de teorías y especulaciones, “expertos” autodidactas y personas persuasivas, su advertencia de que “un poco de levadura fermenta toda la masa” es un sabio consejo. De hecho, este dicho podría haberse convertido en uno de los proverbios de los apóstoles al dirigirse a las iglesias. No es de extrañar, entonces, que la iglesia de Colosas también necesitara escucharlo.

Pablo abre su Carta a los Colosenses, aplaudiendo la fe y el amor de esta iglesia en Asia Menor. “Siempre que oramos por ustedes, damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues hemos recibido noticias de la fe de ustedes en Cristo Jesús, y del amor que tienen por todos los santos” (Colosenses 1:3-4). Los aplausos de Pablo no son solo para la iglesia; también están destinados a Epafras, su fundador, a quien Pablo señala como un “consiervo amado” que les enseñó la fe (ver Colosenses 1:7).

Y 20 siglos después nosotros también podemos decir: ¡felicitaciones a la sólida enseñanza de Epafras, ya que la iglesia en Colosas no careció de especulaciones religiosas y mundanas en su contra! Pablo conocía muy bien la “levadura” que enfrentaba la iglesia de Colosas: filosofías humanas quebrantadas, engaños vacíos y preguntas molestas de los judíos por lo que comían o bebían o en relación a los días de fiesta, la luna nueva o los días de reposo. También había una insistencia en el ascetismo y la autonegación, junto con detalles fantásticos sobre las visiones y la adoración de los ángeles.

Había más que suficiente para cuestionar si solo la fe en Jesús era todo lo que se necesitaba para la salvación. No en vano, es la misma pregunta que muchos hacen hoy.

Es por ello que Pablo se concentra en lo esencial. Como le dijo a la iglesia en Corinto: “Más bien, al estar entre ustedes me propuse no saber de ninguna otra cosa, sino de Jesucristo, y de éste crucificado” (1 Corintios 2:2).

O como Pablo anhelaba que los de Colosas recordaran: “Por tanto, vivan en el Señor Jesucristo de la manera que lo recibieron: arraigados y sobreedificados en él, confirmados en la fe y rebosantes de acciones de gracias, que es como fueron enseñados” (Colosenses 2:6-7). ¡Gracias, Epafras, por darles a los colosenses la verdad esencial del Evangelio!

ORACIÓN: Padre celestial, en todo nuestro estudio y aprendizaje mantén nuestros ojos fijos en tu Hijo, quien nos guía en el camino eterno. En su Nombre oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Alguna vez has sufrido las consecuencias de la fermentación de “un poco de levadura” en tu vida personal o laboral?

2.- ¿Qué influencias externas perturban hoy a los cristianos y a la iglesia?

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Animando a los fieles - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 29/07/2019

Animando a los fieles

Siempre que oramos por ustedes, damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, pues hemos recibido noticias de la fe de ustedes en Cristo Jesús, y del amor que tienen por todos los santos… Esto lo aprendieron por medio de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para ustedes… Por eso nosotros, desde el día que lo supimos, no cesamos de orar por ustedes y de pedir que Dios los llene del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que vivan como es digno del Señor, es decir, siempre haciendo todo lo que a él le agrada, produciendo los frutos de toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios.

Colosenses 1:3-4, 7, 9-10

El poder de la oración debe haber sido algo notable en la vida del apóstol Pablo. ¡Qué alentador debe haber sido escucharlo ofreciendo palabras de alabanza y agradecimiento a Dios por todo lo que le había enseñado: los peligros, las persecuciones, las alegrías y las victorias!

Pablo oraba sabiendo que el Dios que quitó todos nuestros pecados con la sangre de su Hijo estaba escuchando su oración y las oraciones de todos los creyentes, ofrecidas en fe, amor y esperanza.

Así fue también para los creyentes en Colosas, una ciudad en Asia Menor a unas 100 millas al este de Éfeso, quienes oraron por Pablo y Timoteo. Pablo siempre tenía en mente la salud espiritual de las iglesias que visitaba en sus viajes misioneros. En este caso, la iglesia había sido fundada por un creyente llamado Epafras, un “consiervo amado” que proporcionó instrucción a la congregación. De él, los creyentes escucharon “el evangelio, que es la palabra de verdad” (Colosenses 1:5b).

Es bueno saber cuándo el camino en el que te encuentras vale la pena. Pablo les recuerda a sus oyentes que se han encontrado con la verdad, la verdad divina, y que deben permanecer firmes en la fe que han recibido. “Por tanto, vivan en el Señor Jesucristo de la manera que lo recibieron: arraigados y sobreedificados en él, confirmados en la fe y rebosantes de acciones de gracias, que es como fueron enseñados” (Colosenses 2:6-7).

Nuevamente vemos la relevancia atemporal de las Escrituras que nos habla a nosotros hoy: “Cuídense de que nadie los engañe mediante filosofías y huecas sutilezas, que siguen tradiciones humanas y principios de este mundo, pero que no van de acuerdo con Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:8-9). Cuán a menudo estas palabras nos tocan. El acceso en línea a los diversos conocimientos y puntos de vista del mundo es maravilloso, pero representa un verdadero desafío para nuestra fe en Cristo si no tenemos cuidado de permanecer arraigados en la Palabra de Dios.

Siempre orando por los creyentes y esforzándose por mantenerlos enfocados en la Palabra de Dios, Pablo nos envía un mensaje: animen a la iglesia y sean conscientes de las tentaciones del mundo, ahora que “se han revestido de la naturaleza del nuevo hombre, que se va renovando a imagen del que lo creó hasta el pleno conocimiento…” (Colosenses 3:9-10).

ORACIÓN: Padre celestial, renuévanos diariamente para las tareas que tenemos ante nosotros. Haz que, por tu Espíritu, nuestras vidas te agraden y sean de bendición para los demás. En Jesús oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Qué significado tiene para tu vida diaria el estar “arraigado en Jesucristo”?

2.- ¿Qué disciplinas pones en práctica para “crecer en el conocimiento de Dios”?

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Sobrelleven los unos las cargas de los otros - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 22/07/2019

Sobrelleven los unos las cargas de los otros

Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, ustedes, que son espirituales, restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Piensa en ti mismo, no sea que también tú seas tentado. Sobrelleven los unos las cargas de los otros, y cumplan así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, y no es nada, a sí mismo se engaña. Así que, cada uno ponga a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de jactarse, pero sólo respecto de sí mismo y no por otro; porque cada uno llevará su propia carga.

Gálatas 6:1-5

Hay un pequeño juego que puedes jugar contigo mismo… si eres lo suficientemente tonto como para intentarlo. Simplemente anúnciate a ti mismo y al mundo en general, que no tienes absolutamente ningún problema con: [agregar una tentación específica], y luego siéntate y espera. ¡Te asombrará ver que esto será tu peor tentación la semana siguiente!

Pablo conoce muy bien los peligros de ser un tonto arrogante, y nos advierte sobre ellos. Él dice: “Así que, el que crea estar firme, tenga cuidado de no caer” (1 Corintios 10:12). Es tan fácil mirar a otra persona que ha caído en algún pecado o error vergonzoso y pensar: “Eso nunca me pasaría a mí”. Cuando me encuentro pensando de esta manera, me estremezco. Sé que acabo de esquivar una bala. ¡Es muy probable que yo misma hubiera caído en ese pecado al día siguiente!

Pablo nos dice qué debemos hacer cuando vemos a un hermano o hermana atrapados en algún pecado: “restáurenlo con espíritu de mansedumbre. Piensa en ti mismo, no sea que también tú seas tentado”. Ser amable con alguien que ha cometido un error es bueno por varias razones. Se le hace más fácil admitir su necesidad y aceptar nuestra ayuda. También hace que sea mucho más probable que ellos, a su vez, nos ayuden cuando nosotros mismos caigamos en pecado o error. ¿Quién no necesita esa ayuda amable de vez en cuando?

Pablo lo llama “sobrellevar los unos las cargas de los otros” y “cumplir la ley de Cristo”. Esta es una muy buena manera de pensar en ello, porque eso es exactamente lo que Jesús hizo por nosotros. Cuando nos vio luchando bajo el peso de nuestro pecado, vergüenza y culpa, ¿qué hizo? ¿Siguió de largo? ¿Se burló? Por supuesto que no. Él vino a nosotros con bondad, tomó nuestro pecado y vergüenza sobre sus hombros y cargó nuestra carga a la cruz.

Así debemos amarnos unos a otros. Él ha perdonado nuestros pecados y ha quitado nuestra vergüenza. Ahora nosotros también podemos perdonar y restaurar a nuestros hermanos en un espíritu de amor. Podemos llevar sus cargas, ayudarlos a levantarse de nuevo, traerlos de vuelta a la reconciliación y la paz que son suyas en Cristo Jesús.

ORACIÓN: Querido Señor, ayúdame a mostrar misericordia a las personas que están luchando, y obra a través de mí para restaurarlas. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

¿Cómo podemos “probar” nuestro propio trabajo para ver si es sólido y agradable a Dios?
¿Alguna vez has tenido que ayudar a soportar las cargas de otro? ¿Cómo te resultó?

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Ayuda para la lucha - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 15/07/2019

Ayuda para la lucha

Digo, pues: Vivan según el Espíritu, y no satisfagan los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne se opone al Espíritu, y el del Espíritu se opone a la carne; y éstos se oponen entre sí para que ustedes no hagan lo que quisieran hacer.

Gálatas 5:16-17

El apóstol Pablo tuvo mucho para decir por escrito a las iglesias en Galacia. Conocía los escollos de la naturaleza pecaminosa y sabía cuán intoxicante y tortuoso puede ser el mundo. Hoy en día es imperativo que recordemos lo mismo, porque la cantidad y variedad de desviaciones impías, placeres seductores y tonterías falsas solo se han multiplicado desde la época de Pablo.

Entonces, ¿qué significa vivir “según el Espíritu” para que “no satisfagan los deseos de la carne”?

Para Pablo vivir por el Espíritu y negar la carne era una ocupación de tiempo completo. En muchas de sus cartas explica la lucha de por vida que se desarrolla en la vida de los creyentes que viven en este mundo, pero se niegan a ser parte de él. Vivir según el Espíritu es parte de nuestra obediencia activa a Dios. En la búsqueda diaria de la justicia, nuestros deseos quedan sin ser gratificados y, por la gracia de Dios, son superados a medida que el Espíritu Santo nos va transformando en sus nuevas creaciones.

Lamentablemente, nuestra naturaleza pecaminosa no se va a rendir sin luchar. Y esa naturaleza no solo es pasivamente corrupta y propensa al mal, sino que también se opone activamente al Espíritu Santo de Dios. Pero, gracias a Dios, esta batalla no es unilateral pues el Espíritu Santo se opone a nuestra naturaleza pecaminosa. Pablo estaba muy familiarizado con esta lucha, pues lo vivía incesantemente dentro de él.

“Entonces, aunque quiero hacer el bien, descubro esta ley: que el mal está en mí. Porque, según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero encuentro que hay otra ley en mis miembros, la cual se rebela contra la ley de mi mente y me tiene cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros” (Romanos 7:21-23).

Ahora bien, si el Espíritu de Dios está en desacuerdo con nuestra naturaleza pecaminosa, ¿qué tan inclinada al mal puede ser esa naturaleza? Afortunadamente, Pablo tuvo una respuesta a esta pregunta. “¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Doy gracias a Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 7:24-25a).

¿Cómo está yendo la batalla contra el pecado en tu vida? ¿Estás perdiendo tu determinación de luchar en contra de esas cosas que te persiguen y te arrastran? ¿Eres capaz de dejar de lado tus respuestas habituales a la frustración y la tentación (enojo, ira, echar la culpa a otros) para dedicar tiempo suficiente a hablar con Dios sobre eso? Dios te está esperando. Para eso nos dio su Espíritu Santo: para ayudarnos a resistir al diablo y a la carne y para triunfar sobre ellos a través de la victoria que tenemos en Jesucristo.

Tú también puedes vivir según el Espíritu. Solo necesitas pedir la ayuda de Dios. “Tú, Señor, estás cerca de quienes te invocan, de quienes te invocan con sinceridad” (Salmo 145:18).

ORACIÓN: Padre celestial, guíanos por tu Espíritu Santo, presérvanos del mal y guíanos en el camino a la vida eterna. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

¿Cuál es el deseo más persistente de la carne con el que tienes que lidiar?
¿De qué manera se expresa en tu vida el “vivir según el Espíritu”? ¿Será que los demás lo pueden ver?

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Un nuevo comienzo - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 10072019

Un nuevo comienzo

(Jesús dijo) Por tanto, vayan y hagan discípulos en todas las naciones, y bautícenlos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Enséñenles a cumplir todas las cosas que les he mandado. Y yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Mateo 28:19-20

El coro en nuestra pequeña iglesia se sienta en sillas de metal al frente de la congregación y algo detrás del altar y el púlpito, por lo que tenemos una perspectiva especial no disponible al resto de la congregación. Vemos al pastor por detrás mientras predica y dirige la liturgia; vemos al organista mientras toca; vemos de frente a las personas de la congregación, etc.

Todo esto puede ser interesante, pero debo agregar que no es en vano. Mientras observo, a veces me pregunto: ¿por qué será que tal persona no canta hoy? ¿Por qué no se levanta con el resto de la congregación? ¿Por qué esa mujer con la larga trenza canta este himno con tanto vigor? El hijo de una familia está ausente. ¿Estará enfermo? Debo hablar con ellos después del servicio.

Y así continúa el proceso, consciente de que algunos miembros de la congregación probablemente tienen pensamientos similares y hacen observaciones similares sobre mí, un miembro del coro.

Un domingo, no hace mucho tiempo, tuvimos un bautismo. El bebé fue traído a la fuente bautismal por los padres y la pareja de padrinos. Fue un evento breve, y el bebé durmió tranquilo. El bautismo fue normal, excepto en el momento en que se aplicó agua a la cabeza del bebé cuando, para poder ver, la mamá se corrió y sonriendo dijo “mi bebé”.

Fue un momento muy tierno para quienes pudimos verla: una madre joven que sabía lo que significaba el renacimiento del bautismo para su hijo y quería estar lo más cerca posible de ese gran evento en la vida de su bebé. Fue un placer verlo.

Parecía que la magnificencia del Sacramento se resumía y visualizaba en ese momento tranquilo y sin pretensiones. Me recordó todo lo que esa obra santa involucra. El apóstol Pablo lo dijo bien en su Carta a los Romanos: “¿No saben ustedes que todos los que fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Porque por el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, para que así como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva” (Romanos 6:3-4).

¡Gracias a Dios que hace todas las cosas nuevas!

ORACIÓN: Padre celestial, gracias por el don del bautismo y el don de la fe. En el nombre de Jesús. Amén.

The Lutheran Layman, noviembre de 1978, Jon Suel

Para reflexionar:

¿Sabes por qué Jesús mandó bautizar a todas las naciones?
¿Reconoces o celebras tu bautismo de alguna manera especial?

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Enterrando el pasado | Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN - Chile | 06032019

Enterrando el pasado

… y por último se me apareció a mí, que soy como un niño nacido fuera de tiempo. A decir verdad, yo soy el más pequeño de los apóstoles, y no soy digno de ser llamado apóstol porque perseguí a la iglesia de Dios. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no ha sido en vano, pues he trabajado más que todos ellos, aunque no lo he hecho yo, sino la gracia de Dios que está conmigo.

1 Corintios 15:8-10

 

Parecería que el apóstol Pablo le debe haber costado mucho convencer a las personas acerca del mensaje de Jesús. Digo esto en términos humanos, por supuesto, porque es el Espíritu Santo y la Palabra de Dios lo que nos mueve a la fe. Pero en este mundo a menudo se nos conoce por la reputación que nos precede, y para Pablo hacer un cambio tan radical y predicar el Evangelio de un judío común por el cual antes perseguía a otros, no era algo fácil de vender.

 

Cuán a menudo, al predicar, debe haberse topado con quienes sintieron su flagelo fariseo de su vida anterior a Cristo. ¿Cuántas veces le fue necesario derribar muros de resistencia para que su mensaje pudiera encontrar oídos listos para escuchar? Después de todo, debe haber habido personas en su audiencia que conocían o tenían familiares que habían sido golpeados o encarcelados por simpatizar con las enseñanzas de Jesús.

 

Antes de que Jesús se le apareciera a Pablo (quien entonces se llamaba Saulo), este estaba decidido a eliminar cualquier cosa que amenazara al judaísmo. ¡Lejos de él no defender la fe monoteísta y las tradiciones rabínicas que tanto admiraba y defendía! Aplastar a esos tontos que tuvieron la audacia de creer, y aún más la descarada audacia de esparcir, las mentiras viles de un carpintero muerto, bueno, eso era un trabajo que valía la pena hacer.

 

Saúl, el vigilante religioso, buscó desarraigar y destruir a cualquiera o cualquier cosa que oliera a Cristo. Armado con órdenes de marcha de sus superiores fariseos, tenía una misión: purgar el campo de esos blasfemos viles. Y así lo hizo observando, al menos en una ocasión, el horroroso asesinato de Esteban, un seguidor de Cristo y defensor valeroso y abierto del Evangelio. Lucas registra el suceso en el libro de Hechos. “… y lo sacaron de la ciudad y lo apedrearon. Los testigos falsos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo… Saulo estuvo de acuerdo con la muerte de Esteban… Saulo hacía destrozos en la iglesia: entraba a las casas, y arrastraba a hombres y mujeres y los llevaba a la cárcel” (Hechos 7:58; 8:1a, 3).

 

¡Cómo debió haber sido perseguido Pablo por su brutal pasado después de recibir a Jesús como Señor y Salvador! ¡Cuánto estrés debe haberle producido al encontrarse solo, con frío y hambriento en una celda húmeda de la prisión, esperando lo desconocido! Podemos imaginar sus pensamientos: ¿Qué me harán mis captores ahora que las mesas están cambiadas? ¡Ahora yo soy el paria, compartiendo las mismas Buenas Nuevas por las que perseguí a otros!

 

Pero a través de todo, Dios lo sostuvo, le dio la victoria sobre el pecado: la nueva vida en Cristo y el honor de dar su vida por el Evangelio.

 

ORACIÓN: Padre celestial, lo que puedes hacer de la escoria de nuestras vidas no tiene límites. Recuérdanos que en la muerte de Cristo has enterrado nuestro pasado, y en su resurrección nos has dado una vida nueva para servirte a ti y a nuestro prójimo. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

 

 

Paul Schreiber

 

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Mirando hacia arriba las cosas del cielo | Devocional de Crsito Para Todas Las Naciones CPTLN - Chile | 01/03/2019

Mirando hacia arriba

Puesto que ustedes ya han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Pongan la mira en las cosas del cielo, y no en las de la tierra.

Colosenses 3:1-2

 

Hace muchos años el apóstol Pablo, que escribía desde una prisión romana y estaba muy familiarizado con el mundo y su poderosa influencia, escribió esta exhortación a los cristianos que se esforzaban por vivir vidas santas en un mundo donde las influencias impías eran la norma.

 

Aquí hay algunas ideas de las Escrituras para mantener nuestra mente enfocada en las cosas de lo alto:

 

Cristo está en lo alto

“Él [Jesús] les dijo: ‘Ustedes son de aquí abajo; yo soy de allá arriba. Ustedes son de este mundo; yo no soy de este mundo'” (Juan 8:23).

 

“¡Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús!” (Filipenses 3:14).

 

Jesucristo y nuestra relación con él deben ser nuestro enfoque central. No debemos permitir que ninguna otra influencia tome ese lugar.

 

 

La verdadera sabiduría viene de lo alto

“Pero la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura, y además pacífica, amable, benigna, llena de compasión y de buenos frutos, ecuánime y genuina” (Santiago 3:17).

 

“Que en el corazón de ustedes gobierne la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos” (Colosenses 3:15).

 

Cuando nuestra mente está puesta en la sabiduría del mundo, no podemos ser testigos cristianos activos. A medida que vamos creciendo en la fe, debemos buscar y responder constantemente a la sabiduría de Dios.

 

 

Los tesoros perdurables están en lo alto

“(Jesús dijo) ‘No acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido corroen, y donde los ladrones minan y hurtan. Por el contrario, acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido corroen, y donde los ladrones no minan ni hurtan. Pues donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón'” (Mateo 6:19-21).

 

Al oír esto, Jesús le dijo: ‘Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dáselo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después de eso, ven y sígueme'” (Lucas 18:22).

 

Los tesoros terrenales en general estorban nuestra vida cristiana, dándonos una falsa sensación de seguridad. En cambio, cuando enfocamos la mente en los tesoros celestiales, tenemos una seguridad real.

 

Al menos una vez por semana, y a veces con más frecuencia, oramos en el Padrenuestro para que se haga la voluntad de Dios en la tierra como en el cielo. Esta petición busca que Dios obre en nuestras vidas para que, en el poder del Espíritu Santo, podamos ser testigos auténticos para tocar las vidas de otros para Cristo y para vivir en una relación de amor y confianza con nuestro Padre celestial.

 

ORACIÓN: Querido Jesús, estamos en este mundo, pero no permitas que nos sintamos tan en casa aquí. Haz que nuestras vidas apunten a las cosas de lo alto, donde tú estás sentado a la diestra de Dios Padre. En tu nombre. Amén.

 

Contribuyente de Lutheran Hour Ministries

 

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