Verdad y mentiras - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 10092019

Verdad y mentiras

Así ha dicho el Señor de los ejércitos: “No hagan caso de las palabras que los profetas les anuncian. Sólo alimentan en ustedes vanas esperanzas. Sus visiones nacen de su propio corazón, y no de mis labios. Se atreven a decir a los que me desprecian que yo he dicho que tendrán paz; y a todos los que siguen a su obstinado corazón les dicen que no les sobrevendrá ningún mal… Yo no envié a esos profetas, y sin embargo ellos se dieron prisa; yo jamás les hablé, pero ellos profetizaron. Si ellos realmente se hubieran reunido conmigo, habrían hecho que mi pueblo atendiera mis palabras y se apartara de su mal camino y de sus malas obras”.

Jeremías 23:16-17, 21-22

A través de Jeremías, Dios describe una mala situación: los llamados profetas en Israel dicen hablar la palabra de Dios, pero en realidad están inventando cosas. Están diciendo lo que la gente quiere escuchar, y los que escuchan creen cada palabra. Si un hombre es malo, le adulan; y si una mujer sigue sus propios deseos malvados, le dicen que todo va a estar bien. ¡Es como si quisieran apagar un incendio con gasolina!

Quizás estés pensando: “¿Y qué? Eso fue hace mucho tiempo. Hoy las cosas son distintas; ya no tenemos profetas”. ¿Cuándo fue la última vez que escuchaste en la televisión o leíste en Internet que alguien inventaba excusas para hacer el mal, dañar al pobre, ignorar una injusticia o tratar al débil a su antojo, simplemente porque se puede?

O, ¿qué pasa con los seres queridos que nos ven hacer algo malo pero se niegan a decir algo al respecto? Por ejemplo: hablar mal de alguien que no está presente; romper las reglas porque “todo el mundo lo hace”; faltarle el respeto a la autoridad; burlarse de las personas que no están de acuerdo con nosotros; exigir y esperar todo de la vida simplemente porque “lo merezco”; guardar rencores y negarse a perdonar.

Sabemos que todas estas cosas están mal y, sin embargo, las hacemos, rara vez reprendidos por quienes mejor nos conocen. Indudablemente, necesitamos ayuda. Necesitamos a alguien que pueda cambiar nuestro corazón obstinado y egoísta en un corazón que desee vivir por la verdad.

Para eso vino Jesús. En un mundo lleno de mentiras, Jesús es el aire fresco de la verdad que nos dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6), que nos exhorta: “Lleven mi yugo sobre ustedes, y aprendan de mí” (Mateo 11:29a), y que nos promete: “Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” (Juan 8:31-32).

Sabemos que Jesús es digno de confianza porque dio su propia vida para salvarnos. Él nunca nos va a mentir. Pongamos nuestra confianza en él y escuchemos con entusiasmo su palabra, la palabra sembrada que puede salvar almas.

ORACIÓN: Padre celestial, enséñanos por tu Espíritu Santo a confiar en Jesús. En su Nombre. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Qué actitudes, costumbres o acciones necesitas cambiar sometiéndolas a la Palabra de Dios?

2.- ¿Cómo evitas ceder ante la presión de hacer algo que va en contra de la Palabra de Dios?

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

Verdad y mentiras

You May Also Like

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *