«¿Por qué seguir cargando lo que te está matando?»

Apártense de todas las maldades que han cometido contra mí, y háganse de un corazón y un espíritu nuevos. ¿Por qué habrás de morir, pueblo de Israel, si yo no quiero que nadie muera? Apártense del mal y vivirán. Yo, el Señor, lo afirmo (Ezequiel 18:31-32DHH).

Hay cosas que tengo que atender constantemente, porque si no, se vuelven un problema grande. Debajo del fregador tengo una botellita de cloro, porque a veces se acumula comida en el triturador y empieza un olor horrible. También tengo que revisar la nevera, porque guardamos sobras de comida con buena intención, se nos olvidan, y cuando vamos a ver, ya están dañadas. El problema no desaparece porque cierro la puerta de la nevera o ignoro el olor. Al contrario, mientras más tiempo lo dejo ahí, más afecta todo.

Y eso me hace pensar en lo que a veces cargo por dentro. No siempre se ve desde afuera, pero el pecado, la culpa, el orgullo, el rencor o una herida escondida empiezan a dañar el corazón. Por eso la pregunta de Dios en Ezequiel suena tan misericordiosa: “¿Por qué habrás de morir?” En otras palabras: ¿por qué seguir cargando lo que te está matando?

En Ezequiel, Dios llama a Su pueblo al arrepentimiento porque el pecado no se queda quieto. Se pudre. Huele. Pesa. Nos va matando por dentro.

Y el arrepentimiento no es solo sentirse mal; es que Dios nos lleva a reconocer lo que nos está matando y a recibir el perdón que Jesús ganó por nosotros.

Así que la próxima vez que tengas que sacar algo dañado de la nevera o limpiar un mal olor en la casa, recuerda: no sigas guardando lo que te está matando por dentro. Tráelo a Jesús. Él no te rechaza; Él te perdona, te limpia y te da vida.

Oración: Padre nuestro, gracias porque no quieres nuestra muerte, sino que volvamos a Ti y vivamos. En el nombre de Jesús. Amén.

Para reflexionar:
* ¿Qué estás cargando por dentro que necesitas traer a Jesús?
* ¿A quién puedes animar esta semana a volver a Jesús y recibir Su perdón?

Diaconisa Noemí Guerra


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