«Tu esfuerzo tiene dueño»
Cuando sirvan, háganlo de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres (Efesios 6:7). ¿Te ha pasado que haces algo con esmero, y nadie lo nota? A mí sí. Como cuando lavas los platos y en un rato hay otra montaña. O cuando te desvives en el trabajo y apenas recibes …










