Compartiendo la Palabra - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 22/01/2020

Compartiendo la Palabra

Hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo les ordenamos que se aparten de todo hermano que viva desordenadamente y no siga las enseñanzas que ustedes recibieron de nosotros. Ustedes mismos saben cómo seguir nuestro ejemplo. Porque nosotros no vivimos entre ustedes de manera desordenada, ni comimos el pan de nadie sin pagarlo, sino que día y noche trabajamos muy duro y sin descanso, para no ser una carga a ninguno de ustedes. Y no es que no tuviéramos derecho de hacerlo, sino que quisimos darles un buen ejemplo a seguir.

Cuando estábamos con ustedes, también les ordenamos esto: «Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma». Y es que nos hemos enterado de que algunos de ustedes viven desordenadamente, y no trabajan en nada, y se entrometen en lo ajeno. A tales personas les ordenamos y exhortamos, por nuestro Señor Jesucristo, que simplemente se pongan a trabajar y se ganen su propio pan. Y ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien.

2 Tesalonicenses 3:6-13

La iglesia en Tesalónica había estado lidiando con algunas preocupaciones “en el sentido de que el día del Señor está cerca” (2 Tesalonicenses 2: 2b). Esta preocupación se convirtió en un gran problema. Así que Pablo, al principio de su carta, continúa y reitera lo que les había dicho anteriormente: que ciertas cosas, como una “rebelión”, el “hombre pecado” y el “hijo de perdición que se hace pasar por Dios” pasarían antes de la venida del Señor (ver 2 Tesalonicenses 2:3-12).

Sin embargo, a pesar de las enseñanzas anteriores de Pablo, la especulación de que posiblemente estas cosas ya habían ocurrido llevó a algunos, en su comportamiento ocioso, a aprovecharse de la caridad de la iglesia al extraer innecesariamente de sus recursos.

Con respecto a su instrucción sobre asuntos del fin del mundo, Pablo insta a los creyentes y les dice: “Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y retengan la doctrina que personalmente y por carta les hemos enseñado” (2 Tesalonicenses 2:15b). En cuanto al aspecto práctico de la vida cotidiana, les aconseja “que se aparten de todo hermano que viva desordenadamente y no siga las enseñanzas que ustedes recibieron de nosotros” (2 Tesalonicenses 3:6b).

A todo esto, Pablo da algunos conceptos básicos y relevantes a los creyentes en Tesalónica: cuidado con los que son ociosos; si no trabajan, tampoco deberían comer. Pablo respalda esto diciéndoles que a pesar de que tenía el “derecho”, por así decirlo, de recibir comida de ellos cuando él y sus compañeros evangelistas los ayudaban, no lo ejerció. En cambio, les recordó que ellos trabajaban “día y noche” para no ser una “carga para nadie”.

Pablo sabía que el Evangelio que proclamó libremente cambiaría sus vidas. Si Dios lo pudo cambiar a él y apartarlo de su vida de extremismo contra la iglesia primitiva y lo llevó a abrazar la salvación que Dios ofrece en Cristo, entonces también los holgazanes podrían ser cambiados por Dios.

¡Qué práctico es Dios en su Palabra y en su provisión para nosotros! Los antiguos creyentes estaban en primera fila de guerra al escuchar las Buenas Nuevas de la vida eterna en Jesús y tener que combatir las filosofías y actitudes descarriadas que podrían perturbar su fe. Pablo fue para ellos un hombre quien compartía tanto la Palabra divina como las verdades prácticas para vivir la vida cristiana.

ORACIÓN: Padre celestial, danos el anhelo de conocer tu Palabra y la fuerza para vivirla en nuestra vida cotidiana. En el nombre de Jesús, amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo has visto que reaccionan las personas cuando escuchan los eventos de los últimos tiempos?

2.- Pablo y sus compañeros evangelistas estaban más interesados en dar a los tesalonicenses un ejemplo de vida que pudieran imitar en vez de aprovecharse de sus recursos. ¿Conoces líderes de la iglesia que hacen esto hoy?

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Espeluznante, pero bueno - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 21/01/2020

Espeluznante, pero bueno

«¡Ya viene el día, candente como un horno! En ese día, todos los soberbios y todos los malhechores serán como estopa, y serán consumidos hasta las raíces. ¡No quedará de ellos ni una rama! Lo digo yo, el Señor de los ejércitos.

»Pero para ustedes, los que temen mi nombre, brillará un sol de justicia que les traerá salvación. Entonces ustedes saltarán de alegría, como los becerros cuando se apartan de la manada. El día que yo actúe, ustedes aplastarán a los malvados hasta convertirlos en ceniza debajo de sus pies. Lo digo yo, el Señor de los ejércitos».

Malaquías 4:1-3

Lo confieso, este capítulo de Malaquías me parece bastante inquietante. Las imágenes son espeluznantes: cenizas, saltos repentinos y malvados siendo aplastados. Habla de las cenizas que quedan después que ha pasado un incendio forestal por la maleza y la hierba. Me provoca pasar la página y entrar directamente al libro de Mateo, con su dulce y reconfortante Evangelio.

Sin embargo, si hago eso, me pierdo de algo. Es cierto que Dios usa un lenguaje aterrador y que el tema que está abordando también es profundamente horrible. Pero es porque está hablando del mal en los seres humanos, de personas arrogantes que lastiman a otros, que nunca se arrepienten ni se entregan, y compara a sus víctimas con terneros encerrados en un corral. Si miras el resto de la Biblia, puedes descubrir por qué esos terneros estaban en el corral: estaban siendo engordados para ser sacrificados. ¿Siniestro? Sí que lo es.

El mal en los seres humanos es así. Y lo peor es que no se termina. Recién termina “la guerra que pondrá fin a todas las guerras”, cuando comienza la otra. “¡Nunca más!”, dicen los educadores del holocausto, y, sin embargo, los neonazis son una amenaza real hoy en día y el genocidio sigue ocurriendo en todo el mundo. Es como las colinas de California después de un incendio forestal: el suelo está despejado durante una temporada; pero como el fuego nunca llegó a las raíces subterráneas, en la primavera el arbusto vuelve a crecer.

Pese a todo esto, Dios nos da una promesa: “¡Ya viene el día, candente como un horno! En ese día, todos los soberbios y todos los malhechores serán como estopa, y serán consumidos hasta las raíces. ¡No quedará de ellos ni una rama!”. Dios pondrá fin a todo mal, y su fuego purificador alcanzará toda la planta del mal, no solo las ramas, sino también las raíces que se encuentran bajo del suelo. Los prisioneros destinados a la muerte serán liberados. Y el sol de justicia se levantará con la cura en sus alas.

¿Quién es este sol de justicia? Es nuestro Señor Jesucristo. El mal en el ser humano no oscurecerá el mundo para siempre. Dios ya ha atravesado su oscuridad y su humo al venir a nuestro mundo en la persona de Jesús. Él vivió entre nosotros, trabajó, sirvió, cuidó y sufrió por nosotros, y su muerte y resurrección destruyó los poderes de la muerte y el mal.

Para todos los que confiamos en Jesús, ¡hay esperanza! A pesar del mal con el que todavía vivimos, pronto se acerca un final. El día amanecerá cuando experimentaremos al máximo la maravillosa libertad de los hijos de Dios y celebraremos a la luz de nuestro Salvador Jesús. El mal se habrá ido. Jesús prevalecerá. ¡Gracias a Dios!

ORACIÓN: Querido Padre, te pedimos que llegue pronto el día en que la muerte y el mal ya no existan, y nos regocijemos en la luz de Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Qué mal del ser humano te molesta más en este momento?

2.- ¿En qué forma confías en Jesús para que te ayude?

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Ante todas las naciones - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 20/01/2020

Ante todas las naciones

¡Cantemos al Señor un cántico nuevo por las proezas que ha realizado! ¡Con su diestra, con su santo brazo, ha alcanzado la victoria! El Señor ha dado a conocer su salvación; ¡ha revelado su justicia ante todas las naciones!

Salmo 98:1-2

En el Día de los Veteranos (Estados Unidos), recordamos con gratitud el servicio de hombres y mujeres en nuestras Fuerzas Armadas, quienes sirven fielmente durante los días de paz y también en tiempos de conflicto. Ellos arriesgan e incluso sacrifican sus vidas para defender nuestra libertad.

La fecha en que celebramos el Día de los Veteranos marca el final de la Primera Guerra Mundial, ya que las hostilidades cesaron a las 11 horas del día 11 del mes 11 en 1918. Se esperaba erróneamente que esa guerra, la cual había involucrado a países de todo el mundo, fuera “la guerra que terminaría todas las guerras”, así que las naciones se regocijaron al ver que ese horrible conflicto llegaba a su fin.

Este salmo también celebra un conflicto y una victoria revelada hacía mucho tiempo “ante todas las naciones”. Este conflicto involucró el servicio y el sacrificio, no de múltiples fuerzas militares, sino de un individuo: Jesucristo, el Hijo de Dios. El conflicto y la victoria se determinaron de acuerdo con el consejo de Dios, quien había hecho una promesa, un pacto inquebrantable, de destruir el poder de Satanás, la antigua y tentadora serpiente del Edén. Satanás pelearía contra el Hijo de Dios y Cristo Jesús aplastaría el poder de la serpiente al morir y resucitar.

En Jesucristo, Dios “ha dado a conocer su salvación; ¡ha revelado su justicia ante todas las naciones!”, cuando el Hijo de Dios fue levantado en una cruz y ofrecido como el sacrificio perfecto por los pecados del mundo, por nuestros pecados. No fue a la hora 11 sino a la hora 9, cuando la oscuridad cubrió la tierra y el Hijo de Dios gritó: “Consumado es” (Juan 19:30b). Jesús había terminado el trabajo que vino a hacer: “dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45b). La promesa de Dios y su pacto fueron cumplidos, pues a través de la muerte y resurrección de Jesucristo, Dios dio “a conocer su salvación”.

En la Primera Guerra Mundial se declararon las hostilidades en el día 11, pero el conflicto continuó por un tiempo más en muchos lugares. De igual forma, nuestra lucha contra el pecado, la muerte y Satanás todavía continúa. Pero a través de la muerte y resurrección de Jesucristo, la victoria ya ha sido ganada.

Este salmo continúa celebrando hasta el día del regreso de Jesús, cuando cada conflicto cesará y la muerte, “el último enemigo”, será destruido (1 Corintios 15:26a). Hasta ese día, seguiremos cantando “una nueva canción”, una canción de victoria, celebrando de nuevo las cosas maravillosas que nuestro Dios ha hecho. En ese gran día, cuando nuestro Salvador regrese, la creación se unirá a nosotros en alabanza: “¡Que aclamen al Señor los ríos, y que todos los montes se regocijen! El Señor viene a juzgar la tierra, y juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud” (Salmo 98:8-9).

ORACIÓN: Dios Todopoderoso, te damos gracias y te alabamos por las cosas maravillosas que has hecho, por el regalo de tu Hijo, nuestro Salvador, y por la salvación que es nuestra por medio de la fe en su Nombre. Amén.

Dra. Carol Geisler

Para reflexionar:

1.- ¿Qué hace tu familia para honrar / reconocer a los veteranos de guerra?

2.- ¿Cuál es tu libro o pasaje favorito de la Biblia que habla de batallas o conflictos?

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Comprometidos con Él - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 17/01/2020

Comprometidos con Él

Así ha dicho el Señor: «El cielo es mi trono, y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Qué clase de casa podrían edificarme? ¿Qué lugar pueden ofrecerme para mi reposo? Yo hice todo esto con mis propias manos, y fue así como llegaron a existir. Yo pongo la mirada en los pobres y humildes de espíritu, y en los que tiemblan al escuchar mi palabra.

Isaías 66:1-2

Mientras un papá llenaba la solicitud de su hija para un campamento de verano, llegó a esta pregunta: “¿Su hija es líder o seguidora?”. Después de unos momentos pensando, respondió que generalmente ella era seguidora.

Una semana después de enviar la solicitud, el padre recibió un aviso de que su hija había sido aceptada en el campamento. El director señaló lo siguiente: “Después de haber inscrito a 58 líderes para el verano, estamos agradecidos de tener al menos un seguidor”.

Los candidatos presidenciales se quedan sin aire, tratando enérgicamente de convencernos de sus cualidades de liderazgo. Si nuestro país necesita líderes, también lo hace en mayor medida la iglesia de Jesús. Sin embargo, necesita un tipo de líder diferente.

¿Qué hace a un cristiano ser un buen líder? “Yo pongo la mirada en los pobres y humildes de espíritu, y en los que tiemblan al escuchar mi palabra”, dice el Señor.

Los humildes. El mundo cree en “ganar por medio de la intimidación”. El mundo admira a las personas que encuentran su valor en sus triunfos. Pero Dios valora a los hombres y mujeres que tienen una comprensión realista de quién es el Señor: el omnipotente Señor. Dios admira a los hombres y mujeres que saben quiénes son: pecadores, redimidos por la sangre de Cristo. Dios se regocija en los hombres y mujeres que encuentran su valor en ser hijos e hijas del Rey de gracia.

Los pobres en espíritu con corazones contritos. El Dr. Karl Menninger, un famoso psiquiatra, escribió un libro titulado ¿Qué pasó con el pecado? Mientras que muchas personas se niegan a admitir que existe el pecado, otros se jactan de su pecado, tratando de superarse unos a otros en la maldad. Los corazones contritos son corazones suavizados por el dolor del pecado. Los corazones contritos se dan cuenta de las heridas que sus pecados han causado. Los corazones contritos desean sinceramente corregir sus errores y evitar hacer el mal en el futuro.

Los que tiemblan por Su Palabra. Ellos conocen la Palabra de Dios y buscan su voluntad a toda costa. Soportan los sufrimientos confiando en la fuerza de Cristo, sostenidos por una ferviente oración. Tan comprometidos con Jesús como su Señor que sus corazones no pueden concebir desobedecerlo.

La reina Ester, Elías, Deborah, el rey David. Todos ellos fueron líderes, líderes excelentes, por la gracia de Dios. Necesitamos gente como ellos hoy. No solo pastores y obreros religiosos profesionales. No solo personas mayores de 35 años. No solo adultos con familias establecidas. Este mundo nos necesita a ti y a mí. Como Mardoqueo aconsejó a Ester: “¿Quién sabe si has llegado al reino para un momento así?”.

El Señor busca que seamos suyos, de principio a fin, comprometidos completamente con Él.

ORACIÓN: Padre celestial, es fácil para nosotros escapar del servicio completo a ti y a tu reino. Llévanos a escuchar tu Palabra, temblar ante su poder y entregar nuestras vidas a ti. En el nombre de Jesús. Amén.

The Lutheran Layman, febrero de 1980, “Los líderes de Cristo son seguidores”, Jane Fryar

Para reflexionar:

1.- Vivir como cristiano requiere un compromiso real. ¿Cómo te enfocas y te mantienes atento a tu relación con Dios al comenzar cada día?

2.- Aunque Dios creó el universo y todo lo que hay en él, el hombre ocupa un lugar especial en su corazón. ¿De qué forma impacta eso la forma en que vives para Él?

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Jesús nos da un ancla - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 16/01/2020

Jesús nos da un ancla

Algunos de los saduceos, que decían que no hay resurrección, le preguntaron: «Maestro, Moisés nos escribió: “Si el hermano de alguien tiene esposa y muere sin tener hijos, el hermano del difunto debe casarse con la viuda y darle descendencia a su hermano muerto.” Pues bien, se dio el caso de siete hermanos, y el primero de ellos se casó, y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda, pero también murió sin tener hijos. El tercero también se casó con ella, y así todos los siete, y todos murieron sin dejar descendencia. Finalmente, murió también la mujer. Así que, en la resurrección, ¿esposa de cuál de ellos será la viuda, ya que los siete estuvieron casados con ella?».

Entonces Jesús les dijo: «La gente de este mundo se casa, y se da en casamiento, pero los que sean considerados dignos de alcanzar el mundo venidero y la resurrección de entre los muertos, no se casarán ni se darán en casamiento, porque ya no podrán morir, sino que serán semejantes a los ángeles, y son hijos de Dios por ser hijos de la resurrección. Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, pues llama al Señor, “Dios de Abrahán, Dios de Isaac y Dios de Jacob”. Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven».

Algunos de los escribas le respondieron: «Maestro, has dicho bien». Y no se atrevieron a preguntarle nada más.

Lucas 20:27-40

Hay una pregunta que puede perseguirte después de que alguien que amas muere. ¿Dónde está ahora? Podemos saber dónde se encuentra su cuerpo, pero ¿qué pasa con el resto: su mente, su corazón, su espíritu? ¿Dónde está? ¿Sigue existiendo? ¿O se ha desvanecido, como aliento en el viento?

Como cristianos conocemos la respuesta correcta. Pero como seres humanos sentimos dolor, así que no nos debe sorprender cuando surgen este tipo de dudas en nuestra mente. Jesús no nos culpa por eso; al contrario, nos da una respuesta, un ancla.

Jesús está teniendo una discusión con los saduceos. Este era un grupo religioso judío que no creía en la resurrección ni en ningún tipo de vida después de la muerte, a diferencia de otros judíos de la época de Jesús. Ellos estaban tendiéndole una trampa a Jesús con una historia ridícula basada en un punto técnico de la Ley de Moisés. Jesús les da una respuesta a ellos y a nosotros también. Él responde a la verdadera preocupación interna detrás de la tonta historia: ¿los muertos dejan de existir?

Jesús responde apelando a un detalle simple, uno de los nombres favoritos de Dios para sí mismo en el Antiguo Testamento. Dios le dice a Moisés: “Yo soy el Dios de tu padre. Soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob” (Éxodo 3: 6a).

Eso solo tiene sentido porque Abraham, Isaac y Jacob todavía existen. De lo contrario, Dios habría dicho “Yo era el Dios de Abraham”, y así sucesivamente. Dios y Abraham todavía tienen una relación, incluso 2.000 años después de la muerte de Abraham.

Quizá estás llorando en este momento por haber perdido a alguien que amas. Yo lo estoy. Y es difícil anclar tu mente y tu corazón en terreno firme cuando piensas en la persona que amas y no puedes saber lo que están haciendo en este momento ni dónde están, ni cómo es el “lugar” donde están. Pero Jesús nos da un ancla: “Yo soy el Dios de_________ (pon su nombre aquí)”. Esa persona todavía existe y está en las manos de Dios. Podemos estar seguros, porque Jesús nos dice: “Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven”.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a confiar que las personas que amo y que mueren en ti, estarán en tus manos cuando mueran. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Estás llorando por alguien en este momento? ¿Quién?

2.- ¿Cómo le hablas a Dios cuando estás afligido? ¿De qué forma te fortalece?

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Verdaderos pioneros - Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 15/01/2020

Verdaderos pioneros

Pero nosotros siempre debemos dar gracias a Dios por ustedes, hermanos amados por el Señor, de que desde el principio Dios los haya escogido para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad. A esto los llamó por medio de nuestro evangelio, para que alcanzaran la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y retengan la doctrina que personalmente y por carta les hemos enseñado. Que nuestro Señor Jesucristo mismo, y nuestro Dios y Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia, les infunda ánimo en el corazón y los confirme en toda buena palabra y obra.

2 Tesalonicenses 2:13-17

Es fácil olvidar que los primeros creyentes tuvieron que llegar a Cristo por primera vez en algún momento. Ellos fueron los verdaderos pioneros de la fe. Avanzaban a pesar de estar en un mundo dominado por el vasto poder de Roma y poblado con todo tipo de dioses, rituales y creencias espirituales. Vivían en un mundo que iba totalmente en contra de ellos.

No tenían una selección de iglesias organizadas para escoger, ni una lista de libros más vendidos que pudieran consultar en cuanto a doctrina o a cómo vivir la vida cristiana. Y el único “incentivo” que tenían para ser cristianos era el ser ridiculizados, o algo aún peor. La realidad era que el seguir a Jesús los podía meter en muchos problemas.

Los creyentes en Tesalónica estaban experimentando algunos de esos problemas, y el apóstol Pablo lo sabía muy bien. Pablo estaba orgulloso de su valentía puesta al fuego: “Nosotros mismos nos sentimos muy orgullosos de ustedes en las iglesias de Dios, al ver la paciencia y la fe de ustedes para soportar las persecuciones y sufrimientos” (2 Tesalonicenses 1: 4). Él compartía su fe con los demás y también los llevaba en oración: “Por eso siempre oramos por ustedes, para que nuestro Dios los considere dignos de su llamamiento, y cumpla con su poder todo propósito de bondad y toda obra de fe, para que, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo, el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en ustedes, y ustedes en él” (2 Tesalonicenses 1: 11-12).

Cuán importante, cuán vitalmente importante, debe haber sido el ejemplo y la expresión de fe de los primeros creyentes para la iglesia primitiva, y lo es para nosotros hoy. Los tesalonicenses abandonaron el paganismo arraigado del viejo mundo y fueron leales al Salvador de forma radical. Ese es el tipo de ejemplo que necesitamos en nuestro mundo contemporáneo inclinado hacia sus propios callejones sin salida: riqueza, poder, fama y el “yo”.

Gracias a Dios, como escribió Pablo, “¡por su don inefable!” (2 Corintios 9:15) porque por medio de la fe que compartimos en la muerte y resurrección del Salvador, ahora somos libres de seguir sus pasos, al unirnos a la marcha de creyentes a través de los siglos que nos lleva a una vida abundante, bendecida y centrada en el Hijo de Dios, nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

ORACIÓN: Padre celestial, ayúdanos a través del Espíritu Santo a llevar vidas de fe, vidas que resistan al mundo y sean ejemplo de tu gracia. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

Paul Schreiber

Para reflexionar:

1.- ¿De qué manera ha impactado alguien tu fe de una manera profunda?

2.- ¿Qué haces para fortalecer tu fe?

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Un milagro gentil - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 14/01/2020

Un milagro gentil

Moisés cuidaba las ovejas de Jetro, su suegro, que era sacerdote de Madián, y un día llevó las ovejas a través del desierto y llegó hasta Horeb, el monte de Dios. Allí, el ángel del Señor se le apareció en medio de una zarza envuelta en fuego. Moisés miró, y vio que la zarza ardía en el fuego, pero no se consumía. Entonces dijo: «Voy a ir y ver esta grande visión, por qué es que la zarza no se quema.» El Señor vio que Moisés iba a ver la zarza, así que desde la zarza lo llamó y le dijo: «¡Moisés, Moisés!» Y él respondió: «Aquí estoy.» El Señor le dijo: «No te acerques. Quítate el calzado de tus pies, porque el lugar donde ahora estás es tierra santa.» Y también dijo: «Yo soy el Dios de tu padre. Soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.» Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.

Éxodo 3:1-6

La historia de Moisés y la zarza ardiente me consuela, porque es un milagro muy gentil. ¡Esa no es la forma en que me imaginé que Dios se le presentaría al futuro líder de su pueblo! Yo esperaba truenos y relámpagos, nubes y fuego; de hecho, esperaba algo muy parecido a lo que pasó más adelante en el Monte Sinaí, en la historia de Moisés.

Pero eso no fue lo que Dios eligió para su primer encuentro con Moisés. Él eligió un arbusto. No un árbol, no un cedro majestuoso o una elegante palmera. No, escogió un arbusto ordinario, y luego le prendió fuego. Pero tampoco era un fuego rugiente: no producía un calor sofocante, ni una lluvia de chispas. Parecía que el arbusto se iba quemando silenciosamente en un rincón a la vista de Moisés, y que a Moisés le tomó un tiempo notarlo; todo estaba en silencio.

E incluso después de notarlo, Moisés no sintió la necesidad de mirar más de cerca hasta que se dio cuenta de que no se estaba quemando ni deshaciendo como un arbusto normal. De hecho, parece que sus primeros pensamientos fueron: “Esto es raro. Voy a mirar más de cerca”. Y entonces Dios lo llama y se presenta.

Esto es muy similar a lo que Dios hace por nosotros en Jesús, ¿no crees? Él viene a nuestro mundo no como un gran rey o guerrero o como un superhéroe, sino como un pequeño bebé. ¿Quién podría tenerle miedo a un bebé? ¡Había que mirar con mucho cuidado para ver el fuego de la deidad ardiendo dentro de ese bebé! Pero allí estaba, presentándosenos a nosotros, los seres humanos a quienes vino a salvar.

Sin embargo, hay una clara diferencia entre la forma en que Dios se le presentó a Moisés y la forma en que Dios se nos presenta a nosotros. A Moisés Dios le dijo: “No te acerques; quítate las sandalias de los pies, porque el lugar en el que estás parado es tierra santa”. Pero a nosotros Dios nos dice: “Vengan a mí todos ustedes, los agotados de tanto trabajar, que yo los haré descansar… Dejen que los niños se acerquen a mí… Yo soy el pan de vida. El que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás… Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no lo echo fuera” (ver Mateo 11:28, 19:14; Juan 6:35, 37).

En Jesucristo, Dios se ha acercado a nosotros, ha sufrido, muerto y resucitado de la muerte, todo por nosotros. No debemos tenerle miedo. Él es gentil y misericordioso con nosotros, y nos ha hecho suyos.

ORACIÓN: Querido Señor, acércame a ti. En el nombre de Jesús. Amén.

Dra. Kari Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Le tienes miedo al fuego? ¿Por qué sí o por qué no?

2.- ¿Alguna vez le has tenido miedo a Dios? ¿Por qué sí o por qué no?

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Matando a Cristo - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 13/01/2020

Matando a Cristo

Se reunieron entonces los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo en el palacio de Caifás, el sumo sacerdote, y con artimañas buscaban cómo arrestar a Jesús para matarlo.

Mateo 26:3-4

La vida debería sonreírle a Ryan: tiene una madre y un padre que lo quieren mucho, vive en una zona linda de la ciudad, y además es un excelente alumno en un buen colegio secundario. Sí, la vida debería sonreírle.

Pero aparentemente no es así. Los padres de Ryan descubrieron que su hijo estaba planeando hacer volar su escuela. La policía descubrió que Ryan había experimentado con varios explosivos, tenía un mapa de la escuela, sabía dónde iba a poner las bombas, y hasta había hecho una grabación para que la vieran después que muriera.

La historia de odio y violencia de Ryan contra sus compañeros se ha convertido en algo demasiado común. Pero hay un elemento que hace que la historia de Ryan sea diferente. De acuerdo a una agencia de noticias, al ser arrestado Ryan le dijo a la policía que “quería morir e ir al cielo y una vez que estuviera allí quería matar a Jesús“.

Quería matar a Jesús. Todo lo que puedo decir es: “Ryan, saca número y ponte en fila”.

Los habitantes de la aldea donde nació Jesús trataron de matarlo; los fariseos trataron de matarlo; su religión trató de matarlo, y su gobierno se las arregló para asesinarlo. Desde entonces, muchos emperadores romanos trataron de deshacerse del Salvador. A través de los siglos déspotas y dictadores, el comunismo, el fascismo y el socialismo han tratado de hacer desaparecer a Jesús. Filósofos, movimientos políticos, hombres educados y otras religiones han hecho lo indecible para tratar de eliminar a Cristo.

Han tratado y han fracasado, porque la verdad es que Jesús vive.

Aun cuando se hayan hecho innumerables intentos para ponerlo de vuelta en la tumba, Jesús vive.

Aun cuando se ha amenazado y ejercido una violencia increíble a sus seguidores, Jesús vive.

Aun cuando el mundo sigue sin querer oír su mensaje de perdón, fe, y salvación, Jesús vive.

Y más aún, más allá de que él lo sepa o no, el viviente Señor Jesús ama a Ryan. Por la gracia de Dios, Ryan, y todos los que sienten odio y se sienten oprimidos, pueden experimentar el amor del Señor que viene en Jesús. El amor del Salvador no puede matarse.

ORACIÓN: Querido Señor Jesús, te pido por Ryan y por todas las personas cuyos corazones están llenos de enojo, ira, y confusión. Envía tu Espíritu Santo y úsanos a nosotros, que conocemos tu gracia, para hacerles saber cuánto quieres darles verdadera paz. En tu nombre. Amén.

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¿Cómo lo logras? - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 10/01/2020

¿Cómo lo logras?

Un mandamiento nuevo les doy: Que se amen unos a otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes unos a otros.

Juan 13:34

“¿Cómo logro superarlo?”.

Un amigo y yo estuvimos hablando de tonterías como las hamburguesas y papas fritas durante casi 20 minutos antes de que surgiera esa pregunta. ¿Superar qué?, le pregunté, hasta que me recordó que se había separado de su pareja. El vivir solo una vez más, después de dos años de matrimonio, pesaba casi insoportablemente sobre él.

Su divorcio siguió el patrón clásico. La pareja se casó antes de que ninguno de los dos celebrara su cumpleaños número 19. Tenían las presiones de muy poco dinero combinado con las demandas de la universidad y las carreras retrasadas. Los enredos familiares tensaron la relación aún más. Las peculiaridades de personalidad en ambos, que parecían triviales (o incluso divertidas) en el primer mes, resultaron insoportables en el mes 21.

Ambos eran cristianos. Ambos eran pecadores. Y ambos fueron reacios a buscar ayuda antes de que fuera demasiado tarde. Entonces una mañana, poco antes de Navidad, él se despertó y ella ya no estaba.

¿Cómo logro superarlo? Los cubitos de hielo en nuestros refrescos se derritieron mientras hablamos y hablamos. Al ver su dolor, no tuve respuestas.

Dios ordenó el matrimonio. No tenía la intención de proporcionar cláusulas de escape por incompatibilidad o conveniencia personal. Jesús nos dice que Moisés permitió el divorcio solo por la dureza de nuestros corazones. La raíz de todo divorcio es el pecado: el pecado de ambos socios en mayor o menor grado.

Sin embargo, por mucho que Dios odie el pecado, claramente ama a los pecadores. Él se entristece por nuestras angustias aún más que nosotros.

Muchas veces las personas divorciadas pierden no solo a su cónyuge, sino también a varios de sus amigos. Las parejas con las que una persona divorciada solía socializar ahora se sienten incómodas con él o ella. Los solteros aún no casados tratan de ocultar lo que están pensando: “Tuviste tu oportunidad y la desperdiciaste”. Los cristianos, que de todas las personas deberían conocer y mostrar el amor de Jesús hacia los pecadores, hablan con un juicio duro e insensible, excluyendo a la persona soltera.

Una amiga mía mantiene una piedra en su escritorio con las palabras “yo no” impresa en ella con un marcador mágico. Cuando se siente tentada a chismear o hablar de otros, ella la mira y recuerda las palabras de Jesús: «Aquel de ustedes que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra» (Juan 8:7b).

¿Cómo logramos superarlo? ¿Cómo mostramos más compromiso con la santidad del matrimonio? Al darnos cuenta de la debilidad humana, ¿cómo podemos ministrar más amorosamente a nuestros hermanos y hermanas que sufren con el dolor del divorcio?

La mujer en el pozo de Samaria se había divorciado de cinco maridos y vivía en adulterio con otro hombre. Jesús hizo todo lo posible para encontrarse con ella, así como estaba su vida y amarla con compasión.

¿Cómo podemos nosotros no hacer lo mismo?

ORACIÓN: Padre celestial, perdona la dureza de nuestros corazones hacia los demás. Que nosotros, como Jesús, veamos con amor a las personas que sufren, están solas y necesitadas de tu amor salvador. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.

The Lutheran Layman, abril de 1980, Jane Fryar.

Para reflexionar:

1.- ¿Por qué crees que la Biblia le da tanta importancia al matrimonio?

2.- ¿Cómo amamos a los demás con el amor de Cristo?

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Un líder diferente - Devocional de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile - 09/01/2020

Un líder diferente

Jesús fue de Galilea al Jordán, donde estaba Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan se le oponía, diciendo: «Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?». Jesús le respondió: «Por ahora, déjalo así, porque conviene que cumplamos toda justicia». Entonces Juan aceptó.

Mateo 3:13-15

El martes hablamos sobre Jesús y cómo durante la Epifanía celebramos su bautismo. Aquí en Mateo nuevamente vemos una referencia al bautismo de Jesús y la voz de aprobación de Dios Padre: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco» (Mateo 3: 17b).

Jesús vino al mundo para hacer lo que nadie más podía hacer: traer justicia a las naciones y vencer el poder del mal. Solo un líder con un poder completo y perfecto podría salvar al mundo del mal. Jesús tiene todo el poder para hacer la obra de Dios. Eso es bueno. Pero si lo piensas, también da bastante miedo. Cuando alguien es fuerte y poderoso, es fácil tenerle miedo. Sabemos que una persona poderosa puede hacer lo que quiera y no podemos detenerla. Y nos preocupa lo que pueda hacernos.

Mucha gente se siente así en cuanto a Dios. Saben que tiene todo el poder, que puede dar vida y quitarla. Y eso los hace tenerle miedo a Dios.

Nos sentimos aún peor, porque como seres humanos pecaminosos, sabemos que hemos hecho muchas cosas malas. Sabemos que merecemos que Dios se enoje con nosotros. Y mucha, mucha gente huye de Dios, o trata de esconderse de Él. Temen que Dios use su poder para castigarlos.

Pero, aunque Jesús tiene todo el poder en el cielo y en la tierra, no usa ese poder para abusar de nosotros, incluso cuando lo merecemos. No, Él usa ese poder para salvarnos. Él lidera de manera diferente, no como un rey o guerrero enojado, gritando con ira, destruyendo cada cosa débil y pequeña con la que se encuentra.

Al contrario, Él guía gentil y tiernamente. Cuando estamos lastimados y sangrando, nos consuela y nos cura. Cuando nuestra fe se está agotando y está a punto de apagarse, Él nos fortalece nuevamente (véase Isaías 42:3). Él nunca se rinde con nosotros, no importa cuán débiles o quebrantados estemos.

Esto es lo que hizo por nosotros: dio su vida en la cruz. ¿Qué líder muere por su pueblo? Pero eso es lo que Jesús hizo por nosotros. Eso es lo mucho que nos amó. Y Jesús resucitó de la muerte tres días después, rompiendo el poder de la muerte sobre todos nosotros.

Entonces esta es nuestra esperanza. Sí, somos muy débiles. Y hay muchos días en que sentimos que nuestras vidas están a punto de apagarse como una vela agonizante. Pero conocemos a Jesús, el verdadero Siervo del Señor, y sabemos qué tipo de líder es. Él es fuerte, pero también es gentil y cariñoso. Y ha dado su vida por nosotros. Gracias a Dios por darnos tal Salvador.

ORACIÓN: Padre celestial, tu Hijo ha hecho todo por nosotros. Te alabamos y te bendecimos por el regalo de Jesús en nuestras vidas. En su nombre oramos. Amén.

Rev. Minh Chau Vo

Para reflexionar:

1.- ¿Cómo se suponía que el bautismo de Jesús “cumpliría toda justicia”?

2.- ¿Cómo te apoya Dios cuando tu fe es débil?

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