Cristiano perfecto

…No hay iglesia perfecta porque no hay cristiano perfecto, solo Cristo mismo - Frase destacada del devocional cristiano de Cristo Para Todas Las Naciones CPTLN Chile

«Cuídense de los escribas, porque les gusta pasearse con ropas largas y que los saluden en las plazas y sentarse en las primeras sillas de las sinagogas y en los lugares más importantes de los banquetes. Se adueñan de los bienes de las viudas, y para disimular todo esto hacen largas oraciones. ¡Pero ellos recibirán una mayor condenación!». 

Lucas 20:46-47

¿Has encontrado la iglesia perfecta? Mi papá ha sido pastor desde antes de que yo naciera, y siempre lo escucho decir, en broma y en serio, que no existe la iglesia perfecta, porque apenas llegas tú, deja de ser perfecta. Y es que absolutamente todos somos pecadores y «si decimos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros» (1 Juan 1:10). Entonces no hay iglesia perfecta porque no hay cristiano perfecto, solo Cristo mismo.

Aquí Jesús nos advierte dos cosas: no dejarnos impresionar por las apariencias y no practicar nuestra fe simplemente para impresionar a otros.

Hay personas malintencionadas a quienes les gusta pasearse con ropas finas, y que los saluden en las plazas, y sentarse en las primeras sillas, y en los lugares más importantes, quienes se adueñan de los bienes de los necesitados, y para disimular todo esto hacen largas oraciones. Existe gente así. De ellos Jesús nos manda a cuidarnos y a no dejarnos engañar por sus apariencias.

Pero nos advierte también a no ser como ellos, sino que, confiando en la providencia de Dios, dejemos de preocuparnos por nosotros mismos para preocuparnos por los demás, sinceramente. Pablo propone: «no busque cada uno su propio interés, sino cada cual también el de los demás. Que haya en ustedes el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús» (Filipenses 2:4-5).

Y ese sentir fue que «se despojó a sí mismo y tomó forma de siervo […] se humilló a sí mismo» (ver Filipenses 2:7a, 8b) sin buscar reconocimiento, para salvarnos, perdonarnos, restaurarnos y empoderarnos.

ORACIÓN: Señor, dame la humildad y la mente de Cristo. Y perdóname porque siempre te fallo. Amén.

Diaconisa Noemí Guerra

Para reflexionar:

* ¿Cómo lidias con las personas de las que advierte Jesús aquí?

* Medita por un momento en lo imperfecto que eres y en lo perfecto que te hace Dios en Jesús, por gracia.

© Copyright 2022 Cristo Para Todas Las Naciones

Suscríbete y recibe el devocional diariamente en tu e-mail:

¡Compártelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio