Devocionales
«Mío»
Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, huye y abandona las ovejas cuando ve venir al lobo, y el lobo las arrebata y las dispersa. Al que es asalariado, no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor. Yo conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre; y yo pongo mi vida por las ovejas.
Culpa falsa
¿Alguna vez has lidiado con la culpa falsa? La culpa falsa es lo que sentimos cuando no tenemos razón para sentirnos culpables. Por ejemplo, cuando hemos hecho algo que en realidad no es un pecado, o porque estamos siendo tentados por algo, aunque no caigamos en esa tentación. Esta culpa no es correcta ni apropiada, pero existe y se siente tan horrible como la culpa verdadera.
Aguafiestas
Una línea de esta historia me hace reír por completo: «Se les vinieron encima los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo, y los saduceos. Estaban resentidos porque enseñaban y anunciaban la resurrección de entre los muertos en Jesús». Se me ocurre que debe ser increíblemente incómodo tomarse la molestia de crucificar a alguien, ¡solo para que sus seguidores aparezcan y les digan a todos que el muerto no se ha quedado muerto!
La mesa está preparada
Puede que no siempre seamos conscientes de ello, pero vivimos en presencia de enemigos. El diablo, las tentaciones del mundo que nos rodea y nuestros propios deseos pecaminosos nos rodean, siempre buscando desviarnos. En nuestra naturaleza débil y caída a veces podemos dar la bienvenida a estos enemigos en nuestras vidas como invitados.
Ojos de misericordia
Cuando Jesús salió de allí, dos ciegos lo siguieron, y a gritos le decían: «¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!». Cuando Jesús llegó a la casa, los ciegos se le acercaron y él les preguntó: «¿Creen que puedo hacer esto?». Ellos dijeron: «Sí, Señor». Entonces les tocó los ojos, y les dijo: «Que se […]
Llamado a orar
Por eso nosotros, desde el día que lo supimos, no cesamos de orar por ustedes y de pedir que Dios los llene del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que vivan como es digno del Señor, es decir, siempre haciendo todo lo que a él le agrada, produciendo los frutos […]
