Devocionales
Cómo saber
Juan dedica gran parte de su carta a decirnos cómo podemos «saber» diferentes cosas. Una cosa que él quiere que sepamos es cómo distinguir entre los espíritus, personas o grupos que son de Dios y los que no lo son. Pablo dice: «Porque ellos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y esto no debe sorprendernos, porque hasta Satanás mismo se disfraza de ángel de luz. Así que, tampoco es una sorpresa que sus ministros se disfracen de administradores de justicia, pero como sus obras será su fin» (2 Corintios 11: 13-15).
Solo uno
¡Qué cantidad de problemas tuvo que enfrentar Dios para salvar a un solo ser humano! Este hombre de Etiopía, nada menos que el tesorero de una reina, está viajando por el desierto de camino a casa. Dios envía a Felipe, uno de los apóstoles de Jesús, para que lo encuentre al costado del camino. Tienen un pequeño estudio bíblico, el hombre se bautiza y el Espíritu Santo se lleva a Felipe. ¡Todo ese trabajo solo para convertir a una persona!
¡Alábenlo!
Estos versos de alabanza exuberante, sin duda se han utilizado en muchas ocasiones para debatir los méritos de los diferentes estilos de música y adoración de la iglesia. ¿Deberíamos alabar al Señor con cuerdas y usar guitarras? ¿Deberíamos alabarlo con flautas y usar un órgano de tubos? Si bien es importante acudir a la Palabra de Dios en las decisiones que tomamos sobre nuestra adoración y música, tales disputas hacen un mal uso de este salmo.
Manteniendo las líneas abiertas
Pablo pudo ver que la fe de los corintios estaba obstruida por los muchos problemas de la vida. Cristo usa a su pueblo como arterias para transmitir su amor. Sin embargo, con demasiada frecuencia, los cristianos sufrimos el endurecimiento de las arterias. Permitimos que la amargura restrinja el fluir de su amor. Bloqueamos nuestros corazones con vanidad o preocupación por satisfacer nuestros deseos.
Su amor tiene la última palabra
Cuando el séptimo ángel tocó su trompeta, se oyeron fuertes voces en el cielo, que decían: «Los reinos del mundo han llegado a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos». Entonces los veinticuatro ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios, inclinaron su […]
Dios gana
Entonces vi descender del cielo a otro ángel poderoso. Venía envuelto en una nube y con el arco iris sobre su cabeza. Su rostro era semejante al sol, y sus piernas parecían dos columnas de fuego. En su mano tenía un librito abierto, y se quedó con el pie derecho sobre el mar y con […]
