Devocionales
Fe que supera todo adiós
Cuán difícil debe haber sido este momento para los discípulos de Jesús. Habían pasado tres años conociendo a su amado rabino y confidente. Pero a Jesús se le estaba acabando el tiempo y ellos lo sabían. Sus palabras, si bien profundas y consoladoras, les deben haber sonado devastadoras en medio de la niebla de la emoción. Jesús les está diciendo que pronto se irá para regresar al Padre celestial; seguramente era lo último que querían escuchar.
Sal afuera
Debe de haber estado lleno de gente donde se alojaban los discípulos mientras esperaban que Jesús enviara el Espíritu Santo desde el cielo. Hechos 1:15 dice que había unas 120 personas en total. ¡Y apuesto a que se sintió mucho más concurrido una vez que vino el Espíritu Santo y todos comenzaron a hablar en otros idiomas!
Debe haber sonado como Babel allí, y también completamente innecesario, ya que todos en esa habitación ya habrían hablado el mismo idioma. ¿De qué sirvió el don del Espíritu en una habitación cerrada con llave?
Huesos secos
Un valle de huesos secos. ¡Qué imagen más espeluznante! Y, sin embargo, después del año que hemos tenido, podemos relacionarnos con esto, ¿no es así?
Pandemia. Seres queridos fallecidos. Empleos y negocios perdidos. Caos político. Disturbios raciales. Sentir que la vida ha cambiado y que algunas de las cosas que más extrañamos nunca han de volver.
Huesos secos: desesperanzados, sin vida, silenciosos. Solo existiendo, nada más.
Nos conoce bien
Señor, tú me has examinado y me conoces; tú sabes cuándo me siento o me levanto; ¡desde lejos sabes todo lo que pienso! Me vigilas cuando camino y cuando descanso; ¡estás enterado de todo lo que hago! Salmo 139: 1-3 Las opiniones sobre el uso de cámaras de vigilancia son divergentes. ¿Está bien permitir que […]
Jesús tomó mi lugar
He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles; y le escarnecerán, le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará. (Marcos 10:33-34 JBS) Jesús siempre fue sincero […]
Vivir es Cristo y morir es ganancia
Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Ahora bien, si seguir viviendo en este mundo representa para mí un trabajo fructífero, ¿qué escogeré? ¡No lo sé! Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor, pero por el bien de ustedes es preferible […]
