Devocionales
Desnudez
En esta historia del Génesis, Dios sabe que estaba mal cuando Adán y Eva se avergonzaron de su desnudez. Alguien había estropeado la inocencia del paraíso y la vergüenza había entrado en el mundo… para no desaparecer. Dios lidia con el pecado y lidia con el diablo que los condujo al pecado, pero luego hace ropa para Adán y Eva. A partir de entonces, los momentos en que estarán desnudos y no se avergonzarán serán pocos y espaciados.
¿Cuál es exactamente el problema de la desnudez? Creo que tiene que ver con ser conocido. No estamos dispuestos a mostrar todos nuestros defectos físicos. Sabemos cuán crítica puede ser la gente. Lo mismo es cierto con nuestro corazón y mente.
De lo profundo
«A ti clamo, Señor, desde el fondo de mi angustia». ¿En qué profundidades te encuentras? ¿Estás sufriendo en las profundidades de la enfermedad o el dolor? O quizás te encuentres en el pozo profundo del desempleo, con problemas familiares, preocupaciones financieras o ansiedad.
Luego está el pozo profundo en el que todos tenemos un lugar: las profundidades del pecado, la culpa y la vergüenza. Podemos pensar que estamos tan hundidos en el abismo, que Dios no puede oírnos. Incluso el salmista se maravilla y suplica desesperado: «¡Escucha, Señor, mi voz!».
Vengan todos
Me alegra que los beneficios del Sacramento lleguen a las personas sin mi juicio sobre su mérito o, en realidad, su juicio sobre el mío. Si ese fuera el caso, es probable que ninguno de nosotros se acercara para tomar la Comunión y participar de esta bendición divina que se nos ha dado a través de nuestro Señor Jesucristo.
Su objetivo no es condenar
Sabemos que él es nuestro Creador que nos conoce de principio a fin y que algún día será nuestro Juez. Y sabemos que somos pecadores que no estamos a la altura de la perfección de Dios, y que si él decidiera calificarnos, fracasaríamos. No es de extrañar que nos acerquemos a Dios como adversarios. Sabemos que merecemos ser condenados y automáticamente asumimos que eso es lo que Dios quiere hacer.
En contra de esto, Jesús clama desde su corazón: «De tal manera amó Dios al mundo (…) Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él».
La traición de Judas no detuvo a Jesús
Jesús se conmovió en espíritu, y declaró: «De cierto, de cierto les digo, que uno de ustedes me va a entregar […] Enseguida, Jesús mojó el pan y se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón […] En cuanto Judas tomó el bocado de pan, salió. Era ya de noche. (Juan 13:21, 26b, 30) […]
Morir para ser fructífero
De cierto, de cierto les digo que, si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, se queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. (Juan 12:24) Para la clase de botánica en la escuela secundaria una vez tuvimos que hacer en casa un experimento. En un frasco transparente pusimos un papel […]
