Devocionales
Mantén el ritmo
Las personas que son buenos modelos para seguir pueden brindarnos inspiración y guía, pero el salmista nos advierte que hay ciertas personas a las que no debemos seguir: los inicuos, los pecadores y los burladores o blasfemos. Tales modelos de vida nos alejarán del Señor y de sus caminos.
Sin embargo, a menudo caemos en la tentación. Nos unimos a los burladores para burlarnos de los que no están de acuerdo con nosotros. Escuchamos el consejo tentador de los malvados y es posible que nos encontremos sentados en comunión con aquellos que nos pueden llevar al pecado.
Llévaselo a Dios en oración
¡Qué poder hay en saber que podemos presentarnos ante Dios y compartir nuestras preocupaciones más profundas con Él! Así de grande es el Dios que tenemos y su amor por nosotros. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, la comunicación con Dios era fundamental para la relación que Él compartía con su pueblo.
En una palabra, la oración es comunicación. Es ir ante Dios y hablarle con sinceridad, atención y respeto.
Fuera de sí
Este es un pequeño episodio extraño en la vida de Jesús. Su madre y sus hermanos se habían enterado de todo lo que estaba haciendo: de su predicación, sus curaciones, sus milagros. Estaban preocupados y asustados por lo que escucharon. ¡Eso no sonaba como el Jesús que conocían! Así que salieron lo más rápido que pudieron para agarrarlo, porque pensaban que estaba «fuera de sí». Pero se equivocaron. Jesús no estaba loco. Él estaba haciendo exactamente lo que Dios el Padre quería que hiciera, y si se veía un poco extraño, estaba bien con eso.
Lo que perdura
Pero en ese mismo espíritu de fe, y de acuerdo a lo que está escrito: «Creí, y por lo tanto hablé», nosotros también creemos, y por lo tanto también hablamos.
Sabemos que el que resucitó al Señor Jesús también a nosotros nos resucitará con él, y nos llevará a su presencia juntamente con ustedes. Pues nosotros padecemos todas estas cosas por amor a ustedes, para que al multiplicarse la gracia por medio de muchos, más se multipliquen los que den gracias, para la gloria de Dios. Por lo tanto, no nos desanimamos. Y aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando de día en día. Porque estos sufrimientos insignificantes y momentáneos producen en nosotros una gloria cada vez más excelsa y eterna.
Lo que está escrito se cumple
Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos y los partieron en cuatro […] Tomaron también su túnica, la cual no tenía ninguna costura, y de arriba abajo era de un solo tejido. Y dijeron entre sí: «No la partamos. Más bien, echemos suertes, a ver quién se queda con ella». Esto fue así […]
Amar con un propósito
[Jesús dijo] Un mandamiento nuevo les doy: Que se amen unos a otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes unos a otros. En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros. (Juan 13:34-35) Bueno, eso de amar con un propósito suena un tanto egoísta, porque reclamamos […]
