Devocionales
Dando excelentemente
Cuán profundas son estas palabras del apóstol Pablo al elogiar la ferviente obra realizada por los santos en las iglesias de Macedonia. Estos creyentes, probablemente creyentes gentiles en su mayoría, fueron la fuente de mucho orgullo y gozo para el apóstol. Pablo está aplaudiendo su generosidad, incluso cuando están pasando por una severa prueba de aflicción. En «su profunda pobreza», dice que sus donaciones fueron más allá de sus posibilidades, y fueron muy generosos con los demás. Con su ejemplo animaba a la iglesia de Corinto para que respondiera de la misma manera.
El Señor es mi porción
Que las misericordias del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es Tu fidelidad! «El Señor es mi porción», dice mi alma, «por tanto en Él espero». Bueno es el Señor para los que en Él esperan, para el alma que lo busca. Bueno es esperar en silencio la […]
Restaurado a la vida
Te alabo, Señor, porque me has salvado; porque no dejaste que mis enemigos se burlaran de mí. Mi Señor y Dios, te pedí ayuda, y tú me sanaste; tú, Señor, me devolviste la vida; ¡me libraste de caer en el sepulcro! Salmo 30: 1-3 Cuando Daniel fue arrojado a un foso de leones, sus enemigos […]
Aprovecha al máximo el estudio de la Palabra
«Procura con diligencia presentarte ante Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que usa bien la palabra de verdad». 2 Timoteo 2:15 Hace unos años, los rompecabezas tridimensionales destinados a adultos con mentalidad mecánica, inundaron el mercado. Pero las instrucciones que traían a veces eran tan desconcertantes como los mismos rompecabezas. […]
Experimento
»Fíjate bien: hoy he puesto delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Lo que yo te mando hoy es que ames al Señor tu Dios, que vayas por sus caminos, y que cumplas sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y para que […]
Un carro «tuerto»
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero tengan cuidado de que su corazón no se recargue de glotonería y embriaguez, ni de las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no les sobrevenga de repente. (Lucas 21:33-34) Hace más de 21 años, cuando estaba recién casada, teníamos un carro […]
